Cambiar, un ejercicio poco habitual para el Gobierno
El Gobierno tiene por delante la tares de leer adecuadamente el resultado de las elecciones bonaerenses para hacer aquellos cambios que pueden revertir su situación en las legislativas nacionales de octubre. No sería la primera vez que un oficialismo mejora su desempeño entre dos instancias electorales. Pero para ello tuvieron que hacer cambios a partir de lecturas correctas de los resultados.
Será un ejercicio nuevo para un Gobierno poco dispuesto hasta ahora a admitir errores u otorgarles el más mínimo valor a posiciones que difieren con la suya.
Está claro que una derrota de la magnitud que sufrió La Libertad Avanza no se explica por un único motivo por lo tanto las variables a contemplar son muchas. El Presidente en su discurso del domingo a la noche atribuyó la derrota a factores políticos y no a la gestión económica en la que en principio no cabe esperar cambios.
Por lo tanto, las primeras modificaciones se verán en el terreno político y allí la lista es larga. Y abarca desde la consigna de la campaña, porque la de "Kirchnerismo Nunca Más" es convocante para un sector reducido del electorado, hasta la necesidad de volver a vincularse con sectores del electorado que acompañaron a LLA en 2023 y ahora la abandonaron.
En aquella ocasión, la novedad fue que el mensaje de Javier Milei penetró en los sectores juveniles de bajos ingresos. Por el contrario, la distribución del voto de este domingo en los distritos del conurbano expresó el tradicional clivaje peronismo/no peronismo. Ese cambio ya se había vislumbrado en las últimas elecciones en la CABA.
El peronismo volvió a superar por diferencias muy holgadas a LLA en aquellos distritos con fuerte presencia de sectores sociales de bajos ingresos. Mientras que los libertarios se impusieron en los distritos que concentran a los segmentos de mayor poder adquisitivo. Una clásica distribución previa a Milei.
El ajuste de la estrategia también debe incluir el de nombres del oficialismo que sufrieron mucho desgaste en este proceso electoral. Karina Milei, Sebastián Pareja y los Menem cometieron múltiples errores que tuvieron consecuencias.
Los síntomas de deterioro del oficialismo eran muchos. Venía acumulando derrotas electorales y también en el Congreso en donde los representantes de LLA muestran todo tipo de falencias. Los índices de confianza en su gestión estaban cayendo. La falta de empatía con sectores vulnerables y las agresiones verbales del Presidente fueron generando un clima hostil al Gobierno. Está, además, en tensión con todos los gobernadores, muchos de los que lo acompañaron al inicio de su gestión.
Si LLA aspira a mejorar su performance en octubre, los cambios que tiene que hacer muchos. El tiempo es escaso y no está claro que tenga la voluntad y la decisión de hacerlos.