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Visas de Digital Nomad: ¿oportunidad o engaño?
Estrategia

Visas de Digital Nomad: ¿oportunidad o engaño?

¿Sirven realmente? ¿Representan la revolución del trabajo digital? ¿Son un paso en la dirección correcta para el desarrollo de un país?

Andrés Burecovics Andrés Burecovics 02-03-2022
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Actualmente hay una serie de incógnitas con respecto a las visas de Digital Nomad. ¿Sirven realmente? ¿Representan la revolución del trabajo digital? ¿Son un paso en la dirección correcta para el desarrollo de un país? Las respuestas a estas preguntas no son tan simples. 

Es importante saber que, si bien pueden funcionar en algunos casos, la realidad es que son migratoriamente incompletas y fiscalmente problemáticas. A continuación profundizo sobre por qué las visas de digital nomad no son lo que parecen. 

  1. En primer lugar, poco se sabe de ellas realmente. En diferentes oportunidades se suelen mencionar los países que cuentan con una visa de digital nomad, pero hasta lograr implementarla de forma real y adecuada pueden pasar desde meses, hasta años, o termina simplemente sin suceder. Para evaluar una visa de este tipo, siempre hay que tener en cuenta la cantidad de visas emitidas, ya que esta no existe hasta que se manifiesta la primera tanda. 
  2. En segundo lugar, las visas de digital nomad no suelen conducir a un camino migratorio permanente. Algunas cuentan con una duración de 6 meses sin renovación, otras un año, otras dos, pero lo que sí está claro es que tienen un  principio y un final. Los estados que tanto se refieren a las bondades de los trabajadores remotos y de las maravillas económicas que podrían traer estas personas a determinado territorio, los terminan expulsando pasado un tiempo sin ofrecerles la posibilidad de continuar. 

Dicho esto, pareciera que no estoy comprendiendo lo que significa "nomad" en el nombre "digital nomad", pero esto no es así. El nómade inteligente es un profesional que tiene bases fijas para trabajar, y no se está trasladando constantemente de un lado a otro. 

Esto se debe a que las visas de digital nomad otorgan residencias fiscales problemáticas, si es que lo hacen. Al ingresar en un régimen diferenciado de residente "nomádico", el viajero puede muy fácilmente terminar en un limbo fiscal que genere, por un lado, imposibilidad de bajas en sus residencias anteriores, y por otro, altas no deseadas en sus viajes por el mundo. 

La residencia fiscal de un inmigrante es un elemento que se debe considerar seriamente y se debe defender a capa y espada, cumpliendo todas las normas de una legislación fiscal robusta. En los tiempos que corren, es imposible realizar negocios internacionalmente, por lo tanto también es dificultoso ser nómade digital si no se posee una residencia fiscal. 

El cambio constante de ésta únicamente da cuenta de la debilidad de los lazos que se forman en cada jurisdicción y de las gigantescas posibilidades de perder el “tie break” (test que puede efectuar un fisco para determinar residencia fiscal). Recordemos que estas visas generalmente están orientadas a trabajadores remotos del primer mundo, cuyas autoridades fiscales son implacables. 

Para finalizar, sostengo que para demostrar al mundo un interés real en ese tipo de economía, los países deben olvidarse de las visas insuficientes y simplemente adoptar políticas de imposición territorial, o regímenes de 0 Tax para exportadores de servicios. Y para los inmigrantes que estén interesados en exportar servicios, políticas migratorias abiertas y permanentes. El resto, son sólo espejitos de colores.

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