No es una película de Hollywood ni ciencia ficción: según un nuevo estudio, se detectó una posible amenaza extraterrestre hostil en un objeto interestelar desconocido.
Específicamente, un misterioso objeto intergaláctico, conocido como 3I/ATLAS, podría ser una nave espacial alienígena hostil que atacaría nuestro planeta en noviembre.
3I/ATLAS es un objeto interestelar que fue descubierto por astrónomos el 1 de julio. Según las observaciones iniciales, este es un cometa de 24 km de ancho que se precipita hacia el sol a más de 210.000 km/h. Sin embargo, un polémico estudio, publicado el 16 de julio en arXiv, sugiere que en realidad podría tratarse de una nave espacial extraterrestre.
El estudio, elaborado por el astrofísico de Harvard Avi Loeb, junto con Adam Hibberd y Adam Crowl, explica que la alta velocidad y la trayectoria única de 3I/ATLAS podrían indicar tecnología extraterrestre.
En este sentido, Loeb señala que la trayectoria de 3I/ATLAS permite acercamientos a Júpiter, Marte y Venus, lo que podría facilitar el despliegue de dispositivos de vigilancia.
En noviembre, 3I/ATLAS se encontrará a su menor distancia del Sol, lo que provocará que ya no sea visible para los telescopios de la Tierra. Sin embargo, según Loeb esto podría ser una medida intencionada para evitar ser detectado.
En su estudio, los investigadores hacen referencia a la hipótesis del bosque oscuro, que postula que las civilizaciones extraterrestres permanecen ocultas para evitar amenazas.
Por ello advierten que, si 3I/ATLAS es artificial, podría indicar la necesidad de tomar medidas defensivas, aunque el problema es que la velocidad del objeto hace que su interceptación por parte de naves espaciales terrestres sea inviable.
Pero, más allá de las especulaciones, los autores reconocen que su hipótesis es especulativa y la describen como un escenario comprobable pero poco probable.