Neuquén y Río Negro festejan el acuerdo con Nación, pero los expertos prefieran esperar la letra chica
Luego de meses de negociaciones técnicas y políticas, el Gobierno nacional y las provincias de Neuquén y Río Negro firmaron un acuerdo histórico que redefine el marco regulatorio de las represas del Comahue, a través del cual las provincias aseguran un rol protagónico en la gestión de los recursos hídricos y energéticos.
Los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck confirmaron que el acuerdo incluye un canon hídrico inédito del 1% sobre la base del precio de mercado de la energía, además de mejoras sustanciales en el esquema de regalías y un fondo específico para obras que resguarden a la población frente a posibles crecidas.
"El agua es propiedad de los rionegrinos y neuquinos", afirmaron ambos mandatarios en un comunicado conjunto. "Es un triunfo de la unidad norpatagónica y una corrección de vacíos históricos en la relación entre Nación y provincias".
Entre los principales puntos del nuevo esquema, se destacan:
- Canon por uso del agua: hasta ahora inexistente, será del 1% sobre el valor de venta de la energía. Representa un ingreso adicional permanente para las provincias.
- Regalías calculadas sobre el total de ingresos: se incluirán todos los conceptos antes excluidos, como potencia disponible, energía operada y regulación de frecuencia.
- Precio de la energía en dólares: se establece una transición hacia el precio internacional, lo que da previsibilidad y mejora la base de cálculo para las regalías.
- Cobro en especie: las provincias podrán recibir energía física en lugar de dinero, lo que les permite abastecer redes locales, fomentar la industria o vender en el mercado eléctrico.
- Fondo para obras de seguridad: una porción de lo recaudado en la licitación se destinará a obras definidas por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), con participación activa de las provincias.
- Obras prioritarias con plazo de ejecución: en un máximo de 24 meses deberán definirse e iniciarse las obras necesarias para garantizar la seguridad hídrica, dando cumplimiento a un fallo pendiente de la Corte Suprema desde 2009.
Un nuevo marco federal
Este avance se produce en el contexto de la renovación de las concesiones de los complejos Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila, cuyos contratos privados vencieron entre 2022 y 2023. Desde entonces, se otorgaron sucesivas prórrogas provisorias mientras las provincias reclamaban un rol activo en el nuevo esquema.
El acuerdo incluye además la participación de los gobiernos provinciales en el diseño del pliego de licitación nacional e internacional, que se espera lanzar en los próximos días y que definirá las nuevas concesiones por los próximos 30 años.
Impacto estratégico
El sistema hidroeléctrico del Comahue representa entre el 10% y el 15% de la matriz eléctrica nacional, con una capacidad instalada superior a los 4.100 MW. La energía generada no solo es clave para el sistema interconectado nacional, sino que constituye una fuente estratégica de recursos para la región.
Este nuevo esquema marca un cambio de paradigma en la relación entre Nación y provincias: pone fin a décadas de centralismo y permite que parte de la renta generada por el agua y la energía quede en el territorio que la produce.
"Este acuerdo demuestra que cuando las provincias trabajamos en forma mancomunada, con firmeza y sin ceder en lo que nos corresponde, podemos transformar nuestros reclamos en hechos y beneficios concretos", subrayaron Figueroa y Weretilneck.