Más duro que con Cristina: Bolsonaro con tobillera, sin redes sociales ni contactos con su hijo
La Justicia brasileña volvió a golpear con fuerza al expresidente Jair Bolsonaro. Este viernes, agentes de la Policía Federal allanaron su domicilio en Brasilia y la sede del Partido Liberal (PL), incautando US$ 14.000 y 8.000 reales en efectivo. La operación fue autorizada por el juez Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal (STF), con aval de la Procuraduría General.
Según confirmaron fuentes cercanas al exmandatario, Bolsonaro deberá comenzar a usar una tobillera electrónica, no podrá salir de su casa entre las 19 y las 7, ni utilizar redes sociales. Tampoco podrá mantener contacto con embajadores, diplomáticos ni acercarse a representaciones extranjeras.
"La tobillera electrónica es furor en América Latina: ahora se la ponen a Bolsonaro", bromeó el politólgo Andrés Malamud.
¿De qué lo acusan?
El STF tomó estas medidas por indicios de obstrucción a la Justicia, coacción en el curso del proceso y ataques a la soberanía nacional. También se evaluó un riesgo real de fuga del país. El exmandatario enfrenta un proceso por su presunto rol en la planificación de un intento de golpe de Estado para evitar la asunción de Lula en enero de 2023.
Incluso su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro —actualmente en EE.UU. y promoviendo una amnistía para su padre— podría verse alcanzado por las restricciones. También él es investigado por la Justicia brasileña.
Trump se mete de lleno
Donald Trump no tardó en reaccionar. En su red Truth Social publicó una carta de apoyo a Bolsonaro, a quien calificó como víctima de una "caza de brujas". Además, instó al gobierno de Brasil a "terminar con el régimen de censura" y dejar de perseguir a sus adversarios políticos. "Lo seguiré de cerca", advirtió Trump, reavivando la alianza ideológica con su par brasileño, con quien mantiene una relación estrecha desde sus respectivos mandatos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar