Tendencia global

El GRAN desafío de las empresas: descarbonizar, sin perder rentabilidad

Un informe de KPMG revela que se acelera la inversión, pero los riesgos regulatorios siguen siendo el principal obstáculo para el crecimiento.
Asia Oriental surge como la región más atractiva para futuras inversiones en transición energética. (Archivo)
27-11-2024
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Una encuesta realizada por la Energy Transition Investment Outlook de KPMG para el cual fueron entrevistados 1.400 altos ejecutivos de todo el mundo, reveló tres datos clave. 

En primer lugar, el 75 % de los inversores siguen participando en proyectos de combustibles fósiles y reconocen el papel que estos desempeñan para garantizar la seguridad energética a medida que continúa la transición.

En segundo término, Asia Oriental es la región más atractiva para futuras inversiones en transición energética. Y por último, la eficiencia energética y las energías renovables constituyen las inversiones más atractivas en los próximos 2 años.

Cuando se les preguntó específicamente en qué planean invertir, los encuestados señalaron la eficiencia energética, incluida la electrificación, como la más atractiva en los próximos 2 años (36%), seguida de la energía renovable y baja en carbono (34%).   

Los datos reflejan las conclusiones del informe World Energy Investment 2024 de la Agencia Internacional de Energía (IEA), y revelan que de la inversión global en energía estimada en U$S 3.000 millones de dólares para este año, aproximadamente U$S 2.000 millones se destinarán a tecnología e infraestructura de energía limpia, casi el doble de la inversión en combustibles fósiles. 

Diego Calvetti, líder de Energía y Recursos Naturales de KPMG Argentina, señaló que "a medida que las regulaciones y los marcos legales actúen como aceleradores del cambio, veremos un flujo cada vez más relevante de inversión en procesos de descarbonización y reducciones de CO2; es un camino largo en el que continuaremos recurriendo a los combustibles fósiles para apalancar el crecimiento de los renovables y proveernos de energía, pero el mandato de energías limpias es claro".

KPMG también pidió a los encuestados que nombraran una o dos regiones que serían las más atractivas para la inversión en transición energética de su organización en los próximos 2 años. 

El 43% eligió a Asia Oriental, seguida de Norteamérica con un 39% y luego Europa con un 35%. Aunque el estudio resalta el aumento de la confianza en la transición, el temor es que la inversión continuada pueda ralentizarse debido a riesgos políticos o regulatorios; el 40 % de los ejecutivos encuestados identificaron estos riesgos como el principal obstáculo para la inversión, seguidos por la volatilidad del mercado (36 %). 

"Está claro que, sin un marco regulatorio sólido, se corre el riesgo de frenar el avance de las inversiones", afirman.

Mike Hayes, director de Descarbonización y Naturaleza y responsable Global de Energías Renovables de KPMG International, afirmó: "Indudablemente, las medidas políticas y regulatorias están dando forma a la transición energética, y funcionan como grandes impulsores y obstáculos. Está claro que, sin un marco regulatorio sólido, se corre el riesgo de frenar el avance de esta transformación crítica".

A pesar del rápido crecimiento de las energías renovables, todas las previsiones confiables estiman que los combustibles fósiles ocuparán un rol cada vez menor, aunque de vital importancia en la combinación energética durante las próximas dos décadas. Los últimos años demostraron que estos combustibles -especialmente el gas natural- siguen siendo fundamentales para la seguridad energética, y que se necesitan más inversiones para satisfacer la demanda energética a medida que avanza la transición. 

Como reflejo del impulso para invertir en un conjunto amplio y diverso de oportunidades, el 64 % lo hizo en los últimos 2 años en tecnologías de eficiencia energética, incluida la electrificación. El 56 % invirtió en energías renovables y bajas en carbono; el 54 % en almacenamiento de energía e infraestructuras de red y el 51 % en transporte e infraestructuras relacionadas. 

Para Elizabeth Ming, directora de Sostenibilidad Global para Private Equity de KPMG International, "lo que notamos es un mayor entendimiento de la magnitud de la transición energética y de la necesidad de invertir en infraestructura de capital intensivo que puede ayudarnos a descarbonizar y a realizar la transición de las fuentes de energía. Necesitamos una transición por etapas que genere el cambio necesario y que a la vez se mantenga la rentabilidad para empresas e inversores". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar