"La economía en 3 minutos"

Uno de los economistas más solicitados del mercado habla de todo: acuerdo con EEUU, la inflación de noviembre y (no) compra de reservas

En el corto plazo, dijo Borenstein, "en el nivel de actividad, la cosa empieza a caminar de a poco".
"Es difícil no estar de acuerdo con el acuerdo", dice Borenstein. .
17-11-2025
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En su tradicional podcast "La economía en 3 minutos", Andrés Borenstein analizó la segunda semana tras las elecciones legislativas del 26 de octubre y analizó lo que viene.

Las frases más destacadas de su podcast:

La Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco sobre inversiones y comercio. La implementación va a llevar un tiempo y la letra chica no la conocemos. No nos cambiará la vida en el corto plazo, pero haber llegado hasta acá es bueno. 

En primer lugar, vemos en la prensa la clásica de a quién favorece, o que estamos entregando no sé qué. Este tipo de acuerdos no son juegos de suma cero. Si están bien hechos, son "win-win" para quienes los firman. 

Obviamente siempre uno puede pensar que se podría haber conseguido un mejor acuerdo. Esto, si bien es cierto, seguro no lo puede decir gente sin haber estado adentro de la negociación. Como en el ajedrez, las negras también juegan y es ingenuo pensar que uno puede conseguir lo que quiere sin ceder nada a cambio.

Habiendo dicho esto, si la Argentina abre más la economía, consigue acceso preferencial para una banda de productos a Estados Unidos, reduce trámites burocráticos y mejora la protección de la propiedad intelectual, pues entonces habrá dado un paso en la dirección correcta. 

Lo geopolítico también es una buena señal. Es cierto que Estados Unidos viene haciendo muchos de estos acuerdos, pero la Argentina, por lo menos por ahora, parece tener una platea bien ubicada en América Latina. En 45 días clavó ayuda del Tesoro y acuerdo de comercio.

En la macro, conocimos el dato de inflación, que fue de 2,34%, en línea con lo que se esperaba. Los datos de los primeros días de noviembre no anticipan una baja en este mes. La carne no ayuda. ¿Y qué pasa si sube? Absolutamente nada. Estos procesos no son lineales y un par de meses no mueven el amperímetro. El año cierra en 30%, y si el año que viene la inflación baja de 20% será un buen laburo del Gobierno. No hay necesidad de forzar la máquina e ir más rápido.

En el mercado hay un poco de run run con la no compra de reservas. Es una incógnita genuina maridada con la impaciencia natural de quien se decepcionó porque el Gobierno no compró reservas en mayo y junio antes del bolonqui electoral. 

Creo que el mercado ya asumió que no habrá flotación luego de que el Toto dijo que no nos podemos dar el lujo de flotar, pero espera correcciones en la banda en algún momento para sentir que el Tesoro o el Central van a comprar reservas sin miedo a tocar esa banda. 

El flujo es importante con varias compañías argentinas emitiendo bonos en dólares en el exterior, aunque los préstamos locales en dólares vienen quietos. 

El FMI, por su parte, mandó el mensaje de que "muchachos, vayan poniéndose las pilas". Se viene la época del año en que la demanda de dinero es estacionalmente alta. La pregunta es cómo la va a proveer el Gobierno. Puede comprar reservas, reducir el monto de la deuda en pesos, bajar encajes y distintas combinaciones de estas variables.

En el nivel de actividad, la cosa empieza a caminar de a poco. Los datos de octubre muestran algo de mejora contra septiembre. Las tasas, aunque aún altas, ya bajaron bastante y sobre todo se redujo la volatilidad de las tasas de interés. Aumentó la faena bovina, la producción de leche, las ventas minoristas, despachos de cemento. Donde los datos, aunque reflejan meses anteriores, no son buenos es en empleo y salario. Seguramente eso tarde un poco más en mejorar. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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