Donde pone el foco Washington

Reservas venezolanas en juego: la apuesta de Trump con las petroleras estadounidenses

El presidente de Estados Unidos se reunirá con los máximos ejecutivos de las principales petroleras del país para analizar el plan de inversiones en una jugada que combina estrategia energética, política interna y presión geopolítica.
El encuentro buscará definir inversiones, condiciones operativas y acceso a las reservas de crudo del país sudamericano. (Archivo)
09-01-2026
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El presidente estadounidense Donald Trump encabezará este viernes una reunión en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías petroleras del país para evaluar el rol que jugará Estados Unidos en el futuro del sector energético venezolano. 

El encuentro, anticipado por medios estadounidenses, y difundido por la agencia AFP, buscará definir inversiones, condiciones operativas y acceso a las reservas de crudo del país sudamericano, en un contexto de fuerte tensión política y redefinición del mapa energético regional.

Según trascendió, participarán ejecutivos de Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips, junto a otros productores nacionales. Se trata de un paso relevante en la estrategia de Washington para influir de manera directa sobre uno de los países con mayores reservas de petróleo del mundo.

Actualmente, Chevron es la única gran petrolera estadounidense que mantiene operaciones en Venezuela, bajo un esquema de licencias especiales. De acuerdo con datos de la consultora Kpler, la compañía exportó cerca de 140.000 barriles diarios durante el cuarto trimestre de 2025, convirtiéndose en un actor clave en el limitado flujo de crudo venezolano hacia el mercado internacional.

Exxon Mobil y ConocoPhillips, en cambio, abandonaron el país en 2007 tras la decisión del entonces presidente Hugo Chávez de exigir participación mayoritaria del Estado en los proyectos petroleros.

Inversiones millonarias y modernización del sector

Trump adelantó que la modernización de la industria petrolera venezolana demandará al menos 18 meses y requerirá una inversión multimillonaria, que podría ser parcialmente subsidiada por el gobierno estadounidense. En declaraciones televisivas, el mandatario sostuvo que las compañías asumirán los desembolsos iniciales y luego serían compensadas a través de ingresos futuros.

"El costo será muy elevado, pero las empresas ganarán dinero y el país también", afirmó Trump, sin precisar montos. El objetivo declarado es reactivar una infraestructura deteriorada por años de subinversión, sanciones y embargos, y llevar progresivamente la producción a niveles más competitivos.

Desde la Casa Blanca sostienen que una Venezuela nuevamente productora contribuiría a mantener bajos los precios del petróleo, una prioridad para Trump en su agenda doméstica. "Es bueno para Estados Unidos porque ayuda a reducir el costo de la energía", reiteró el presidente.

Desde una mirada más cauta, la consultora Rystad estima que el aumento de producción sería limitado en el corto plazo, con un potencial adicional de 300.000 barriles diarios en los próximos dos o tres años, lejos de los más de 3 millones de barriles diarios que Venezuela llegó a producir en su pico histórico.

Sanciones, control y estrategia política

Venezuela permanece bajo sanciones estadounidenses desde 2019, y actualmente aporta apenas alrededor del 1% de la producción mundial, según datos de la OPEP. Sin embargo, concentra cerca de una quinta parte de las reservas globales, lo que explica el renovado interés estratégico de Washington.

La Casa Blanca sostiene que mantiene una posición de máxima influencia sobre las autoridades interinas venezolanas y plantea una reversión selectiva de sanciones para facilitar exportaciones, logística y mejoras técnicas, como el envío de crudo liviano para mezclar con el petróleo pesado venezolano. Trump también vinculó explícitamente el control del petróleo con su política interna, al presentar las reservas venezolanas como una herramienta para abaratar los combustibles en Estados Unidos, un eje central de su discurso económico y electoral. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar