Cobre, oro y plata: el hallazgo que podría revolucionar la minería argentina
Argentina ha dado un paso decisivo en el escenario global de la minería con el anuncio de un hallazgo significativo en la provincia de San Juan.
Lundin Mining, junto a BHP, reveló la estimación inicial de recursos minerales de los yacimientos Filo del Sol y Josemaría, que podrían posicionar al país como un actor clave en la industria minera mundial.
- Este descubrimiento destaca por su enorme potencial: se calcula que en el subsuelo argentino hay 13 millones de toneladas de cobre, 32 millones de onzas de oro y 659 millones de onzas de plata.
De hecho, el yacimiento Filo del Sol es considerado uno de los diez mayores depósitos de cobre a nivel global, con un significativo aumento de recursos medidos e indicados.
El proyecto, parte del distrito Vicuña, es un esfuerzo conjunto entre Lundin y BHP para desarrollar una zona minera de clase mundial. Además, el potencial económico de la zona se extiende por los próximos 30 años, con una posible extensión de 100 años en la extracción minera.
Un futuro prometedor para la minería agrgentina
La noticia también coincide con una proyección de inversiones millonarias en el sector, que se estima superen los U$S 33.000 millones en la próxima década. Hoy Argentina se posiciona como el 6° destino mundial en presupuestos para exploración minera, con una inversión de U$S 500 millones en 2024, principalmente en cobre (41%), oro (27%) y litio (26%).
Según cifras de la Cámara Argentina de Empresarios Minero (CAEM), el litio se proyecta con un aumento del 77% en la producción para 2025, impulsado por nuevas operaciones en Salta y ampliaciones en Catamarca y Jujuy.
En cambio, el oro y plata se anticipa una caída en los volúmenes de producción, aunque los precios internacionales han ayudado a sostener niveles altos de exportación. En el caso del cobre si bien las exportaciones aún son marginales, el crecimiento en inversiones apunta a consolidar su rol estratégico.
- El proyecto de minería anunciado por Lundin Mining y BHP se perfila como uno de los más ambiciosos y significativos de los últimos años.
Conocido como el Distrito Vicuña, este proyecto es una colaboración entre los dos gigantes mineros, con el objetivo de explotar una de las mayores reservas sin desarrollar de cobre, oro y plata a nivel mundial.
Abarca dos iniciativas principales: Filo del Sol y José María, ubicadas en una región rica en minerales y que, debido a su cercanía, presentan importantes sinergias. La inversión total estimada para el desarrollo del proyecto alcanza los U$S 10.000 millones, con BHP aportando U$S 2.000 millones como pago inicial, que incluye una contribución significativa a Lundin Mining.
Se estima que, al finalizar el proceso de construcción e infraestructura, la producción podría comenzar alrededor de 2027, lo que representa una espera significativa, pero valiosa, debido a la escala de los recursos que se están evaluando.
Un proceso largo, pero prometedor
De acuerdo con la mirada del ingeniero industrial y especialista en minería y energía, Eduardo Gigante, la producción de cobre será la principal fuente de riqueza en el proyecto.
Con recursos estimados en 13 millones de toneladas de cobre, junto con 32 millones de onzas de oro y 659 millones de onzas de plata, el proyecto tiene un nivel de riqueza comparable a algunas de las minas más grandes del mundo, como Coyahuasi en Chile y Cerro Verde en Perú.
A pesar de la magnitud del proyecto, se estima que su vida útil podría superar los 30 a 40 años, gracias a la inclusión de ambos yacimientos. Sin embargo, Gigante aclara que "la minería es un proceso complejo y largo, por lo que el proyecto se desarrollará de manera gradual, con posibles demoras en la producción debido a factores como la infraestructura", explicó.
El impacto potencial de este proyecto para la economía argentina es significativo. Consultado por El Economista, Gigante aseguró que"si Argentina logra entrar en la producción de cobre a gran escala, podría posicionarse como uno de los mayores exportadores de este mineral, lo que traería importantes ingresos de divisas al país. Comparado con Chile y Perú, que exportan anualmente miles de millones de dólares en cobre, Argentina podría generar un cambio fundamental en la balanza comercial".
La creación de empleos en la región cuyana sería, según Gigante, "muy positiva", ya que la minería de cobre tiene un alto potencial de empleo, un factor que contribuye a la reactivación económica de áreas con históricas dificultades económicas.
Una pregunta recurrente sobre este megaproyecto es si el litio, otro mineral de gran interés global, podría formar parte del Distrito Vicuña.
Sin embargo, Gigante destaca que, aunque Argentina es rica en litio, este proyecto específico se centrará en la extracción de cobre, oro y plata.
Esto se debe a la diferencia en los métodos de extracción del litio, que se encuentra principalmente en la salmuera de los salares altoandinos, mientras que los otros minerales están contenidos en rocas.
El proyecto Vicuña también tiene un componente estratégico en cuanto a logística. Dado que los mayores mercados de consumo de cobre se encuentran en Asia, las empresas mineras utilizarán puertos en Chile para exportar los minerales.
"Esta elección se debe a la proximidad geográfica y la eficiencia de los puertos chilenos, lo que facilita el transporte y reduce costos logísticos, un factor importante dado el alto costo de las exportaciones desde Argentina", dijo el especialista.
Por su parte, Matías Baglietto, referente de la industria y vicepresidente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros, destacó el enorme impacto del proyecto, un ambicioso desarrollo minero en San Juan que se perfila como el más grande en la historia reciente de la minería argentina.
"La mina requerirá una infraestructura monumental, incluyendo una línea eléctrica de alta tensión, caminos de 200 kilómetros en alta montaña y una presa para el proceso minero. Con un consumo energético de 300 megawatts, similar al de la ciudad de San Juan, el proyecto ha atraído a dos de los actores más grandes del sector: la minera BHP y Lundin Mining, que aportarán los capitales necesarios" detalló a El Economista.
Se estima que, durante su construcción, el proyecto generará alrededor de 10.000 empleos, tanto directos como indirectos. No obstante, su avance depende de la aprobación de ciertos permisos y del sistema de beneficios fiscales conocidos como RIGI, cuya tramitación puede llevar hasta dos años.
- Baglietto subrayó que la estabilidad jurídica y la claridad en las reglas son esenciales para que estos proyectos de gran escala se materialicen en Argentina.
"La provincia de San Juan, que será la principal beneficiada por el proyecto, espera un impacto económico significativo, con exportaciones de más de U$S 10.000 millones anuales y un potencial de operación durante al menos 100 años", resaltó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar