Expectativa

Grossi versus Bachelet: ¿quién liderará la ONU?

Esta semana, el gobierno de Chile presentó oficialmente la candidatura de Michelle Bachelet para ocupar el cargo de secretaria general de las Naciones Unidas. Así, la expresidenta chilena será la principal competidora del argentino Rafael Grossi
06-02-2026
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Esta semana, el gobierno de Chile, junto con los de Brasil y México, presentó la candidatura formal de Michelle Bachelet para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Durante la presentación en el Palacio de La Moneda, el presidente Gabriel Boric agradeció el apoyo brindado por Brasil y México, los "dos países más poblados de América Latina": "Nuestras naciones, a través de este acto, manifiestan su voluntad común de contribuir a la gobernanza global y al fortalecimiento del multilateralismo".

"Esta candidatura expresa a la vez una esperanza compartida que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo", agregó. 

Bachelet, de 74 años, fue la primera y única presidenta mujer de Chile durante los períodos 2006-2010 y 2014-2018. Además, ejerció como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres.

Durante el acto, Bachelet dijo que su candidatura es "un compromiso compartido y esperanza de que podamos trabajar juntos por objetivos comunes, [...] una señal de importancia que tiene la organización para América Latina y para el mundo, que, pese a las dificultades caracterizadas por un contexto geopolítico desafiante, seguimos apostando por fortalecer las herramientas del multilateralismo".

Además, en un contexto donde el multilateralismo está en retroceso como consecuencia de la política exterior del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Bachelet, que busca ser la primera secretaria general mujer de la ONU, consideró que ante las "crisis múltiples" que azotan el mundo actual, la institución "debe renovarse para seguir siendo legítima, más moderna, eficiente, transparente y orientada a resultados".

Cabe recordar que, recientemente, Trump creó un Consejo de Paz que, para muchos, tiene como objetivo final remplazar a la ONU. 

Atención Grossi

Bachelet será una de las principales rivales del diplomático argentino Rafael Grossi que, a fines del año pasado, fue respaldado por el gobierno de Javier Milei para liderar las Naciones Unidas.

Grossi es el actual secretario general del Organismo de Energía Atómica (OIEA), uno de los entes más emblemáticos la ONU: gracias a su rol, que es el de evitar el uso bélico de la energía nuclear, ha tenido importantes intervenciones en conflictos actuales como la guerra de Ucrania o en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. 

En una entrevista con El País, el argentino explicó que su objetivo es "una ONU funcional, porque no funciona. Funciona mal. En ciertas áreas —ayuda humanitaria, seguridad alimentaria, salud— cumple una tarea que, aunque fragmentadamente, debe ser reconocida, pero claramente las Naciones Unidas han olvidado su propósito".

"Si lees la Carta, entiendes que fue creada para evitar guerras, para traer la paz... Y esto no se discute. Si analizas los focos de guerra en un mapa mundial —Sudán, Ruanda y la República Democrática del Congo, Tailandia y Camboya, el Sahel, Azerbaiyán y Armenia en su época, Gaza...— el denominador común es la ausencia de la ONU. No está ahí. No actúa. Y esto se puede solucionar", agregó. 

¿Cómo se elige al secretario? 

A partir del 20 de abril, Grossi, Bachelet y otros candidatos participarán en los llamados diálogos interactivos que se emitirán en línea. En estas reuniones, los candidatos podrán presentar su declaración de visión y los Estados miembros de la ONU podrán hacer preguntas.

Luego, el Consejo de Seguridad de la ONU recomendará formalmente a un candidato para la Asamblea General para ser elegido como el décimo secretario general de la ONU a finales de este año.

El Consejo de Seguridad celebrará votaciones secretas —denominadas encuestas informales— hasta que se alcance un consenso sobre un candidato. Pero, en última instancia, los cinco miembros permanentes del consejo que ejercen el veto —Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia— deben ponerse de acuerdo por unanimidad.

Luego, el Consejo adopta una resolución, tradicionalmente a puerta cerrada, recomendando un nombramiento para la Asamblea. La resolución necesita nueve votos a favor y ningún veto para aprobarse. 

Finalmente, la Asamblea deberá dar su visto bueno, aunque la aprobación por parte de la misma ha sido vista durante mucho tiempo como algo protocolar.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar