ALERTAN por la crisis brasileña y su impacto sobre la Argentina: ya perdió US$ 42.000 millones de reservas en 3 meses
La situación económica en Brasil se ha convertido en un tema de preocupación creciente para Argentina. Un reciente informe de la consultora Abeceb ha señalado que la crisis brasileña representa el mayor riesgo para la economía argentina en 2025.
Este escenario se caracteriza por una crisis fiscal y de confianza, cuyo impacto es difícil de prever, pero que, según un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), tendrá consecuencias significativas para nuestro país y el mercado de granos en general.
Depreciación del Real y Competitividad Agrícola
Durante 2024, el real brasileño se depreció un 27,4% frente al dólar, un proceso que se intensificó hacia finales de año. En un intento por evitar una devaluación aún mayor, el Banco Central de Brasil vendió US$ 42.316 millones en el último trimestre de 2024, de los cuales US$ 33.000 millones se vendieron solo en diciembre.
Este debilitamiento del real incrementa la competitividad de los productos brasileños, lo que es crucial para la agroindustria. Brasil es el mayor exportador de soja y el segundo de maíz, y se espera una cosecha récord para este año. Un real depreciado reduce los costos para los productores brasileños, lo que podría llevar a una presión a la baja sobre los precios internacionales de los granos.
Devaluación: las causas
Entre las razones detrás de la devaluación del real, los economistas de la BCR destacan la desaceleración de las economías globales, incluyendo Estados Unidos y China, lo que ha generado un estancamiento en la demanda de materias primas y ha presionado los precios de los commodities. Esta situación ha afectado directamente la balanza comercial de Brasil y sus ingresos fiscales, complicando los esfuerzos para reducir el déficit.
La falta de acción por parte de la Reserva Federal de EE.UU. para bajar las tasas de interés también ha influido. La inflación en Brasil se aceleró en la segunda mitad de 2024, en un contexto de economía recalentada y dudas sobre la capacidad del gobierno para manejar la deuda pública.
Desconfianza y Tensión Política
El reciente aumento del dólar se produjo tras el anuncio del ministro de Economía, Fernando Haddad, de un paquete de medidas de contención del gasto que no convenció a los mercados. Esto generó dudas sobre el compromiso del gobierno para controlar el gasto y la deuda pública.
El informe de la BCR describe un marco fiscal inconsistente, con partidas que superan los límites estipulados para el gasto total. En noviembre de 2024, Brasil reportó su mayor déficit fiscal del siglo, excluyendo el año de la pandemia, lo que llevó a los inversores a apostar contra el real.
Deterioro Fiscal y Aumento del Gasto Público
El estudio revela que el gobierno de Lula ha descuidado las cuentas fiscales, aumentando el gasto público en un 12% en términos reales en 2024, el mayor crecimiento desde 2010. Aunque el sistema previsional representa el 42% del gasto total, el aumento se debe principalmente a "otros gastos", que incluyen beneficios sociales y subsidios.
Un caso notable es el programa Bolsa Familia, que ha crecido un 500% desde 2021. Este aumento ha sido financiado a través de la emisión de deuda soberana, que alcanzó un stock de 7,2 billones de reales (aproximadamente US$ 1,3 billones), lo que representa cerca del doble del PIB de Argentina.
La Carga de la Deuda y Perspectivas Futuras
El estudio destaca que la deuda pública brasileña está mayoritariamente en manos de acreedores locales, lo que significa que una devaluación del real no afectaría directamente el stock de deuda. Sin embargo, el 43% de esta deuda está atada a la tasa de referencia Selic, lo que implica que un aumento en dicha tasa incrementaría los pagos de intereses, profundizando el agujero fiscal.
El Banco Central de Brasil ha comenzado a aumentar la tasa Selic en respuesta a las elevadas proyecciones de inflación, lo que podría alcanzar niveles del 15% en mayo de 2025. A pesar de tener reservas internacionales de US$ 329.700 millones, estas son las más bajas desde 2010, lo que agrava la situación. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar