Fenómeno Barrial
El Peaje de Ormuz
En un nuevo episodio del podcast, Andrés Malamud y Pablo Castro conversan sobre la anómala situación electoral de Nigel Farage en el Reino Unido, el fracaso de las metas bélicas de Estados Unidos frente a Irán y el impacto geopolítico que ubica a China como la principal beneficiada del conflicto.
14-07-2026
Las mejores frases del podcast
- En Inglaterra ocurrió un hecho extraño. El líder del partido de derecha antiinmigración Reform, Nigel Farage, quien lideró el movimiento por el Brexit y el UK Independence Party, es investigado por el Parlamento británico. El motivo es una cuestión de financiamiento personal o de su partido por medio de un millonario que reside fuera de Inglaterra y tiene vínculos con el mundo de las criptomonedas.
- Lo que hizo Farage fue renunciar a su banca y, por tal motivo, desencadenar una elección en la cual piensa participar. Quizá con la idea de plantear: "La gente sabe esto, que me reelija si quiere", como un mensaje de que la justicia verdadera es lo que digan los votantes y no 'la casta' parlamentaria.
- Lo auténtico de la situación es que los otros partidos rehusaron plantearle un candidato en la elección próxima. Tanto el laborismo, como los conservadores y los liberales demócratas declinaron presentar representantes propios.
- Cabe aclarar que el sistema en Gran Bretaña es de circunscripciones uninominales, de modo que se postula solamente un candidato por partido. Por lo relatado, no habría adversarios. Salvo por una persona que desde hace casi diez años se presenta de forma regular a elecciones en circunscripciones con líderes muy importantes de otras fuerzas políticas. Esta persona se viste con una capa, lleva en la cabeza un tacho metálico dado vuelta con una carita y se hace llamar Count Binface, el Conde Cabeza de Tacho. Resultan un poco graciosas las cosas que dice en las entrevistas que empezó a hacerle la BBC, porque aparentemente será el único rival de Farage.
- De este modo, se dará esta situación muy extraña y anómala, en la cual el líder del principal partido de oposición enfrentará a alguien muy esotérico en una elección a principios de agosto.
- Irán es un país con un régimen considerado canalla. Hay diferentes traducciones de la palabra "rogue", pero es un país recalcitrante, que no se comporta como los demás, no cumple las reglas y va a contramano.
- Hace unos meses, Estados Unidos e Israel decidieron ponerle fin a esa conducta y lo bombardearon con un triple objetivo. El primero es eliminar para siempre la posibilidad de tener la bomba nuclear, que Trump decía haber obliterado seis meses antes. Pero, al parecer, Irán mantenía 400 kilos de uranio enriquecido.
- Segundo objetivo: destruir la capacidad de lanzar misiles balísticos, cohetes que puedan alcanzar a los vecinos, incluso a Israel. Pero no solo a este país, ya que está lleno de vecinos árabes aliados de Estados Unidos.
- Y el tercero es el cambio de régimen. Finalmente, voltear la teocracia, esa dictadura, y permitir que el pueblo, que protestaba en las calles y era exterminado, pudiera salir a manifestarse para lograr ese cambio.
- ¿Cómo era la situación del estrecho de Ormuz antes de que empezara la guerra? Estaba abierto, como manda el derecho internacional de los mares. ¿Qué pasó cuando terminó? Estados Unidos tuvo que frenar la guerra porque, después de 60 días, el Congreso le puede pedir que la pare y no dar autorización para seguir.
- Los 400 kilogramos de uranio enriquecido siguen en manos de Irán. Los misiles y las plataformas de lanzamiento balístico fueron deteriorados y reducidos, pero continúan los lanzamientos tranquilamente hacia sus vecinos.
- Y el régimen quizás cambió, pero para peor. Hoy es un poquito menos teocrático y un poquito más militar. La Guardia Republicana es la que maneja hoy efectivamente el régimen, sin la cobertura del ayatolá, que era en el fondo un moderado, aunque cueste creerlo.
- Además, el estrecho está cerrado. Se supone que negociaron un acuerdo por el cual Irán se comprometía, con sus propias circunstancias, recursos y oportunidad, a mantenerlo abierto, argumento que sostienen los iraníes. En lo firmado, este país es el responsable de habilitar el paso como lo considere conveniente. Pero Estados Unidos no acepta que tenga ese derecho y ahora vuelve a atacarlo. Irán también mandó los misilitos.
- La novedad de hoy es que Trump difundió que va a garantizar la apertura del estrecho, que los únicos barcos que no podrán transitar son los iraníes y que todos los demás van a tener que pagar para mantener el costo de Estados Unidos como policía del mundo.
- De los tres objetivos no se cumplió ninguno y, encima, el estrecho quedó cerrado con peaje, que era precisamente lo que se decía querer evitar. El gran temor era que Irán decidiera cobrar por el tránsito a través del estrecho, y ahora ese riesgo no existiría porque lo hará Estados Unidos.
- Todavía no se sabe cuál será la reacción de Irán, que mantiene sus drones, sus minas y sus lanchas rápidas. Por lo tanto, conserva la posibilidad de hacerle daño a los barcos, aunque le paguen a Estados Unidos para que los deje pasar.
- Irán está más desarmado que antes, pero Estados Unidos también. ¿En qué se desarmó Estados Unidos? En su capacidad de defensa antiaérea. No para sí mismo, porque nadie bombardea Washington, sino para sus aliados. Hoy Estados Unidos desarmó a Ucrania.
- Ucrania desarrolló drones y ataca a Rusia como nunca antes. Es decir que esto no causó una derrota, porque el país compensó la falta de defensa antiaérea con una mayor ofensiva droniana.
- Estados Unidos eliminó a unos cuantos gobernantes. Pero los gobernantes de ahora son más duros que los de antes, más inclinados al riesgo. El ayatolá era alguien con cierta aversión al riesgo y moderaba a los talibanes que manejan la Guardia Republicana. Por lo tanto, sí, hubo un cambio de gobierno, no necesariamente de régimen de manera formal, pero es un cambio para peor en el sentido occidental.
- La conducta de Irán antes de la guerra no era cerrar el estrecho. Después del conflicto, sí lo es. Así que no es que Estados Unidos no haya conseguido el objetivo que buscaba, sino que logró el contrario.
- La gran ganadora de toda esta guerra fue China. En el corto plazo fue Rusia porque vendió un poco del petróleo que antes estaba bloqueado. Pero después, China demostró tener más reservas estratégicas y más capacidad de sustitución de lo que muchos esperaban.
- Los grandes socios de Estados Unidos —India, Corea del Sur, Japón y Europa— se perjudicaron por los precios, y China no sintió el dolor.
- En 2015 llegaron a un acuerdo con Obama, que en 2018 Trump rompió. Por ese acuerdo —y esto está medido—, Irán había dejado de enriquecer uranio y había permitido la monitorización del que ya tenía enriquecido. Ese mismo Trump es quien genera las condiciones para que Irán vuelva a enriquecer y le dé la excusa para atacarlo.
- Irán nunca ha renunciado a tener un programa nuclear. Y es cierto que el stock que tenían era de grado militar, iba más allá de cualquier uso civil. Esos son los argumentos de Estados Unidos.
- El argumento de esta administración es que no aceptan que Irán tenga ningún medio de enriquecimiento. La postura es que el acuerdo se rompió porque lo firmado por Obama ya les resultaba inaceptable. Exigen muchas más garantías. Y esa garantía está dada, según explican, porque Irán no podría de ninguna manera enriquecer uranio. Tendría que importar todo lo que use como combustible.
- Los países más avanzados del mundo en el control mutuo de la energía nuclear son Argentina y Brasil, que tienen un acuerdo binacional desde la década del ochenta, impulsado por Alfonsín y Sarney. Por medio de este tratado se hacen inspecciones mutuas y se genera confianza, algo que funcionó incluso durante la pandemia, con aviones que volaban entre uno y otro país cuando ningún otro lo hacía. Así que, si se quiere saber cómo hacer para tener energía nuclear y convivir pacíficamente entre vecinos, en América Latina hay un buen ejemplo.
- La estrategia de seguridad nacional de noviembre del año pasado decía que el hemisferio occidental era la primera prioridad y Medio Oriente, la cuarta.
- Se sabe que Rubio estaba comprometido con ese documento y se cree que Vance también. Por lo tanto, lo de Trump en Irán fue contra sus dos posibles sucesores. Y se sabe que fue en contra porque ellos lo hicieron público.
- Vance es aislacionista, excepcionalista, le disgusta el mundo y piensa que Estados Unidos es diferente y mejor. Rubio es un neoconservador típico que estaría contento con que el resto del mundo imite a Estados Unidos y, de no hacerlo, invadirlo. ¿Cuál es la novedad? Que el candidato natural siempre es el vicepresidente y, sin embargo, hoy parece que la situación está pareja. Rubio le hace partido.
- Están las elecciones intermedias el 3 de noviembre de este año y ahí Trump podría perder una de las cámaras. Se dice que no le importa, que ya aprobó la ley que necesitaba, que gobernará por decreto y que, en cualquier caso, si no tiene reelección, no le interesa lo que venga después; que sea el diluvio.
- Rubio y Vance, por ahora, no fueron quienes decidieron las grandes macanas de la administración —esas fueron obra de Trump solo—, pero son los que podrían tratar de corregirlas o empeorarlas en los dos años que le quedan de mandato.
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Andrés Malamud se recibió con honores en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y después hizo un doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en el Instituto Universitario Europeo. Vive en Portugal y trabaja como investigador de la Universidad de Lisboa.
Pablo Castro es economista y politólogo. Fue docente en diversos cursos en la Universidad de Buenos Aires, consultor y analista financiero en Argentina y el Reino Unido.