Trump y Milei, en espejo: la derecha se envalentona a nivel global
A pocos días del inicio del mandato de Donald Trump, las similitudes con el Gobierno de Javier Milei son evidentes. Declaraciones y medidas los convierten en reflejos casi idénticos. Y si bien los estilos parecidos ya eran perceptibles incluso antes del triunfo del flamante Presidente estadounidense, su asunción envalentonó al argentino, convirtiéndolos en gobiernos que parecen espejarse.
Que un líder del mismo signo político gobierne la mayor potencia de Occidente fortalece a dirigentes afines en otros países. Las nuevas derechas, entre ellas la de Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Jair Bolsonaro en Brasil, encuentran en la llegada de Trump una validación que refuerza su discurso y envalentona su accionar.
Un ejemplo claro fue el discurso de Milei en el Foro Económico Mundial de Davos. Desde el inicio de su mandato, el Presidente apuntó contra la agenda feminista y LGBT con declaraciones y medidas, como el cierre del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad y la prohibición del lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en la administración pública. Sin embargo, a partir del ataque decidido de Trump a estos sectores, Milei endureció aún más su postura.
En su discurso inaugural, Trump afirmó: "A partir de hoy, será política oficial del Gobierno de Estados Unidos que sólo existen dos géneros: masculino y femenino". Luego, firmó órdenes ejecutivas que prohíben la participación de personas transgénero en las Fuerzas Armadas, los procedimientos de reasignación de sexo en menores de 19 años y eliminan los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
Tan solo tres días después de la toma de posesión de Trump, Milei realizó las declaraciones más contundentes en relación con estos temas, probablemente en lo que va de su carrera política. "Desde estos foros se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres sólo si así se autoperciben y nada dicen de cuando un hombre se disfraza de mujer y mata a su rival en un ring de boxeo o cuando un preso alega ser mujer y termina violando a cuanta mujer se le cruce por delante en la prisión", sostuvo el Presidente.
Luego, arremetió: "En sus versiones más extremas la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos, por lo tanto, quiero saber quién avala esos comportamientos".
"Llegamos, incluso, al punto de normalizar que muchos países supuestamente civilizados si uno mata a la mujer se llama femicidio, y eso conlleva una pena más grave que si uno mata a un hombre solo por el sexo de la víctima", afirmó Milei en Davos. Poco después, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, anunció que se buscará eliminar la figura del femicidio del Código Penal, en lo que sería el proyecto más radical contra el feminismo en lo que va de su Gobierno.
La asunción de Trump trajo a Argentina una propuesta característica del republicano: la construcción de un alambrado fronterizo. En Estados Unidos, Trump reactivó la construcción del muro en la frontera con México, en consonancia con su declaración de emergencia nacional en la frontera sur. En Argentina, el Gobierno de Salta anunció la construcción de un alambrado de 200 metros en Aguas Blancas, en la frontera con Bolivia, en respuesta a un pedido del Gobierno, con el objetivo de controlar el ingreso ilegal al país y por razones de seguridad y narcotráfico.
Por otra parte, ambos mandatarios han sido fuertes críticos de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Acuerdo de París. Durante la pandemia de Covid-19, Trump se distanció de los lineamientos de la OMS, mientras que Milei, entonces un economista mediático y opositor, fue uno de los principales detractores de la cuarentena. Sus posturas contra el ambientalismo también son claras: argumentan que obstaculiza el desarrollo económico y niegan la existencia del cambio climático.
Apenas asumió, Trump anunció la salida de Estados Unidos de la OMS y del Acuerdo de París. No tardó en trascender que el Gobierno de Milei evalúa hacer lo mismo con Argentina.
Las similitudes mencionadas fueron reforzadas tras la asunción de Trump. Sin embargo, no son las únicas. Hay otras que se han sostenido en el tiempo y que tienen que ver con sus discursos, estilos y vínculos:
- Ambos levantan la bandera de recuperar la grandeza del propio país y reducir el Estado. En este último sentido, Trump ordenó recortar el gasto estatal -particularmente en subvenciones a programas y a estados- y creó el Departamento de Eficiencia Gubernamental, medidas que Milei también ha impulsado.
- Comparten un enfrentamiento constante con los medios de comunicación y prefieren dirigirse a sus seguidores a través de redes sociales, incluso para anuncios clave.
- Priorizan los lazos con empresarios tecnológicos. Durante la asunción de Trump estuvieron Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai, Sam Altman y Elon Musk. Milei y el dueño de X ya se reunieron varias veces e intercambian elogios en redes. Aunque el Presidente argentino critica a los "empresaurios" -empresarios que, según él, prosperan gracias a favores estatales en lugar de la competencia-, mantiene una buena relación con Marcos Galperín de Mercado Libre y eligió a Alec Oxenford, otro empresario tech, como embajador en Estados Unidos. También tiene en Demian Reidel un interlocutor con ese mundo.
Milei lo dejó claro en Davos: ya no está solo. Musk, Giorgia Meloni, Bukele, Viktor Orbán, Benjamín Netanyahu, Trump y, por supuesto, Milei han ido formando "una alianza internacional de todas aquellas naciones que queremos ser libres y que creemos en las ideas de la libertad". Con Trump de regreso en la Casa Blanca, la derecha se fortalece y se envalentona a nivel global. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar