Uruguay celebra ser aceptado para iniciar la entrada al acuerdo Transpacífico
Si finalmente el 20 de diciembre se firma el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el cierre del 2025 será redondo para el Uruguay y su anhelo de lograr mejores condiciones de acceso para sus productos más allá de la región.
- Es que este viernes recibió una novedad que dio lugar a festejos con alto consenso: la aceptación dando inicio al proceso de adhesión del país al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP por su sigla en inglés).
Así fue comunicado primero en la red social X por el canciller oriental, Mario Lubetkin, y en la cuenta del Ministerio de Relaciones Exteriores. Más tarde, esta mañana el funcionario habló en una conferencia de prensa y se refirió a este paso como un logro de una "política de Estado" que pone a Uruguay más cerca de un "club muy importante de países".
Por el lado de los miembros del CPTPP, la comunicación la hizo pública el Ministerio de Comercio y Turismo de Australia: "Hemos decidido iniciar el proceso de adhesión con Uruguay y, de ser aprobado, lo haremos con los demás países en 2026. Esto refleja el gran interés en unirse a este acuerdo de alto nivel y nuestra ambición de ampliar la membresía" del acuerdo.
- Los 12 integrantes actuales del CPTPP son Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Reino Unido y Vietnam. Estas economías representan alrededor del 15% el Producto Interno Bruto mundial y un porcentaje similar del comercio global, en tanto que tienen una población conjunta cercana a los 600 millones de personas.
La propuesta de adhesión de Uruguay a ese espacio había sido presentada hace tres años, en noviembre del 2022, por el gobierno de centroderecha presidido por Luis Lacalle Pou. Las gestiones siguieron con la actual administración de la coalición de centroizquierda Frente Amplio, instalada en marzo y que encabeza Yamandú Orsi.
Festejos
"Políticas nacionales. Uruguay en el mundo. Así procedimos. No siempre con los resultados queridos (...). Buena noticia que el gobierno haya logrado un paso más", escribió en X el expresidente Lacalle Pou.
Omar Paganini, ministro de Relaciones Exteriores en el tramo final del anterior gobierno, festejó la novedad destacando las gestiones que involucraron a esa y a la actual administración. Y felicitó a los jerarcas involucrados, incluido el actual canciller.
"¡Excelente noticia! Un ejemplo claro de que las políticas de Estado funcionan cuando realmente hay compromiso!", señaló por su parte Facundo Márquez, vicepresidente de la Unión de Exportadores del Uruguay y empresario del rubro del caviar.
"Qué gran alegría. Empieza ahora otro partido para recorrer con tranquilidad y parsimonia. Hoy cambiaron las expectativas y eso es bueno para todos, en Uruguay y también en la región", apuntó Marcel Vaillant, especialista en comercio internacional.
Para el analista en relaciones internacionales Ignacio Bartesaghi, la adhesión al CPTPP es "un paso de enorme importancia para Uruguay, que inicia un proceso de negociación que desde ya no será fácil, pero que puede derivar en un salto cualitativo y cuantitativo de la apertura comercial del país. El Mercosur ser está flexibilizando sobre la marcha, muy bienvenido".
Una investigación financiada por el centro de análisis local Pharos, publicada en 2024, estimó los efectos sobre el comercio, la inversión y el ingreso per cápita de la eventual incorporación de Uruguay al CPTPP.
Al resumir los resultados, la "variable central" es el cambio en el bienestar, que se mide como cambio proporcional en el nivel de consumo. Para Uruguay, el efecto sobre el bienestar de quedar fuera del CPTPP sería negativo pero reducido (-0,01%). En cambio, el impacto de ingresar sería en el corto plazo de un incremento de 1,2% y de 2,3% a largo plazo, porcentajes que aumentarían si ocurriera la incorporación de China al tratado.
La Argentina y su acuerdo con Trump
Para el Uruguay, que produce mucha más carne, arroz, soja y lácteos que la que sus 3,5 millones de habitantes pueden consumir, el crecimiento económico es hacia fuera; necesita exportar. Para los orientales, el Mercosur era la oportunidad de entrar a los grandes mercados de la Argentina y el Brasil en condiciones ventajosas, y también era la ilusión de, como bloque, poder negociar tratados con terceros países o espacios económicos, algo que, en los hechos, no cubrió sus expectativas y, más aún, instaló un sentimiento de frustración.
Por eso, con mayor o menor intensidad, los últimos gobiernos han reclamado flexibilidad para poder negociar en solitario acuerdos con terceros, por fuera del corsé del formato "4 más 1" anudado por el Mercosur. Pero ese planteo no tuvo acompañamiento de los socios principales del bloque.
Ahora, el acuerdo comercial anunciado entre la Argentina y Estados Unidos dejó a las autoridades uruguayas en actitud expectante. ¿Riesgo u oportunidad?
"Nos pone en una situación de estar atentos, capaz que es una ventaja, capaz que podés subirte también", dijo el mandatario oriental hace pocos días.
Agregó que el "Uruguay está en una posición como para aprovechar. Una de dos: o te perjudica si te ponés el balde y no abrís la cabeza y no entrás en el juego de uno y otro", sostuvo. "Hoy no te podés cerrar, al revés, en un mundo que se cierra vos tenés que abrirte", insistió.
El presidente aseguró que pretende conversar de manera directa con su par argentino, Javier Milei, para analizar el impacto del acuerdo. "Capaz que en un mano a mano es más fácil", señaló.
Aunque algunos le cuestionan y hasta ironizan con sus respuestas muchas veces ambiguas, Orsi, en este caso, puede tener motivos para no ser contundente.
De hecho, hay dudas en torno al acuerdo entre la Argentina y Estados Unidos entre los especialistas siguen estos temas dentro de su propio gobierno. Para empezar, porque falta información.
"Para hacer una evaluación, primero necesitamos conocer los detalles que va a contener el acuerdo, en particular lo que refiere aranceles", declaró en el diario El País de Montevideo la viceministra de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi. "Siempre dijimos que entendíamos la situación de Argentina y la necesidad de negociar este acuerdo, y desde ese punto de vista no lo juzgamos", acotó.
La funcionaria comentó, remitiendo de algún modo al viejo planteo de la flexibilidad, que cuando el bloque negocia unido "es una fuerza de la naturaleza", pero que cuando no lo hace Uruguay debe "buscar otras alternativas" y encontrar estrategias para responder a la necesidad de los actores del comercio exterior.
¿Un Mercosur "tensionado"?
En el Ministerio de Economía uruguayo había preocupación por la posibilidad de que el acercamiento entre Milei y el presidente Donald Trump pasase de lo gestual a lo fáctico en materia comercial. De hecho, la delegación que participó en la reciente asamblea del Fondo Monetario Internacional en Washington D.C., encabezada por el ministro Gabriel Oddone, recibió de fuentes estadounidenses la información de que un acuerdo con la Argentina era inminente. Pocos días después, eso se confirmó con el anuncio oficial.
Oddone exteriorizó su inquietud al hablar hace dos semanas en un evento para empresarios españoles con intereses en Uruguay.
"Estamos próximos a que el año que viene, eventualmente, tengamos un acercamiento todavía mayor que Argentina y Estados Unidos en materia comercial", expresó, y consideró que un acuerdo entre esos dos países sería un "parteaguas" si Brasil queda excluido. El Mercosur se podría "tensionar" en ese escenario, elucubró el funcionario.
Un temor que ven en el Ministerio de Economía es que, por ejemplo, la carne -un rubro que siempre está en el podio de la canasta exportadora oriental- quede en una posición desventajosa frente a la argentina en el acceso al mercado estadounidense.
Mientras que, como buena parte de los gobernantes, los empresarios uruguayos todavía quieren ver sobre la mesa más cartas antes de pronunciarse acerca de cómo actuar frente al acuerdo entre los presidentes Milei y Trump, algunos analistas ya se definieron.
Bartesaghi, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, reclamó desde su cuenta en la red social X: "TODOS deberíamos tener la misma flexibilidad en el bloque y, de una vez por todas, asumir que los miembros deben estar en condiciones de negociar acuerdos bilaterales con cualquier país sin que exista consenso entre los socios". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar