ENTRETENIMIENTO

Las mejores 5 series y películas para ver este fin de semana en Netflix, Max, Disney Plus y Apple TV

Una selección con las series y películas recomendadas para este fin de semana.
Las 5 mejores películas y series para ver este fin de semana El Economista
Oscar Mainieri 28-11-2024
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Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.

Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix , Disney Plus, Apple TV y Max.

1. Película para ver en Disney Plus: Linda

Linda (Eugenia "China" Suárez) llega para reemplazar a una pariente como empleada doméstica en la casa de una familia acomodada, pero lo que termina haciendo es encender los deseos reprimidos de sus integrantes. Porque, claro, cuando posees el don de una belleza casi divina, todo el mundo quiere un pedazo de tuyo. 

Camilo (Rafael Spregelburd), un publicista necesitado de atención como un cactus de agua, intenta acercarse a Linda con toques de humor que rozan lo patético. Mientras tanto, su esposa Luisa (Julieta Cardinali) navega entre la pérdida de su gato y un matrimonio que está más muerto que el susodicho animal. Curiosamente, encuentra en Linda algo más que una empleada: una especie de reflejo de lo que fue en su juventud, aunque la barrera de clase apenas se disimule en esos encuentros "espontáneos".

Matilda (Minerva Casero), la hija, es bella pero no tiene una alta valoración de sí misma. Para colmo, su novio de toda la vida no le mueve ni un pelo. Por otro lado, Ceferino (Felipe González Otaño), el hijo adolescente, es un manojo de hormonas en ebullición que canaliza su obsesión por Linda escondiéndose detrás de cámaras y miradas furtivas.

Linda, que habla poco y trabaja mucho, se las arregla para mantener su dignidad mientras usa ropa ajustada (porque el uniforme no va con ella). En la celebración de las bodas de plata de los dueños de casa, vestida como una más de "ellos", dejará en claro a quién desea. 

El debut de Mariana Wainstein como directora es una lección de cómo cargar de sensualidad cada escena sin caer en lo explícito. El guion, firmado por un equipo digno de un taller literario, sugiere más de lo que muestra, jugando con los silencios y las tensiones. Sí, la premisa puede recordar a Teorema de Pasolini, pero que nadie se engañe: Linda no pretende ser un manifiesto político sobre la decadencia burguesa. Las fricciones de clase están ahí, pero bajo capas de "buenas maneras".

En cuanto al elenco, todos están impecables. Suárez reviste a Linda con un laconismo tan elegante como su contundencia física. Cardinali brilla como Luisa, una mujer llena de matices a la que, paradójicamente, intentan vender gato por liebre. Los demás cumplen sobradamente con lo que se espera de ellos.

Un filme que parece ligero, pero esconde mucho más de lo que aparenta. Muy recomendable para quienes disfrutan del drama sutil con pinceladas de ironía.

2. Miniserie para ver en Netflix: Madoff: El monstruo de Wall Street

La historia de Bernie Madoff, el genio detrás del mayor esquema Ponzi de Wall Street, es destripada con precisión quirúrgica (y un toque de ironía) en este documental de 4 episodios dirigido por Joe Berlinger. 

Madoff, fundador de Bernard L. Madoff Investment Securities LLC y presidente del Nasdaq en los años 90, logró consolidar una imagen de "niño modelo" de Wall Street. Lo que nadie sospechaba es que desde la década de los 60 estaba cocinando un fraude de proporciones épicas: un esquema Ponzi que consistía en pagar a los inversores antiguos con el dinero fresco de los nuevos, en lugar de con beneficios reales. Para atraer a sus víctimas (perdón, inversores), ofrecía retornos tan altos y estables que parecían sacados de un cuento de hadas... o de una estafa.

El montaje funcionó hasta que, en diciembre de 2008, en plena crisis financiera global, demasiados inversores decidieron retirar su dinero al mismo tiempo. El castillo de naipes se vino abajo. Resulta que nunca hubo inversiones reales; solo una gran actuación teatral en la que Madoff era el único protagonista. Mientras tanto, él disfrutaba de una vida de lujo compartida con empleados fieles y su familia, quienes -según afirman- desconocían el oscuro truco detrás del telón.

Presionado por las circunstancias, Bernie confesó el juego sucio a sus hijos, quienes trabajaban con él en el mítico piso 19 de la firma. El fraude ascendió a unos modestos 65 mil millones de dólares, dejando a miles de personas y organizaciones de todo el mundo en la ruina. Algunos perdieron todo; otros llegaron al suicidio.

En 2009, Madoff recibió una condena de 150 años de prisión. Su familia no salió indemne: Mark, su hijo menor, se suicidó en 2010; su esposa Ruth pasó de la alta sociedad a la indigencia; y su otro hijo, Andrew, murió de cáncer en 2014, con un peso emocional que seguramente agravó su enfermedad.

El escándalo no solo reveló la magnitud de la codicia y la falta de escrúpulos en los negocios, sino también la incompetencia de la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos), que ignoró repetidas alertas sobre el fraude. 

La miniserie se presenta como un thriller financiero con giros dramáticos y un humor ácido, gracias a dramatizaciones cargadas de pelucas sospechosas, maquillaje al borde del carnaval y una banda sonora irónica que subraya el absurdo de la trama. Con testimonios de víctimas, ex empleados, periodistas especializados y el propio Madoff (desde prisión), este El monstruo de Wall Street es una lección magistral de periodismo documental. 

Muy recomendada.

3. Película para ver en Apple Tv: Blitz

Dirigida por Steve McQueen, esta película nos lleva de vuelta al Londres de 1940, cuando las bombas caían del cielo, pero los dramas más explosivos ocurrían en tierra firme. La historia sigue a George, un niño de nueve años con ascendencia africana que, en un giro lleno de sentido común maternal, es enviado al campo para escapar de los bombardeos. Pero George decide que es mejor estar en el epicentro del caos, cerca de su madre y su abuelo, y emprende un heroico (o temerario) regreso a Londres.

A lo largo de su aventura, George se enfrenta a todo lo que un guionista con inclinaciones melodramáticas podría lanzar: bandas de ladrones que ven en él un joven Oliver Twist, incendios dignos de un apocalipsis, inundaciones subterráneas y, por supuesto, un racismo cotidiano que se resuelve convenientemente con un guardia filosófico que le recuerda lo grandioso de sus raíces. 

McQueen, conocido por films poderosos como HambreVergüenza, parece aquí haber cambiado la crudeza por un toque de nostalgia bañada en formol. Los efectos especiales son asombrosos: Londres en llamas nunca se vio tan bien, aunque Saoirse Ronan, en el papel de la madre, parece haber sido incluida más como elemento decorativo que narrativo.

El gran aporte ideológico del film es el subrayado casi fosforescente del respeto por las minorías afrodescendientes en Inglaterra. Loable, sí, pero contado con la sutileza de un martillo. Al final, Blitz no es una mala película, pero tampoco logra despegar del todo. Es técnicamente impecable, narrativamente funcional, y emocionalmente... bueno, seguro que a alguien lo conmueve. Una película tan inerte como un suspiro en el vacío.

4.  Película para ver en Max: La tragedia de la familia Hart  

Este documental de Gregory Palmer narra detalladamente lo que en principio se interpretó como un accidente: el 26 de marzo de 2018, un vehículo conducido por Jennifer Hart se precipitó por un acantilado de 30 metros en la costa del Pacífico, en Mendocino, California. En el coche viajaban su esposa Sarah y sus seis hijos adoptivos, todos ellos fallecidos en el siniestro.  

El guion del mismo Palmer muestra, a través de un profundo trabajo de investigación, las conclusiones a las que arribó la Justicia: Jennifer conducía con un nivel de alcohol en sangre cinco veces superior al límite legal, mientras que Sarah, sentada en el asiento del copiloto, había estado buscando en Internet formas de suicidio. Entre sus búsquedas figuraban frases como "¿Cuánto tiempo lleva morir de hipotermia mientras una persona se ahoga en un automóvil?". En los asientos traseros, al menos dos de los niños estaban sedados con medicamentos administrados previamente.  

El jurado californiano determinó que no se trató de un accidente, sino de un suicidio-homicidio. Esta resolución cambió la carátula legal para las dos mujeres, quienes fueron señaladas post mortem como responsables de la muerte de sus hijos: Markis (19), Hannah (16), Devonte (15), Jeremiah y Abigail (14) y Ciera (12).  

Aunque las redes sociales de la familia Hart proyectaban una imagen de felicidad y unión, el documental -a través de distintos testimonios y material de archivo- muestra que la realidad que vivían era bastante oscura. En su historial figuraban múltiples denuncias de abuso, racismo y desnutrición desde 2008, cuando vivían en Minnesota. Entre las acusaciones, se señalaba que Jennifer golpeaba a los niños y los sometía a constantes hambrunas, lo que los llevaba a pedir comida en casa de los vecinos durante la noche.  

Las autoridades descubrieron tras el accidente que la vivienda de las Hart, supuestamente el hogar de los ocho integrantes, estaba decorada únicamente en las zonas comunes y en la habitación de Jennifer y Sarah. Las habitaciones de los niños estaban vacías, reforzando la percepción de un ambiente hostil e indiferente hacia ellos.

El caso puso en evidencia fallas sistémicas en los servicios de protección infantil de Estados Unidos. Cinco estados participaron en las adopciones y en el manejo de las denuncias, pero ninguna intervención logró salvar a los niños. 

La tragedia de los Hart no solo expone el horror vivido por una familia, sino también la negligencia institucional que permitió que la violencia se perpetuara sin consecuencias hasta un desenlace fatal.

Recomendada.

5. Serie para ver en Netflix: Un hombre infiltrado

La estrella de la televisión estadounidense, Ted Danson (CheersThe Good Place), interpreta a Charles, un hombre que ha perdido a su esposa y, al parecer, cualquier interés en la vida. Su día a día incluye recortar artículos de periódico para enviárselos a su hija Emily, una forma cuestionable de comunicación que, sorprendentemente, parece reflejar el estado de su relación. Emily (Mary Elizabeth Ellis) tampoco pone mucho esfuerzo; al fin y al cabo, ¿qué tipo de conexión puede construirse sin la figura materna que solía mediar entre ellos? Todo cambia cuando Charles responde a un anuncio clasificado para infiltrarse en un hogar de ancianos con el propósito de resolver el robo de un collar de rubíes. Nada despierta más las ganas de vivir que un caso de detectives amateur.

Julie (Lilah Richcreek Estrada), una investigadora privada que logra ser lo suficientemente sarcástica como para equilibrar la empatía de Charles, lo envía al geriátrico con la advertencia de que tiene un mes para obtener la información necesaria. Lo que sigue es predecible pero encantador: Charles se ve arrastrado por los chismes, los romances y las vidas de los residentes, interpretados por un elenco de lujo de veteranos que parecen disfrutar cada minuto en pantalla. Entre ellos está Didi (Stephanie Beatriz), la directora del hogar, quien combina el agotamiento de años en su puesto con una genuina preocupación por los ancianos. 

La serie ofrece momentos que van de lo hilarante a lo emotivo, y sí, es probable que arranque alguna que otra lágrima cuando los septuagenarios deben lidiar con algunas de sus pérdidas. 

Las actuaciones elevan la serie, especialmente la de Danson, que brilla con su elegancia y su temple. Beatriz demuestra su rango con un personaje completamente opuesto al que interpretaba en Brooklyn 99, y Estrada roba escenas con su personaje pleno de sarcasmo, pero innegable humanidad. 

Creada por Michael Schur (Parks and RecreationThe Good Place), la serie es lo suficientemente atractiva como para llenar los 8 episodios de media hora de esta temporada. 

Muy recomendada. 

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