Competencia sin concesiones ambientales

Plan Andes: Figueroa pone condiciones para el traspaso de las áreas convencionales

El gobernador de Neuquén adelantó que no firmará el traspaso de las áreas de gas y petróleo convencional hasta que se cumpla con estrictas condiciones ambientales
Figueroa: "Si no se garantiza el sellado de los pozos, no vamos a firmar". (Archivo)
03-01-2025
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El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, dejó en claro que la provincia no firmará el traspaso de las áreas convencionales de gas y petróleo convencionales de YPF a las empresas ganadoras del "Plan Andes" hasta que se cumpla con estrictas condiciones ambientales.

El funcionario ha delineado una visión que busca posicionar a la industria energética de Neuquén no solo como un actor competitivo a nivel global, sino también como un referente en responsabilidad social y ambiental. 

En ese sentido, Figueroa enfatizó la importancia de equilibrar la rentabilidad empresarial con el compromiso hacia el bienestar de las futuras generaciones.

"La sustentabilidad social y ambiental no puede quedar relegada", destacó Figueroa, aclarando "que la provincia tiene un enfoque decidido en regular y supervisar las actividades extractivas para que estas no comprometan los recursos ni el entorno natural".

Este planteo adquiere especial relevancia en el contexto de una creciente demanda energética mundial y de la competencia directa con grandes potencias productoras de gas, como Estados Unidos.

La necesidad de innovación, calidad y eficiencia para mantenerse competitivos en el mercado global no debe entrar en conflicto con la protección del medio ambiente, según el gobernador. 

Para Figueroa, las reglas son claras: "Si no se garantiza el sellado de los pozos, no vamos a firmar. Es así de sencillo", advirtió sobre la exigencia de un compromiso firme por parte de las operadoras para mitigar el impacto ambiental.

El sellado adecuado de pozos y la restauración de los entornos naturales tras la explotación son pilares fundamentales en la regulación que la provincia quiere garantizar. Este enfoque busca evitar que la explotación de recursos genere pasivos ambientales que terminen afectando a la biodiversidad y a las comunidades locales.

El mensaje de Figueroa pone de manifiesto que el desarrollo energético y la protección ambiental pueden y deben coexistir. Esta postura marca un precedente en la gestión de los recursos naturales, enfatizando que el respeto por el entorno no es una opción, sino una obligación. 

En un contexto global donde el cambio climático y la degradación ambiental son temas urgentes, iniciativas como las de Neuquén podrían convertirse en un modelo a seguir para otras provincias y países productores. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar