Inteligencia Artificial: un desarrollo que genera más dudas que certezas
El desarrollo de la Inteligencia Artificial ya es una realidad y las impresionantes inversiones en la materia son prueba de ello: esta misma semana, OpenAI, junto con Oracle y Vantage Data Centers, confirmaron que desarrollarán un campus de centro de datos en Wisconsin, como parte del proyecto Stargate.
Este desarrollo, con una inversión estimada de hasta US$ 500.000 millones y una producción energética de 10 gigavatios, busca mantener a Estados Unidos a la vanguardia en la carrera global de inteligencia artificial.
Por eso, el proyecto también incluye al inversor tecnológico japonés SoftBank Group y está estableciendo su primer centro de datos de IA en Abilene, Texas.
Por otro lado, la construcción del campus de Wisconsin, llamado Lighthouse, está programada para completarse en 2028. Esta área, combinada con otros campus de Stargate en colaboración con Oracle, ofrecería más de 4,5 gigavatios de capacidad de TI.
Por el momento, aún no está del todo claro cómo el desarrollo de la IA mejorará la vida de las personas, aunque sí se sabe que su creciente uso en sectores sensibles como la defensa la ha convertido en una prioridad.
Pero, en esta instancia en la que hay más dudas que certezas, hay una gran cuestión que resalta por sobre el resto.
Países como Bélgica ya se plantean cómo hacerle frente a la significativa demanda de energía de los centros de datos. Justamente, el operador de la red de Bélgica podría establecer un límite de asignación de electricidad en los centros de datos para evitar que otros usuarios industriales se vean excluidos.
Así, bajo reformas propuestas por el operador Elia, los centros de datos se colocarían en una categoría separada que permitiría que la capacidad de la red se asigne específicamente para ellos dentro de un límite establecido. Y esto garantizaría que otros sectores no se vean bloqueados para conectarse a la red.
En Bélgica, según Elia, las solicitudes de los centros de datos se han multiplicado por nueve desde 2022, y la capacidad reservada para 2034 ya es más del doble de los 8 teravatios-hora previstos en los planes nacionales de desarrollo de la red. Por ejemplo, Google tiene planes de invertir 5.000 millones de euros en Bélgica.
"Tales volúmenes no se anticiparon durante el desarrollo de los diversos escenarios de desarrollo de la red eléctrica de Bélgica", explicó Elia.
Por su parte, el ministro de Energía del país, Mathieu Bihet, anticipó que la evolución del consumo de los centros de datos se abordará en el próximo plan federal de desarrollo de la red 2028-2038.
Las preocupaciones éticas
Más allá de las preocupaciones materiales, el desarrollo de la IA también plantea interrogantes morales y éticos, tal como se observa actualmente en India: el gobierno de Narendra Modi busca que las empresas de inteligencia artificial y redes sociales etiqueten claramente el contenido generado por IA para hacer frente a la propagación de deepfake y desinformación.
India, un país con casi 1.000 millones de usuarios de Internet, posee muchas comunidades étnicas y religiosas, por lo que las noticias falsas corren el riesgo de provocar conflictos mortales y los videos deepfake de IA han alarmado a los funcionarios durante las elecciones.
En este sentido, las nuevas reglas requieren que las plataformas etiqueten el contenido generado por IA con marcadores que cubran al menos el 10% del área de superficie de una pantalla visual o el 10% inicial de la duración de un clip de audio, lo que asigna más responsabilidades a empresas como OpenAI, Meta, X y Google.
Las empresas de redes sociales también tendrán que obtener una declaración del usuario sobre si la información cargada es generada por IA e implementar medidas técnicas razonables para garantizar controles y equilibrios.
Según el Ministerio de TI, las reglas "garantizarán un etiquetado visible, trazabilidad de metadatos y transparencia para todos los medios públicos generados por IA".
El potencial de uso indebido de herramientas de IA generativa "para causar daño al usuario, difundir información errónea, manipular elecciones o hacerse pasar por personas ha crecido significativamente", comunicó el gobierno.
Las reglas sobre cubrir el 10% de la superficie se encuentran "entre los primeros intentos explícitos a nivel mundial de prescribir un estándar de visibilidad cuantificable", dijo Dhruv Garg, socio fundador de la firma de investigación de políticas públicas, Indian Governance and Policy Project.
Para él, si se implementan, las reglas requerirán que las plataformas de IA en India incorporen sistemas de etiquetado automatizados para identificar y marcar el contenido generado por IA en el punto de creación.
Cabe recordar que, en 2023, la Unión Europea presentó la primera normativa sobre IA que clasifica los sistemas de inteligencia artificial en función del riesgo que pueden generar.
En otras palabras, propone que los sistemas de IA que puedan utilizarse en distintas aplicaciones se analicen y clasifiquen según el riesgo que supongan para los usuarios.
Así, puede haber riesgos inaceptables que directamente están prohibidos, como la manipulación cognitiva del comportamiento de personas o grupos o los sistemas de identificación biométrica en tiempo real y a distancia, como el reconocimiento facial en espacios públicos.
También hay situaciones de alto riesgo, que es cuando los sistemas de IA afecten negativamente a la seguridad o a los derechos fundamentales.
Estos a su vez se dividen en dos categorías: la primera se refiere a los sistemas de IA que se utilicen en productos sujetos a la legislación de la UE sobre seguridad de los productos e incluye juguetes, aviación, automóviles, dispositivos médicos y ascensores.
La segunda está relacionada con los sistemas de IA pertenecientes a ocho ámbitos específicos que deberán registrarse en una base de datos de la UE.
Estos son la identificación biométrica y categorización de personas físicas; la gestión y explotación de infraestructuras críticas; la educación y formación profesional; el empleo, gestión de trabajadores y acceso al autoempleo; el acceso y disfrute de servicios privados esenciales y servicios y prestaciones públicas; la aplicación de la ley; la gestión de la migración, el asilo y el control de fronteras; y la asistencia en la interpretación jurídica y aplicación de la ley. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar