La reaparición de la chicharrita del maíz vuelve a encender las alarmas en el campo argentino. El ingeniero agrónomo Diego Szwarc, especialista en protección vegetal del INTA Reconquista, advirtió que se trata de "un insecto de importancia agronómica" que no sólo afecta al cultivo, sino que además actúa como vector de enfermedades que conforman el complejo del achaparramiento, uno de los mayores riesgos productivos para el maíz.
Szwarc recordó que la campaña 2023/24 fue crítica y quedó marcada como "la campaña de la epifitia", con fuertes daños y mortandad de plantas. Si bien en el ciclo siguiente la presencia se mantuvo en las zonas endémicas habituales, en la actual campaña las detecciones volvieron a incrementarse.
- El especialista remarcó que no se trata de una plaga convencional: su impacto depende no sólo de la cantidad de insectos presentes, sino también de cuántos están infectados con patógenos.
El momento de la infección es determinante. El período crítico va desde la emergencia hasta las 8 o 10 hojas del cultivo. Si la planta se enferma en esa etapa temprana, la pérdida de rendimiento puede ser muy alta, incluso con muerte de plantas, como ocurrió el año pasado. En cambio, si el contagio se produce en estadios más avanzados, el daño es menor y se traduce en mermas parciales.
El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis confirmó un aumento de la presencia en casi todas las regiones agroecológicas, con excepción del Centro-Sur. En el NOA y NEA —zonas endémicas— la presencia supera el 85% de las localidades relevadas, mientras que en el Litoral y el Centro-Norte también crecieron las detecciones, aunque predominan capturas en niveles bajos.
Aunque la infectividad detectada a Spiroplasma (CSS) sigue siendo reducida, los especialistas insisten en que el monitoreo frecuente es clave: tanto con trampas como con inspección directa en lotes, especialmente en regiones donde conviven maíces tempranos y tardíos. La advertencia es clara: detectar a tiempo puede marcar la diferencia entre una merma manejable y un fuerte golpe al rendimiento.


