Fenómeno Barrial
Elecciones, populistas y el bloqueo del bloqueo
En este episodio, Andrés Malamud y Pablo Castro conversan sobre los resultados de elecciones en Perú y en Hungría y la escalada bélica en Irán. ¿Posibilidad de una normalización política en Perú? ¿Triunfo para Europa en Hungría? ¿Triunfo para Putin en Irán?
14-04-2026
Las mejores frases del podcast
Elecciones en Perú
- Perú es sinónimo de estabilidad macroeconómica e inestabilidad financiera.
- La sociedad peruana está entre harta de la inestabilidad e indiferente a la política.
- Habría un cambio interesante e importante en la política peruana, que se va a sobreponer o coincidir en el tiempo con otro cambio: la finalización del mandato de Julio Velarde, presidente del Banco Central, que durante 20 años mantuvo la estabilidad macroeconómica en Perú.
- Cuando uno mira las propuestas de los dos candidatos que supuestamente irían al balotaje (Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga), ambos enfatizan la disciplina fiscal y basan su programa político en la inseguridad.
- Todo el espectro ideológico en Perú está corrido a la derecha, y por eso los dos candidatos que estamos mencionando están a la derecha. Pero no es imposible que pase en segundo lugar un candidato de izquierda.
Elecciones en Hungría
- En Perú vemos fragmentación, en Hungría al revés: el sistema no solo genera dos opciones que capturan la enorme mayoría del voto, sino que además genera mayorías.
- Magyar ganó el 52% de los votos, pero obtuvo el 69% de los escaños, más de los dos tercios necesarios para hacer reformas estructurales. Mientras, el partido de Orbán ganó el 39% de los votos y se llevó el 27% de los escaños. Orbán previamente se benefició de este sistema. Es el famoso tiro por la culata de los arquitectos institucionales, que reforman las instituciones para mejorar su situación y cuando les toca estar del otro lado se arrepienten.
- Estuvo la influencia de los grandes hombres: Donald Trump y Vladimir Putin, principales apoyantes de Viktor Orbán.
- Para competir contra China y Estados Unidos hay que ser más grande: la Unión Europea está partida en feudos que se llaman Estados.
- Fundamentalmente fue un voto a favor o en contra de Europa. Ni siquiera contra el autoritarismo, sino entre ser vasallo de Putin o estar con aquellos a los que pertenecen cultural y económicamente.
- La decisión fue por Europa, contra Putin, y uno podría decir contra Trump, porque en esto Putin y Trump jugaron juntos.
- Es importante destacar que, siendo Orbán un alegado autoritario, tuvo un gesto democrático: inclinó la cancha todo lo que pudo, y cuando el otro le metió el gol, se fue con dignidad.
- Lo que pasó en Hungría se celebró en las capitales europeas no por adhesión ideológica al candidato que ganó, sino por la operacionalidad de la Unión Europea. Se considera que ahora van a poder decidir cosas que no podían porque estaba el poder de veto de Budapest.
La escalada bélica en Irán
- Trump está enfrentando crisis inesperadas: ¿qué va hacer con el bloqueo del bloqueo? El bloqueo de Irán era para los que no pagaban peaje. El bloqueo de Estados Unidos es para bloquear a los que sí pagan peaje, es decir para evitar que Irán siga haciendo plata con el petróleo. Pero la consecuencia a corto plazo es aumentar el precio del petróleo, porque disminuye la oferta.
- Estados Unidos tiene el Mundial primero, las elecciones después, en noviembre. Y no tiene estómago para aguantar un aumento marcado del precio del petróleo.
- ¿Qué pasa si Estados Unidos hunde un barco chino, que son los que andan por ahí buscando el petróleo que Irán todavía les vende? El error de cálculo es siempre el peor peligro de la humanidad.
- Irán está apostando a que Trump tiene elecciones este año y que no puede aguantar las elecciones mientras que Trump está apostando a que los iraníes tiren la toalla.
- Las dos cosas que derrotan a un gobierno en Estados Unidos son soldados muertos y nafta cara. Trump está sufriendo las consecuencias indirectas de la guerra: evitó las muertes, pero no el aumento.
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Andrés Malamud se recibió con honores en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y después hizo un doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en el Instituto Universitario Europeo. Vive en Portugal y trabaja como investigador de la Universidad de Lisboa.
Pablo Castro es economista y politólogo. Ha sido docente en diversos cursos en la Universidad de Buenos Aires, consultor y analista financiero en Argentina y el Reino Unido.