Leandro Esteban García Gómez, de 47 años, es un empresario de bajo perfil, sin redes sociales y hasta esta semana prácticamente desconocido para el público. Este jueves por la noche fue detenido en su departamento de Palermo, acusado de retener a su expareja, Lourdes Fernández, integrante del grupo Bandana, quien fue encontrada en el lugar tras un operativo policial ordenado por la Justicia.
Durante la mañana del jueves, cuando la madre de la cantante ya había denunciado su desaparición, García Gómez salió del edificio y, ante la prensa, lanzó una frase insólita y fuera de contexto: "Que vuelva Cristina ya. Esto no da para más. Distrajeron con esto toda la mañana para no hablar de la situación del país". En ese momento, todavía no existía una orden de allanamiento ni una acusación formal en su contra, pero sus palabras se viralizaron rápidamente.
El caso comenzó con la denuncia de Mabel López Arias, madre de la artista, quien el 23 de octubre informó que no tenía noticias de su hija desde el 4 de octubre y alertó por antecedentes de violencia de género. La investigación recayó en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 28, a cargo del fiscal Patricio Lugones, y en el Juzgado N.° 47, subrogado por el juez Santiago Bignone, quien autorizó el allanamiento en el edificio de Ravignani 2186.
Durante el procedimiento, los efectivos hallaron a Lourdes Fernández en el interior del departamento y detuvieron a García Gómez, que intentó esconderse en un placard y escapar por una ventana. Fue imputado por privación ilegítima de la libertad agravada por violencia y uso de narcóticos, y quedó alojado en la Alcaidía Central de la Policía de la Ciudad, a la espera de su indagatoria.
La Policía secuestró botellas de alcohol y pastillas sin blíster de distintos tamaños y colores, que están siendo peritadas. Lourdes fue trasladada al Hospital Fernández, donde recibió atención médica y declaró haber consumido alcohol y cocaína, aunque los análisis arrojaron alcoholemia negativa. También refirió uso de benzodiazepinas por insomnio y abandono de su tratamiento psicoterapéutico.
Desde el hospital, la cantante fue dada de alta en la madrugada y se retiró acompañada por una amiga. Según el parte médico, no presentaba lesiones físicas visibles. En tanto, su compañera y amiga Lissa Vera —también integrante de Bandana— fue clave en la denuncia. "No me importa si se enoja conmigo, lo importante es que salió viva", dijo la artista, y agregó una descripción contundente de la situación: "Era una jaula con la puerta abierta".
La Justicia ahora tomará testimonios a colegas y allegados de la artista, además de requerir los antecedentes de denuncias previas en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD). Mientras tanto, García Gómez permanece detenido y será citado a declarar en las próximas horas, mientras se avanza en las pericias toxicológicas y psicológicas del caso.


