Semana de alivio para el Gobierno: postergan la interpelación a Adorni y avanza el Súper RIGI
El molino comienza a llevar agua para el oficialismo en el Congreso. Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, y Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, lograron frenar la avanzada opositora contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envuelto hace casi cuatro meses en un escándalo por su situación patrimonial. Con el apoyo de sus aliados, ralentizaron el proceso de interpelación al activar las comisiones. En paralelo, La Libertad Avanza (LLA) logró este miércoles darle media sanción al Súper RIGI, un régimen de incentivos para grandes inversiones apuntadas a nuevas industrias en el país.
El escudo legislativo
La situación del jefe de Gabinete alcanzó su punto de máxima tensión en las últimas semanas, luego de que admitiera haber omitido ahorros por US$ 500.000 en sus declaraciones juradas. La oposición buscó impulsar una interpelación con posterior moción de censura, pero las espadas legislativas del Gobierno lograron desactivarla, al menos por ahora.
En primera instancia, la sesión especial en Diputados —convocada por Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda— cayó el martes por falta de quórum. La oposición denunció la complicidad de los aliados, quienes se excusaron argumentando que habían negociado con el bloque oficialista la reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales para el martes próximo, donde se tratarán los pedidos de interpelación y remoción.
"Bajar al recinto junto al kirchnerismo y otros sectores para conseguir algo que ya se había logrado no tenía sentido. Nosotros trabajamos para obtener resultados, no para protagonizar shows que no llevan a ningún lado", reza el comunicado conjunto del PRO, la UCR y el MID, que conforman el interbloque Fuerza del Cambio.
La salida por las comisiones responde a que, desde su incorporación a la Constitución en la reforma de 1994, la moción de censura nunca fue aplicada, lo que abrió un debate sobre la necesidad de que el asunto pase primero por ese camino. Paradójicamente, la semana pasada Bullrich había afirmado que no pasaría por comisiones —posición que revirtió en estos días—.
El nudo del debate está en cómo debe tramitarse el pedido de interpelación. En la primera reunión de labor parlamentaria se acordó que su tratamiento no requiere pasar por comisiones ni mayorías especiales para ser debatido en el recinto, y que una mayoría absoluta del total de los miembros —37 senadores— es suficiente para reclamar la interpelación.
En cambio, en el segundo encuentro de labor parlamentaria se acordó que, como cualquier proyecto, estos deben contar con dictamen de comisión, y que para tratarlos directamente sobre tablas se requieren dos tercios de los presentes.
En el Senado, la jefa del bloque libertario negoció con los bloques aliados el giro a las comisiones. Bullrich, quien ha expresado su rechazo a Adorni, afirmó que el funcionario no asistiría a la Cámara alta a presentar el informe de gestión el 2 de julio. Sin embargo, el propio ministro coordinador la desmintió vía X al declararse "a disposición" para concurrir.
La sesión prevista para este jueves en el Senado también cayó por falta de quórum —conseguida entre libertarios y kirchneristas, estos últimos impulsores de la interpelación—, luego de que se conociera la convocatoria a la comisión de Asuntos Constitucionales para el miércoles. El peronismo atribuyó la caída a los cambios introducidos por el oficialismo respecto de las mayorías y las comisiones.
Martín Goerling, titular del bloque PRO en el Senado, denunció la "llamativa coincidencia" de que LLA y el kirchnerismo no dieran quórum para discutir el asunto. "Desde el PRO vamos a insistir con el proyecto de interpelación que presentamos para citarlo formalmente al recinto y que brinde las explicaciones correspondientes. Seguiremos insistiendo, aún en soledad, porque no hay margen para postergar este debate", escribió el senador, cercano a Mauricio Macri.
El espacio amarillo muestra posturas divergentes según la cámara. Mientras Goerling impulsa la remoción en el Senado, Cristian Ritondo, titular del bloque en Diputados, mantiene una posición más afín a los libertarios. Además, preside el PRO bonaerense, que busca una alianza con LLA en la provincia de cara a 2027 con el objetivo de desbancar al peronismo de la gobernación.
Nuevas voces en el Gobierno
Este miércoles, la Cámara de Diputados aceptó la renuncia del diputado Adrián Ravier (LLA), elegido por Javier Milei la semana pasada para ocupar el rol de vocero presidencial con el objetivo de "destrabar la comunicación del Gobierno" —en palabras de Bullrich—. Desde que estalló el caso Adorni, el funcionario había reducido al mínimo sus apariciones públicas y conferencias de prensa.
La designación de Ravier apunta a centrar el discurso oficial en los logros económicos, en medio de una agenda pública dominada por el escándalo patrimonial de Adorni. La Vocería Presidencial precisó que la nueva etapa estará enfocada en "comunicar y explicar los principales hitos económicos de esta etapa de transformación, acompañando el proceso de crecimiento que ya comienza a reflejarse en los indicadores macroeconómicos".
El flamante vocero será presentado oficialmente este viernes en Casa Rosada y dará su primera conferencia de prensa el martes. En su banca lo reemplazó el pampeano Martín Matzkin (LLA), alfil de Bullrich.
El lunes, el Gobierno ejecutó cambios adicionales en el área. Adorni anunció la salida de Javier Lanari de la Secretaría de Comunicación y Prensa, con quien trabajó durante toda la gestión. Lo reemplazará Fabián Fernández, funcionario que se desempeñó en el área de prensa de YPF bajo la conducción de Horacio Marín y que previamente trabajó casi una década junto a Néstor Grindetti durante su intendencia en Lanús.
Media sanción al Súper RIGI
Tras cuatro meses con el Palacio Legislativo prácticamente paralizado por el caso Adorni, el Gobierno logró aprobar —aunque resta la sanción del Senado— el Súper RIGI, un proyecto central para el oficialismo y para el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo. La iniciativa busca "garantizar la prosperidad del país, incrementar las exportaciones, generar empleo de calidad y consolidar el sendero de crecimiento sostenido". Fue aprobada por 130 votos afirmativos —de LLA, el PRO, la UCR y socios provinciales—, 106 negativos y siete abstenciones. En la misma jornada, también se convirtió en ley el acuerdo de conciliación con los holdouts.
"Diagramamos un nuevo esquema que apunta a generar mayores inversiones, empleo, exportaciones y una mayor recaudación fiscal", había dicho Caputo sobre el Súper RIGI en la conferencia de prensa del 8 de mayo, eclipsada en ese momento por los cuestionamientos hacia Adorni. "Este esquema transformará la matriz productiva argentina incentivando la industrialización de nuestros recursos naturales a largo plazo", agregó entonces.
El Gobierno se anotó así un logro que parecía haber quedado sepultado bajo el escándalo. Sin embargo, el tema Adorni sigue dominando la conversación pública, y lo ocurrido en el Congreso respecto de la interpelación es, por ahora, apenas una postergación. Sin embargo, los acuerdos alcanzados con la oposición y los bloques dialoguistas sugieren que se redujeron las chances de que el jefe de Gabinete caiga por una moción de censura, mientras Javier y Karina Milei siguen ratificándolo en el cargo.
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