Nueva conducción en Disney

Josh D'Amaro asume la dirección de Disney: perfil, retos estratégicos y el papel de DEI en la agenda corporativa

Con acciones que cotizan bajo el mínimo histório, el nuevo CEO de Disney es un ejecutivo más racional que creativo, enfocado en maximizar lo que funciona y abandonar lo que no.
Josh D'Amaro, nuevo CEO de Disney Disney
Sebastián Tabany 04-02-2026
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El nombramiento de Josh D'Amaro como próximo CEO de The Walt Disney Company marca un momento definitorio para la empresa, que transita por una transformación profunda de su modelo de negocio en un entorno global competitivo y politizado. 

D'Amaro, de 54 años, asumirá formalmente el cargo el 18 de marzo de 2026, sucediendo así a Bob Iger al frente de una compañía con una capitalización bursátil cercana a los US$185.000 millones y una estructura de negocios diversificada que incluye medios, productos licenciados, parques temáticos y servicios digitales. 

D'Amaro es un ejecutivo con 28 años de trayectoria en Disney, especializado en la gestión de la la división llamada Experiencies: parques temáticos, cruceros, hoteles y productos asociados, que constituyen más del 50% de la ganancia operativa de la corporación. 

Su formación en administración de empresas por Georgetown University y su carrera ascendente desde roles de estrategia y finanzas hasta liderar la unidad de parques reflejan un perfil orientado a la ejecución operacional.

Su gestión al frente de esa división ha estado marcada por expansiones significativas, incluido un plan de inversión de US$ 60.000 millones hasta 2033, además de la apertura de nuevos proyectos en mercados emergentes. 

Sin embargo, su ascenso también se produce en un contexto donde Disney debe redefinir su propuesta de valor más allá de la experiencia física y responder a los desafíos de un sector mediático fragmentado, presionado por la digitalización y por cambios en los hábitos de consumo. 

El principal desafío para D'Amaro es la adaptación del modelo de negocio tradicional de Disney a las exigencias de una industria en constante cambio. La empresa enfrenta un declive estructural de su negocio de televisión lineal, con canales históricos como ESPN bajo presión por la reducción de suscriptores y la redistribución del gasto publicitario hacia plataformas digitales. Al mismo tiempo, el negocio de streaming, aunque ha alcanzado rentabilidad después de años de fuerte inversión, parece estar alcanzando su techo no pudiendo superar en número de suscriptores a Netflix. 

Además, las franquicias icónicas que constituyen el núcleo creativo de la empresa, como Marvel y Star Wars, han mostrado señales de agotamiento comercial y cultural, lo que obliga a revaluar las estrategias de contenido ante presupuestos de producción que pueden superar los US$ 200 millones por título y expectativas de retorno más inciertas. 

Hace unos días, Kathleen Kennedy, la presidente de Lucasfilm, encargada principalmente de Star Wars, pero también de Indiana Jones, renunció. La saga creada por George Lucas ha sido relativamente rentable con la nueva trilogía, pero las series de streaming, salvo Andor, han sido todas vilipendiadas y burladas. Mucha gente, ve como un manoseo a sus personajes queridos y piden que no hagan más series ni películas para no seguir ensuciando la marca. 

Sin embargo, Lucasfilm continúa anunciado proyectos para la pantalla grande. El único confirmado hasta ahora es Star Wars: Star Fighter, dirigida por Shawn Levy y protagonizada por Ryan Gosling ya tiene su estreno para mediados de 2027. 

El DEI, un dolor de cabeza para Disney

Un aspecto emergente de relevancia estratégica es la gestión de políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI)

Disney ha sido tradicionalmente una empresa con políticas explícitas de inclusión laboral y representación en su contenido y fuerza de trabajo, medido en parte por su alta calificación en índices como el Corporate Equality Index, donde ha obtenido resultados destacados en evaluaciones de inclusión LGBTQ+ y diversidad de género y raza. 

En la junta anual de accionistas de 2025, una amplia mayoría rechazó una propuesta que buscaba limitar la participación de la empresa en iniciativas de inclusión, lo que fue interpretado como una declaración de apoyo de los accionistas a las prácticas actuales de DEI. 

Bajo la direción de D'Amaro, como ejemplo, en los parques reemplazaron el saludo de "Ladies and gentlemen" (señoras y señoras), por el "dreamers of all ages" (soñadores de todas las edades).

Sin embargo, la agenda DEI también ha sido objeto de debate público y político, con sectores externos que presionan para reducir las iniciativas de este tipo dentro de las corporaciones, y con Disney ajustando algunos programas para alinearlos más estrechamente con métricas de negocio y resultados, en un contexto legislativo y regulatorio cambiante en Estados Unidos. 

  • Varias de las series y películas de Disney fueron criticadas por sectores conservadores por ser demasiadas woke como el beso entre dos personajes femeninos en Lightyear de Pixar, presentar una pareja abiertamente gay en Mundos Extraños o el discurso feminista explícito de la serie She-Hulk de Marvel.

Para D'Amaro, esto representa un equilibrio delicado: sostener una cultura corporativa diversa e inclusiva, que puede ser un factor de innovación y atracción de talento, sin aislar segmentos de públicos o empleados en un clima social polarizado. 

Para eso, Disney ha ido reemplazando silencionamente políticas inclusivas por estrategias más generales. Por ejemplo, Disney retiró referencias explícitas al acrónimo DEI de su informe anual de 2025, donde esas palabras ya no aparecen en la sección de negocios como en años anteriores. 

También eliminó programas concretos que eran visibles públicamente, como el sitio Reimagine Tomorrow que destacaba historias de comunidades subrepresentadas. Y, por último, se modificaron criterios internos, como reemplazar la métrica de diversidad en evaluaciones ejecutivas por una más amplia llamada Talent Strategy, enfocada en resultados de negocio. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar