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"El órgano más joven" podría salvarnos del envejecimiento: el ensayo que asombra al mundo

Minovia Therapeutics logró que células humanas absorban mitocondrias "supercargadas" para restaurar su energía. Ahora probarán si puede aplicarse al envejecimiento.
El trasplante de mitocondrias en humanos podría ayudar a tratar enfermedades incurables y mantener los cuerpos más jóvenes por más tiempo.
18-08-2025
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Una innovadora terapia desarrollada por la empresa israelí Minovia Therapeutics podría permitir retrasar el envejecimiento celular mediante el trasplante de mitocondrias extraídas de placentas humanas. Las mitocondrias, conocidas como las "baterías" de las células, pierden eficacia con el paso del tiempo y las enfermedades, lo que lleva al deterioro energético del organismo. 

  • Pero ahora, científicos lograron que las células absorban una gran cantidad de mitocondrias supercargadas, lo que permitiría recuperar energía celular y mejorar funciones biológicas clave.

La técnica consiste en extraer mitocondrias de una placenta sana donada —considerada "el órgano más joven y vital"—, mezclarlas con células madre sanguíneas y reintroducirlas en el torrente sanguíneo del paciente. Este procedimiento no solo mejora la producción de energía en las células, sino que también reactiva mecanismos de control interno que limitan el deterioro celular, generando un aumento sostenido de mitocondrias sanas en el cuerpo.

Ya se completaron ensayos clínicos en pacientes con síndrome de Pearson, una grave enfermedad mitocondrial infantil sin tratamiento aprobado. Los resultados mostraron mejoras en la energía, apetito, función renal y crecimiento de los pacientes, quienes sufren un "fallo energético grave". El próximo paso de la empresa será aplicar la terapia en personas mayores, con el objetivo de probar que el envejecimiento también podría tratarse como una enfermedad.

Según la Dra. Natalie Yivgi-Ohana, CEO de Minovia, "la escalabilidad es ilimitada": no existen restricciones en cuanto a la cantidad de placentas ni mitocondrias que se pueden recolectar y preservar. La empresa ya trabaja en biomarcadores de disfunción mitocondrial para identificar candidatos al tratamiento, y planea iniciar ensayos clínicos en adultos mayores el año próximo en Israel, apuntando a enfermedades relacionadas con la edad como el Parkinson.

Para Yivgi-Ohana, todos desarrollaremos enfermedades mitocondriales con la edad. Si se puede demostrar que el envejecimiento implica una pérdida de funcionalidad mitocondrial, podría abrir la puerta a su tratamiento. "Las mitocondrias no solo producen energía: transfieren información entre células, lo que las vuelve fundamentales en prácticamente todas las enfermedades conocidas", afirmó.

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