GOLPE LETAL DE TRUMP A MELONI: "Podrían desaparecer de los supermercados"
Las principales marcas italianas de pasta —como La Molisana, Rummo y Garofalo— podrían desaparecer de los supermercados estadounidenses a comienzos del próximo año, luego de que el Departamento de Comercio del gobierno de Donald Trump impusiera aranceles combinados del 107% a las importaciones de pasta italiana.
La medida incluye un derecho antidumping del 92% sobre productos de 13 empresas, entre ellas La Molisana, además del 15% de tarifa general que ya rige para bienes provenientes de la Unión Europea. Washington acusa a las firmas de vender por debajo de los precios de mercado para ganar participación, algo que los productores italianos califican de político y "desproporcionado".
"Es un mercado increíblemente importante para nosotros, pero nadie tiene márgenes de ese tamaño", lamentó Giuseppe Ferro, director ejecutivo de La Molisana, cuya fábrica familiar en Campobasso emplea a 350 personas. Las autoridades italianas denunciaron que la medida pone en riesgo exportaciones por US$ 770 millones anuales y afecta un símbolo de identidad nacional.
- El canciller Antonio Tajani activó una ofensiva diplomática para revertir la decisión, mientras que la Comisión Europea la calificó de "inaceptable".
- En Roma y Bruselas sostienen que la decisión responde más a la política proteccionista de Trump que a una revisión técnica de precios.
El Departamento de Comercio estadounidense argumenta que algunas empresas "no cooperaron" con la investigación, pero los ejecutivos italianos aseguran que cumplieron los mismos procedimientos de revisiones anteriores y acusan a los analistas norteamericanos de malinterpretar sus prácticas contables.
Si la resolución se confirma, los aranceles duplicarían el precio de la pasta importada y forzarían a muchas compañías a retirar sus productos del mercado estadounidense. "Sería una verdadera pena que nos arrebaten ese mercado sin motivo alguno", advirtió Ferro. La decisión final se conocerá a comienzos de 2026, pero los supermercados de EE.UU. ya buscan alternativas para reemplazar al fusilli y los macarrones italianos.