Vaca Muerta, la tierra prometida de un mercado laboral que no logra consolidarse
Neuquén cuenta con el 57% del total de la producción argentina de petróleo y el 68% del gas. En los últimos diez años, las inversiones en Vaca Muerta acumulan más de U$S 40.000 millones y se han realizado 2.700 pozos horizontales.
Vaca Muerta es la segunda reserva del mundo en gas no convencional y la cuarta en petróleo no convencional, gracias a lo cual Neuquén ha visto en los últimos meses superar las marcas de producción: en petróleo alcanzó los 413.000 barriles por día y en gas los 109 millones de metros cúbicos por día. Y se espera que estos volúmenes crezcan con las nuevas obras de infraestructura de transporte en ejecución y a ejecutar.
A la fecha, el Gobierno de Neuquén lleva otorgadas 47 concesiones hidrocarburíferas no convencionales a 35 años de plazo, en las cuales participan más de 15 empresas nacionales e internacionales de primer nivel. Los compromisos de inversión en los proyectos aprobados por la provincia alcanzan los U$S 200.000 millones.
Estas razones convierten a esta provincia en la tierra prometida de muchos argentinos y extranjeros que llegan con la idea de conseguir un empleo bien remunerado y una proyección a futuro. Pero eso no siempre ocurre.
En Argentina egresan actualmente 3.000 ingenieros por año, pero se necesitan más de 10.000. En este marco, el volumen de operaciones en el shale obliga a una capacitación adicional en cuanto a la incorporación de nuevos conocimientos. Frente a esta situación, actualmente el 70% de la demanda hoy estaría satisfecha por ingenieros provenientes de otros países.
La cifra surge de la última edición de Jóvenes Profesionales planificada y organizada por especialistas y actores de la industria del petróleo y del gas durante la última Argentina Oil& Gas (AOG) que se realizó en La Rural.
Allí especialistas plantearon los desafíos futuros sobre la diversidad, inserción laboral y retención de talentos con el foco en Vaca Muerta
La realidad es que hoy egresa el 30% de los ingenieros que requiere el sector petrolero. "Para dar respuestas a este contexto necesitamos involucrarnos más en estadios tempranos, yendo a las escuelas técnicas y colegios secundarios fomentando el estudio de carreras duras, porque ya no alcanza con apuntar al mundo académico", explican desde las empresas.
Las razones que explican la crisis laboral
Lo cierto es que la formación y retención de personal es uno de los desafíos en Vaca Muerta. La falta de mano de obra calificada en la Cuenca Neuquina obliga a las petroleras a buscar trabajadores en otras provincias.
Según el informe de Principia Consultores, hay varias razones que explican por qué Vaca Muerta enfrenta una crisis de talento.
- Primero, la falta de formación técnica donde la oferta educativa en la región no siempre se ajusta a las demandas del sector energético.
- Segundo, mayor atractivo de otras industrias como la construcción y la minería, que también compiten por los mismos perfiles profesionales.
- Y, por último, las condiciones laborales adversas, ya que en algunos yacimientos pueden ser exigentes y desalentar a los potenciales candidatos.
La situación plantea diversos desafíos para el sector energético. Por un lado, retrasos en los proyectos ya que la falta de personal capacitado puede generar demoras en la ejecución de obras y afectar la productividad.
Por el otro, aumento de los costos, ya que la competencia por el talento eleva los costos laborales y dificulta la gestión de los presupuestos y, finalmente, dificultades para retener al personal, ya que los profesionales altamente calificados suelen recibir múltiples ofertas de empleo.
La preocupación ante la falta de mano de obra especializada para cubrir puestos clave en Vaca Muerta no es un dato nuevo."Muchas de las vacantes hoy se están cubriendo con profesionales extranjeros debido a la falta de mano de obra especializada", advierten los expertos.
No obstante, el impacto de Vaca Muerta y los efectos del plan Emplea Neuquén tuvieron un fuerte impacto en la caída del nivel de pobreza y aumentaron las perspectivas de empleo.
Así lo determinó la actualización del informe de la Incidencia de la Pobreza y la Indigencia de los 31 aglomerados urbanos publicado por el Indec, que señala que la provincia de Neuquén es la tercera zona con menos pobreza del país. Sólo dos aglomerados registran datos inferiores: la Ciudad de Buenos Aires y Santa Rosa-Toay.
El porcentaje de personas bajo la línea de pobreza alcanzó 40,4% en el primer semestre del año en el aglomerado Neuquén-Plottier, lo que lo ubicó muy por debajo del 52,9% de los 31 aglomerados urbanos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar