Ideas

Sadiq Khan tiene razón por los motivos equivocados

Sadiq Khan dice lo que nadie se atreve a confesar sobre la IA. El tsunami del desempleo masivo ya está aquí y los "cursos gratuitos" son solo un placebo para un diagnóstico terminal.
El alcalde advierte que la inteligencia artificial (IA) causaría un "desempleo masivo" en Londres. EE
Mookie Tenembaum 25-02-2026
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Discutimos una anomalía, la advertencia del alcalde de Londres, Sadiq Khan. No coincido con Khan en prácticamente nada, ni en su visión política, sus posturas económicas o su gestión ideológica. Es más, estoy en las antípodas de todo lo que representa. Sin embargo, en un acto de honestidad intelectual, debo reconocer que cuando el reloj detenido marca la hora exacta, Khan habló de lo que nadie quiere decir.

Este alcalde advierte que la inteligencia artificial (IA) causaría un "desempleo masivo" en Londres y que la ciudad está en el "borde más afilado del cambio". Hasta aquí, el diagnóstico de la urgencia es correcto. Pero inmediatamente después, comienza el suministro de placebos.

La mentira de los "nuevos empleos" y la escalera rota

Khan cae en la trampa retórica de siempre, ya que asume que tenemos un "deber moral" de actuar porque los viejos roles desaparecerán más rápido de lo que se crean los nuevos. Aquí radica su error fundamental y el de la mayoría de los políticos. Ellos ven la fantasía de que habrá nuevos empleos masivos para humanos.

La realidad es más cruda. No estamos ante una revolución industrial donde el granjero pasa a la fábrica. Estamos ante una tecnología que no busca asistir, sino reemplazar cognitivamente, siendo mejor, más rápida y más barata que cualquier persona. Decir que la IA traerá una ola de nuevos empleos equivalentes es mentirle a la gente. Esos empleos no van a volver.

Khan se lamenta por los jóvenes, advirtiendo que los trabajos de entrada, o entry-level en inglés, serán los primeros en irse, robándoles el "primer escalón de la escalera laboral". Lo que no se atreve a decir es que ya no hay escalera. No hay carrera que salvar en los términos tradicionales. La estructura misma del trabajo corporativo y de servicios se ha roto.

Rivotril político para un eclipse inevitable

La respuesta de la alcaldía es crear un "grupo de trabajo", o task force, y ofrecer "entrenamiento gratuito en IA" para los londinenses. Esto es el equivalente político a recetar Valium o Rivotril ante un diagnóstico terminal. Es un calmante de nervios, diseñado para que la población sienta que "se está haciendo algo", cuando en realidad solo se está dorando la píldora.

Khan plantea una elección: "aprovechar el potencial" o "rendirse y ver la destrucción". Esta es una falsa dicotomía. Esto no es una elección, es un tsunami. Uno no elige si el cataclismo llega o no, uno se adapta o es arrasado. No es una "gripecita" que se cura con cursos de capacitación del ayuntamiento. Es un cambio de paradigma total.

 

La ceguera de los consultores

Estudios de Yale y Brookings dicen que la IA aún no tuvo un efecto dramático. Por supuesto que dirán eso. Las consultoras y los académicos viven de mantener el status quo. Si admitieran la velocidad real de la destrucción de valor humano, admitirían su propia obsolescencia. Los números de los que hablan son una foto del pasado. La aceleración que vemos con los nuevos modelos, como los de la serie o1 o los agentes autónomos, hace que cualquier análisis del año pasado sea papel mojado.

Lo único rescatable: sentarse a la mesa

A pesar de su demagogia, de sus soluciones cosméticas y de su incomprensión de la profundidad técnica del cambio, Khan hizo algo que otros líderes mundiales, incluido el Primer Ministro Keir Starmer o los Ministros de Economía, evadieron: se ocupó.

Reconoció que el agua nos llega al cuello. Mi crítica central es que los gobiernos no se están ocupando de lo que se viene. Discuten regulaciones del siglo XX para problemas del siglo XXII.

Que sea Londres quien inicie este "comité de crisis" es relevante. Pero ciudades como Buenos Aires, Nueva York o París deben tomar nota inmediatamente. No para prometer que "todo va a estar bien" o para repartir cursos de Python que quedarán obsoletos en seis meses, sino para decirle la verdad a la gente: el mundo que conocían se terminó.

La adaptación no será mágica ni indolora. Cuanto antes los gobiernos se sienten a trazar un plan basado en la realidad brutal de los datos, sin esperanzas románticas de "reentrenamiento", menos traumático será el choque. El tsunami llega igual, le guste al intendente o no. La única diferencia es si la gente está durmiendo o despierta.

Las cosas como son.

 

Mookie Tenembaum aborda temas de tecnología como este todas las semanas junto a Claudio Zuchovicki en su podcast La Inteligencia Artificial, Perspectivas Financieras, disponible en SpotifyAppleYouTube y todas las plataformas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar