Informe anual del IAE

Lapeña: "El país debe enfrentar los retos derivados de la declinación de sus cuencas tradicionales"

Mientras la Cuenca Neuquina y el shale se consolidan como motores de crecimiento, es crucial comenzar un debate sobre los precios de la energía en Argentina y encontrar un modelo de comercialización competitivo.
"El futuro de la industria depende de encontrar una fórmula competitiva que permita abastecer al mundo con nuestros recursos", dijo Lapeña. (Archivo)
10-04-2025
Compartir

El Instituto de Energía Mosconi (IAE) presentó su informe anual sobre la evolución de la producción y el consumo de petróleo y gas natural en Argentina durante el periodo 2014-2024, un análisis detallado que revela tendencias cruciales para el futuro energético del país. 

En este contexto, el presidente del IAE, Jorge Lapeña, destacó las principales conclusiones del informe, poniendo énfasis en los logros obtenidos, pero también en los desafíos que aún enfrenta Argentina en el sector hidrocarburífero.

Según el informe, la última década ha sido clave para la industria de hidrocarburos en Argentina, con un cambio significativo en las tendencias productivas. A pesar de una caída en la producción de petróleo entre 2014 y 2020, con una disminución del 10,7%, a partir de 2020 se observó una recuperación sostenida que culminó en un crecimiento del 47% en los últimos cinco años. 

En cuanto al gas natural, el crecimiento fue más moderado, con un aumento del 22,3% a lo largo de la década. Sin embargo, Lapeña advirtió que aún existen proyectos preliminares para exportar gas de manera masiva, pero estos aún no han alcanzado el nivel de madurez necesario para convertirse en una realidad viable.

El informe subraya que la Cuenca Neuquina ha sido el motor del crecimiento en la producción de hidrocarburos. En particular, el yacimiento no convencional de Vaca Muerta ha sido un factor clave en este cambio de tendencia. 

La Cuenca Neuquina registró un aumento del 123,6% en la producción de petróleo entre 2014 y 2024, y la producción de gas natural también mostró un crecimiento constante, con una tasa anual del 58% en los últimos años. Esta cuenca representa actualmente el 63% de la producción de petróleo y el 72% de la producción de gas natural en Argentina, consolidándose como un referente en la industria energética.

Sin embargo, el panorama no es tan alentador en otras cuencas del país. La Cuenca Austral, la Cuenca Cuyana, la Cuenca del Golfo de San Jorge y la Cuenca Noroeste enfrentan una caída crónica en la producción. Estas caídas oscilan entre el 26,5% y el 57,5%, lo que plantea un desafío importante para las economías provinciales que dependen de la producción de hidrocarburos. 

Lapeña señaló que la disminución de la producción en estas regiones podría tener consecuencias políticas y sociales, incluyendo la reducción de regalías y el éxodo de poblaciones locales en busca de nuevas oportunidades.El cambio más notable en la producción de hidrocarburos en Argentina ha sido el auge del petróleo y gas no convencionales. 

La Cuenca Neuquina representa actualmente el 63% de la producción de petróleo y el 72% de gas natural en el país

"El auge del Shale Oil y el gas de Vaca Muerta se ha convertido en el pilar de la industria argentina, con un crecimiento anual promedio del 35,8% en la producción de petróleo no convencional entre 2015 y 2024. Esta transformación ha permitido que Argentina, por primera vez en décadas, vuelva a ser un exportador neto de hidrocarburos", dijo Lapeña.

En 2024, el 56% de la producción de petróleo y el 63% de la producción de gas natural fueron no convencionales. 

Retos y oportunidades

A pesar de los avances, Argentina enfrenta importantes desafíos a nivel estratégico. El país cuenta con enormes reservas de hidrocarburos no convencionales, que lo colocan entre los principales productores mundiales. Sin embargo, aún no se ha logrado asegurar la viabilidad económica de exportar esta producción a precios competitivos en los mercados internacionales.

Lapeña destacó que es crucial comenzar un debate profundo sobre los precios de la energía en Argentina, tanto para el mercado interno como para el externo. "El futuro de la industria depende de encontrar una fórmula competitiva que permita abastecer al mundo con nuestros recursos, lo cual aún no ha sido debidamente estudiado", afirmó.

Por último, el presidente del IAE hizo un llamado a la acción para que el gobierno nacional y las provincias trabajen de manera conjunta en políticas públicas que aborden la declinación de las cuencas tradicionales y fomenten la sustentabilidad de las nuevas regiones productivas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar