Fracaso clave hunde a Novo Nordisk

¿Por qué se desploman las acciones del fabricante de Ozempic?

Novo Nordisk cayó hasta 12% en bolsa tras fracasar con su fármaco para Alzheimer basado en Ozempic. ¿Qué implica este revés para su futuro?
Ozempic es fabricado por el danés Novo Nordisk. .
24-11-2025
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Las acciones de Novo Nordisk, el gigante farmacéutico detrás de Ozempic y Wegovy, se hundieron este lunes tras confirmar que uno de sus medicamentos para diabetes no logró frenar el avance del Alzheimer en ensayos clínicos avanzados. 

  • El revés científico encendió dudas sobre la estrategia de innovación del grupo y profundizó un año especialmente turbulento para la compañía.

El ensayo que desató el derrumbe

La empresa danesa anunció que dos estudios clínicos a gran escala, realizados sobre casi 4.000 pacientes con señales tempranas de Alzheimer, no demostraron que semaglutida —el mismo principio activo presente en Ozempic, Wegovy y Rybelsus— pudiera ralentizar el deterioro cognitivo.

Los participantes del ensayo ya presentaban acumulación de proteína amiloide en el cerebro, uno de los rasgos iniciales de la enfermedad. Aunque se observaron mejoras en ciertos biomarcadores vinculados al Alzheimer, los resultados no se tradujeron en un retraso real de la progresión del trastorno neurodegenerativo.

El mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Novo llegaron a caer hasta 12% en la jornada y cerraron con un descenso del 5,8%, lo que dejó su valuación en torno a 1,3 billones de coronas danesas (unos US$ 198.000 millones).

En Wall Street, $NVO caía más de 5%.

La apuesta científica que la empresa describía como una "lotería"

Novo admitió desde el principio que el potencial de semaglutida para tratar Alzheimer tenía bajas probabilidades de éxito, pero decidió avanzar debido a la magnitud del desafío global: más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo.

La esperanza era que un fármaco ya probado y comercializado masivamente pudiera convertirse en una solución terapéutica para una enfermedad donde el avance científico es lento y plagado de fracasos. No fue el caso: los datos no confirmaron ninguna superioridad respecto al placebo.

Un año negro para Novo Nordisk

El mal resultado se suma a una racha negativa. Las acciones de Novo acumulan una caída cercana al 60% en los últimos 12 meses, en medio de cuestionamientos de inversores por su pipeline de nuevos medicamentos para obesidad y diabetes, la unidad que sostiene el éxito global de Ozempic.

La empresa también atraviesa un reordenamiento interno profundo: cambió al CEO en mayo, perdió una batalla clave para comprar la biotecnológica Metsera —finalmente adquirida por Pfizer— y renovó casi por completo su directorio.

Mientras tanto, su principal rival, Eli Lilly, avanza a paso firme y la semana pasada se convirtió en la primera farmacéutica en alcanzar el billón de dólares de capitalización bursátil en Estados Unidos.

Qué significa el fracaso para el futuro de los tratamientos contra el Alzheimer

Especialistas consultados por distintos centros de investigación señalaron que los resultados no son sorprendentes: los fármacos basados en GLP-1, como la semaglutida, parecen tener más efecto en las etapas previas al desarrollo de la enfermedad, y no en pacientes que ya presentan daño neurológico estructural.

El fracaso se inscribe en una tendencia histórica: detener el deterioro no basta para revertir las redes neuronales ya afectadas.

Aun así, algunos expertos sostienen que las mejoras en biomarcadores podrían abrir una vía futura, posiblemente en combinación con otros tratamientos o en etapas aún más tempranas de la enfermedad. Novo presentará más datos en un congreso científico el próximo mes y divulgará los resultados completos en 2025.

¿Qué mira ahora el mercado?

La gran pregunta para los inversores es si Novo puede sostener su liderazgo en tratamientos para obesidad en un sector cada vez más competitivo. Sin un pipeline robusto y con ensayos fallidos que exponen sus límites, la presión sobre la gestión del nuevo CEO será máxima.

Y mientras sus acciones siguen bajo fuego, la compañía enfrenta una realidad incómoda: el boom global de Ozempic no alcanza para compensar un año marcado por tropiezos estratégicos, tensiones internas y expectativas incumplidas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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