Luego de la CABA, todos miran a la provincia de Buenos Aires
Pasadas las elecciones en la CABA, la atención política se concentrará en las negociaciones que llevarán adelante los distintos espacios políticos en la provincia de Buenos Aires. En 45 días deberán oficializarse las alianzas y el 19 de julio deberán presentarse los candidatos a legisladores provinciales en las ocho secciones electorales. Y en cada una de ellas las negociaciones serán diferentes porque el peso de cada fuerza es diferente en los distintos lugares de la provincia.
Los dos principales espacios, el PJ y LLA intentarán evitar las dispersiones porque saben que eso les puede significar la derrota. En el caso del oficialismo provincial, podría llevar a Cristina Kirchner como candidata a diputada en la tercera sección electoral, el principal bastión electoral del peronismo en el país. Más difícil sería que Sergio Massa compita en la primera por una banca en el Senado porque no querrá correr el riesgo de una nueva derrota dado que se trata de una sección más complicada para el peronismo. De todas maneras, más allá del conflicto que hubo por el desdoblamiento que impulsó el gobernador Kicillof, el peronismo irá unido a las elecciones provinciales.
Del otro lado, también habrá una oferta unificada por parte de la mayoría de los partidos que son opositores en la provincia. LLA ya avisó que no le interesa un acuerdo entre partidos, pero incorporará candidatos del PRO en sus listas. La capacidad negociadora del partido amarillo quedó debilitada por los resultados en la CABA. Pero más allá del color que tenga, libertarios y macristas meterán la misma boleta en la urna. Por ese motivo, no cabe esperar, por innecesarios, muchos pases desde el PRO hacia LLA. Puede ocurrir que en las negociaciones de integración de las listas LLA sea más dura en las de legisladores nacionales que en las provinciales. El PRO tiene argumentos para pedir más y mejores lugares en las secciones en las que están al frente de las de las intendencias más grandes como sería Mar del Plata en la quinta, Junín en la cuarta y San Nicolás y Pergamino en la segunda. En la primera gobierna Vicente López y San Isidro, pero ningún distrito de la tercera en el sur del conurbano.
Más allá de los distintos sectores que conviven en el PRO, a la hora de las definiciones estarán todos en el mismo lugar. Para octubre, LLA quiere que los propios predominen las listas de candidatos para el Congreso Nacional. Apuesta por afirmar su identidad aunque los legisladores del PRO actúan de hecho como oficialistas.
En algunas provincias en las que las autoridades locales fueron electas por Juntos por el Cambio, se dará un esquema similar. Será en aquellas que tienen un buen vínculo con el gobierno nacional, como Mendoza, Chaco, Chubut y Entre Ríos, en las que habrá listas compartidas para el Congreso Nacional en las que LLA buscará predominar.