Gravísimo

El machismo talibán fue más letal que el terremoto para cientos de mujeres: no las rescataron por ser mujeres

El terremoto en Afganistán dejó miles de muertos. Las mujeres, invisibles en rescates y hospitales por las restricciones talibanas, fueron las más afectadas.
Los talibanes dejaron morir mujeres bajo los escombros... y lo volverían a hacer. EE
07-09-2025
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El devastador terremoto en Afganistán del 31 de agosto dejó más de 2.200 muertos y miles de heridos. Sin embargo, para las mujeres la tragedia fue aún mayor: las normas impuestas por el régimen talibán, que prohíben el contacto entre mujeres y hombres que no sean familiares, las condenaron a quedar atrapadas bajo los escombros o sin atención médica.

Un sismo mortal en medio del "apartheid de género"

El terremoto, de magnitud 6.0 y con epicentro en las provincias de Kunar y Nangarhar, golpeó en la madrugada cuando la mayoría dormía en viviendas de adobe. Más de 5.400 casas quedaron destruidas, según datos oficiales.

Pero las víctimas no se repartieron de manera equitativa. Informes de la ONU y organizaciones humanitarias coinciden en que mujeres y niñas fueron las principales afectadas. Obligadas a permanecer en el hogar, sus casas se convirtieron en auténticas trampas mortales.

Mujeres sin rescate: "Nos olvidaron en una esquina"

Los primeros equipos de socorro llegaron a algunas aldeas más de 36 horas después del sismo. Pero lejos de ofrecer alivio, las sobrevivientes relatan discriminación: los rescatistas evacuaban primero a hombres y niños, mientras que las mujeres eran relegadas.

Aysha, una joven de 19 años de la provincia de Kunar, contó que los equipos masculinos se negaron a sacar a mujeres heridas de los escombros. "Nos juntaron en una esquina y se olvidaron de nosotras", denunció.

Otros voluntarios confirmaron que incluso los cuerpos de mujeres fallecidas eran arrastrados por la ropa, para evitar contacto físico en ausencia de un pariente varón.

La barrera sanitaria: falta de médicas

El drama continuó en los hospitales. Testimonios recogidos en Kunar y Nangarhar evidencian la escasez extrema de personal femenino de salud, resultado directo de las prohibiciones talibanas que impiden a las mujeres estudiar medicina o trabajar en el sector sanitario.

Zahra Haghparast, odontóloga afgana exiliada en Alemania, aseguró que decenas de doctoras están dispuestas a ayudar, pero no reciben autorización. Varias mujeres embarazadas heridas fallecieron sin atención adecuada.

La representante de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson, advirtió: "Las mujeres y niñas volverán a ser las más afectadas si no se garantiza su acceso a la atención".

Una emergencia que profundiza la crisis humanitaria

El terremoto golpeó a un país ya sumido en la pobreza: el 64% de la población afgana vive bajo el umbral de subsistencia y casi la mitad depende de ayuda humanitaria. La catástrofe destruyó además los medios de vida de muchas mujeres, desde pequeños talleres de costura hasta la cría de animales en sus hogares.

La Unión Europea anunció el envío de un millón de euros y 130 toneladas de material de emergencia, mientras Estados Unidos aún no ha aprobado asistencia directa.

Mujeres invisibles en la tragedia

El terremoto en Afganistán no solo dejó miles de muertos, sino que reveló el impacto mortal de las restricciones de género impuestas por los talibanes. Para las mujeres, la prohibición de contacto con hombres significa quedar sin rescate, sin atención médica y sin voz en medio del desastre.

La comunidad internacional alerta que si no se colocan las necesidades de mujeres y niñas en el centro de la respuesta humanitaria, su sufrimiento seguirá siendo invisible. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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