EE.UU.

Trump tiene un nuevo multimillonario como mejor amigo

Sam Altman reemplaza a Elon Musk como el nuevo favorito de Trump tras una feroz pelea. La inteligencia artificial, el poder político y una enemistad histórica.
Altman se queda con Trump: la ruptura con Musk que reconfigura el poder tech
18-07-2025
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Tras la abrupta ruptura entre Donald Trump y Elon Musk, quien supo ocupar un lugar privilegiado en su administración, el fundador de Tesla quedó relegado y observa con frustración cómo su viejo rival, Sam Altman, CEO de OpenAI, gana terreno como nuevo favorito del expresidente. 

  • Musk y Altman cofundaron OpenAI en 2015 como una organización sin fines de lucro, pero el giro hacia una empresa de beneficio público y la entrada de nuevos competidores como Google y Amazon generaron un fuerte quiebre.
  • Musk abandonó la firma en 2018, fundó su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, y desde entonces, ambos protagonizan una de las enemistades más mediáticas del sector tech.

Durante años, la alianza entre Musk y Trump fue sólida. El magnate incluso ocupó un cargo clave en la llamada Departamento de Eficiencia Gubernamental. Mientras tanto, Altman quedaba desplazado, observando cómo otros pesos pesados del sector como Zuckerberg, Bezos y el propio Musk se acercaban al poder. Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras la presentación del "Big Beautiful Bill", una propuesta de gasto que Musk calificó de despilfarro.

Las tensiones escalaron cuando Musk insinuó que Trump estaba vinculado a los archivos de Jeffrey Epstein, lo que terminó por romper su relación con el expresidente.

Desde ese conflicto, Altman emergió como la nueva cara del AI frente a Trump. Su empresa OpenAI —dueña de ChatGPT— fue destacada como una de las promesas más fuertes de la industria, y su fortuna de US$ 1.800 millones parece destinada a crecer. Tras la asunción presidencial, Altman fue parte del anuncio de "Stargate", un megaproyecto de infraestructura AI por US$ 500 mil millones junto a SoftBank y Oracle. Agradeció públicamente a Trump por hacerlo posible. 

  • Musk, furioso, desestimó el plan como una "farsa sin financiamiento real", pero Altman respondió con dureza: "Lo que es bueno para el país no siempre coincide con lo mejor para tus empresas".

La cercanía entre Altman y Trump sorprendió a muchos, especialmente por su pasado demócrata. Altman había apoyado a Hillary Clinton en 2016 y llegó a comparar a Trump con Hitler. También aportó fondos a la campaña de Biden en 2023. Sin embargo, en los últimos meses, el CEO de OpenAI giró ideológicamente hacia la derecha. Ante críticas por sus antiguas declaraciones, respondió que había cambiado de opinión tras observar más de cerca al presidente. 

  • Incluso en el Día de la Independencia, declaró haberse alejado del Partido Demócrata por considerar que "perdió el rumbo", definiéndose como "políticamente sin hogar".

El vínculo entre Altman y el entorno de Trump se fue consolidando paso a paso. Aunque en la inauguración presidencial fue relegado a una sala secundaria —lejos de Zuckerberg y Sundar Pichai—, con el tiempo logró acercarse al núcleo de MAGA. Según The Wall Street Journal, OpenAI contrató a lobbistas afines al trumpismo para tender puentes, y la presentación privada de "Sora" (tecnología de video generativo) en Las Vegas fue clave. 

El lanzamiento del primer data center de Stargate en Abu Dhabi y el reciente contrato de OpenAI con el Pentágono marcan el ascenso definitivo de Altman como actor de peso en el nuevo ecosistema AI-poder político. Mientras tanto, Musk se replegó del escenario, lanzando ataques desde X, insistiendo en sus denuncias contra Trump y despotricando contra un sistema del que ya no forma parte.

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