Un fantasma recorre la Argentina

Después del primer presidente liberal libertario, ¿puede Argentina tener el primer Gobierno trotskista de su historia?

Myriam Bregman aparece como una de las dirigentes con mejor imagen del país y menor rechazo. Un informe de La Sastrería analiza por qué la referente de izquierda crece en medio del desgaste del Gobierno y la crisis de la oposición.
"La Rusa" viene creciendo en los sondeos. EE
18-06-2026
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Durante años, la izquierda argentina vivió encerrada en una paradoja. Tenía dirigentes conocidos, presencia callejera y capacidad para instalar temas, pero nunca lograba romper el techo electoral que la mantenía lejos de las grandes ligas.

Hoy algo parece estar cambiando.

Un informe de La Sastrería sostiene que Myriam Bregman atraviesa uno de los mejores momentos políticos de su carrera. La dirigente del Frente de Izquierda (FIT), que ya demostró capacidad para tirar frases puncheras en los debates presidenciales, no sólo exhibe niveles de conocimiento muy superiores a los habituales para el espacio, sino que además aparece con uno de los menores niveles de rechazo de toda la dirigencia nacional.

Algunos suponen que podría tener una intención de voto en la zona de 10%. 

El fenómeno resulta llamativo por una razón adicional: ocurre en el mismo país que hace apenas tres años eligió a Javier Milei, el presidente más liberal y rupturista de la historia democrática argentina.

La candidata con rock

La Sastrería, de Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli, define a Bregman como una dirigente con "rock".

No se trata únicamente de ideología. El concepto apunta a algo más difícil de medir: capacidad de generar identificación cultural.

El informe repasa aspectos poco habituales en los análisis políticos tradicionales. Su vínculo con el rock nacional, su perfil de abogada de derechos humanos, su condición de hincha de Estudiantes de La Plata, su historia personal y su presencia constante en debates televisivos.

Bregman es descendiente de judíos asquenazíes radicados en Entre Ríos al llegar a la Argentina.

La conclusión es que Bregman logró construir una identidad reconocible incluso para quienes no comparten sus ideas.

El espejo de Milei

La gran pregunta es si el crecimiento de Bregman es consecuencia indirecta del fenómeno Milei.

Cuando los sistemas políticos se polarizan, los extremos suelen fortalecerse simultáneamente. Con el peronismo muy debilitado y cuestionado, quizás parte de los desencantados con Milei ahora piensen más en León Trotsky que en Juan D. Perón. 

De hecho, el informe de La Sastrería muestra que más del 85% de los que votaron por Sergio Massa en 2023 tiene una imagen “muy buena” o “buena” de “La Rusa”.

 

Milei rompió una regla histórica de la política argentina: demostró que una propuesta ideológicamente pura podía llegar al poder sin pasar por las estructuras tradicionales.

Eso abrió una puerta conceptual que también puede beneficiar a dirigentes ubicados en el otro extremo del espectro político.

El problema no es la inflación

Quizás el dato más interesante del informe aparece cuando analiza las preocupaciones sociales.

Mientras la inflación perdió centralidad respecto de años anteriores, vuelven a emerger preocupaciones vinculadas a salarios, empleo y condiciones laborales.

Bregman practica taekwondo de manera recreativa y es una lectora voraz, especialmente de escritoras argentinas.

Es justamente el terreno donde Bregman se siente más cómoda.

Su trayectoria política está asociada a conflictos sindicales, defensa de trabajadores y causas laborales. Mucho antes de ser candidata presidencial, construyó su perfil como abogada especializada en conflictos vinculados al mundo del trabajo.

¿Hasta dónde puede llegar?

Nadie imagina hoy a Bregman ganando una elección presidencial.

El Frente de Izquierda sigue teniendo un caudal electoral relativamente limitado y conserva dificultades para expandirse fuera de sus bastiones tradicionales.

Pero quizás la pregunta correcta sea otra.

Si Milei logró demostrar que existe espacio para una derecha mucho más ideológica de lo que suponían los analistas, ¿podría emerger también una izquierda más competitiva que la conocida hasta ahora?

El dato relevante tal vez no sea que Bregman esté creciendo. O por lo menos, no solo ese. El dato relevante es que, por primera vez en mucho tiempo, una dirigente de izquierda aparece en las encuestas como algo más que una dirigente de izquierda. Aparece como una figura política nacional.

Si vamos hacia una elección presidencial competitiva en 2027, como parece que será, Bregman será una parte ineludible de la arquitectura electoral.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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