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Nuevas opciones para dejar de fumar: accesibles y sin daño a los pulmones

Argentina tiene 46 millones de personas en 24 jurisdicciones y una de las tasas de tabaquismo más altas de América Latina.
Las bolsitas de nicotina EE
26-02-2026
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No todos los argentinos que inician tratamientos para dejar de fumar lo consiguen. Hoy existen nuevas alternativas al consumo de cigarrillos tradicionales, que permiten tener contacto con la experiencia del consumo de nicotina, pero sin la exposición a la combustión y al humo que implica fumar tabaco de manera tradicional.

Una de estas alternativas son las bolsitas de nicotina: en su interior contienen nicotina en diversas dosis, y su consumo se realiza colocando estas bolsitas entre el labio superior y la encía, permitiendo que durante media hora se libere su contenido, tras lo cual la bolsa es desechada.

Todos los estudios médicos internacionales concluyen que las enfermedades más graves asociadas al tabaquismo se producen por la combustión del cigarrillo. Al consumir un cigarrillo convencional se produce una combustión, durante la cual se generan más de 7.000 partículas tóxicas, que son las que generan los problemas más graves a la salud, y afectan particularmente a los pulmones del fumador.

Esta nueva categoría de productos, por el contrario, ofrece una alternativa que apunta a reducir los daños a la salud, brindando así  un elemento de transición para aquel fumador que quiere dejar el hábito y no encontró aún la forma para hacerlo.

La doctora Mariana Rivera, neumonóloga (MN 117.780), asegura que "cuando dejar el cigarrillo se vuelve extremadamente difícil, alternativas como las bolsas de nicotina pueden ser herramientas útiles para acompañar la transición hacia el abandono del tabaco".

Agrega que el 30% de sus pacientes intentan dejar de fumar, pero no lo logran y se muestra a favor de "brindar alternativas menos nocivas, como las bolsas de nicotina, las cuales se estiman que son al menos 95% menos dañinas que los cigarrillos y acompañan al paciente al momento de abandonar paulatinamente el consumo".

Además del efecto individual en cuanto a mejora en la salud que puede generar, esta nueva categoría de productos ya provocó en algunos países del mundo un verdadero cambio social, contribuyendo a bajar drásticamente el nivel de fumadores.

Un caso a destacar es el de Suecia, que adoptando estas bolsitas como reemplazo al tabaco tradicional logró bajar su tasa de fumadores hasta alcanzar el 5% de la población. Esta cifra los convierte en el país con menos fumadores activos de la Unión Europea, siendo así el primer país libre de humo a nivel mundial.

En Suecia fijaron una política de Estado que no apuntó a la prohibición, sino a regular estas alternativas al cigarrillo tradicional, apostando por una política de reducción de daños.

Los estudios médicos globales sobre el impacto en la salud de esta nueva forma de consumir nicotina ya marcan claramente que, en comparación con el cigarrillo común, tienen un efecto mucho menos nocivo.

En Estados Unidos, un ensayo clínico publicado en agosto de 2025 por la Biblioteca Nacional de Medicina concluye que "los pouches de nicotina oral tienen el potencial de aplicación para una estrategia de reducción del daño asociado al tabaco".

El estudio también demostró que las bolsas de nicotina "brindan al consumidor la cantidad necesaria para satisfacer su consumo de fumador de nicotina".

La adopción de estos nuevos productos enmarcados en la estrategia de THR (Tobacco Harm Reduction), o reducción del daño del tabaco, son materia de discusión en la comunidad científica y médica internacional.

Argentina tiene 46 millones de personas en 24 jurisdicciones y una de las tasas de tabaquismo más altas de América Latina. La incidencia mensual de tabaquismo se ubica en torno al 23,3%, con unos 8 millones de fumadores. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar