Boleta Única de Papel: alerta por confusión, votos nulos y mayor costo
La Boleta Única de Papel (BUP) se implementará por primera vez en las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre. El Gobierno ya lanzó su campaña para informar sobre cómo funcionará el nuevo sistema. Analistas políticos consultados por El Economista advierten sobre la posible confusión que podría generar en los votantes.
El cambio reemplaza la tradicional boleta partidaria por una papeleta única que incluye todos los candidatos, categorías de cargos y partidos. El diseño aprobado divide la boleta en filas horizontales por cargo y columnas verticales por frente. Junto a cada cargo habrá un casillero donde el elector marcará su preferencia para cada categoría.
El politólogo Pablo Salinas advirtió que, en provincias donde se elijan diputados y senadores, podría aumentar el voto nulo o blanco por confusión. "Como no habrá casillero de boleta completa, habrá que marcar por separado cada categoría. En todas las primeras experiencias provinciales hubo gran voto nulo por marcar más de una cruz en la misma fila. También podría aumentar el voto blanco por marcar solo una categoría y dejar la otra vacía", explicó.
Martín D'Alessandro, doctor en Ciencias Sociales y profesor de la UBA, coincidió y sumó algunos datos: "Según un estudio de Poder Ciudadano y Opinaia, el 72% de los encuestados no sabe de qué se trata, el 73% no sabe si sabrá usar la BUP, y el 46% está confundido sobre los cambios que implica (o no) en la oferta electoral. Y hasta ahora la campaña de información es insuficiente".
Ante la consulta de El Economista, el Gobierno afirmó: "Se está trabajando fuerte en una campaña de capacitación para evitar confusiones". Ya está disponible un simulador interactivo para practicar el voto con la BUP.
Salinas también advirtió que la complejidad del sistema, sumada al escaso interés, podría ser "un motivo más -aunque mínimo-" para el ausentismo. El Gobierno negó que la BUP pueda tener vínculo con una baja participación.
Otro punto sensible es el costo. "Cuando se promovió la BUP, uno de los argumentos más escuchados fue que se iba a ahorrar mucho dinero, pero ahora resulta que es muchísimo más cara que las miles de boletas partidarias que se usaban hasta ahora", señaló D'Alessandro.
La transparencia también quedó en discusión. Salinas cuestionó que el Gobierno delegara en una empresa -y no en el Estado- la licitación de todo el proceso. Además, solo se incluirán las fotos de los dos primeros candidatos y los nombres de los cinco primeros. "El resto no aparece en ningún lado. En las viejas boletas estaban hasta los suplentes: se podía buscar uno por uno", sostuvo.
Pero no todos comparten esta mirada crítica. El analista Ignacio Labaqui destacó que la BUP "le facilita al votante optar por distintos partidos cuando hay más de una categoría en juego, como en las ocho provincias que también eligen senadores, lo que con el sistema de boleta partidaria requería cortar las boletas".
El estreno de la BUP se dará en un escenario donde conviven perspectivas opuestas. Para algunos, es un avance que simplifica y abarata; para otros, un cambio con más riesgos que beneficios. El impacto real se medirá en las urnas.
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