Un fantasma recorre la economía argentina y Caputo lo acaba de reconocer en público
La economía argentina ya no crece. Así lo muestran las estadísticas del Indec.
"Con altas y bajas la economía acumula una caída de 1,3% en los últimos 4 meses", dijeron desde LCG.
"Podría pensarse que el 'crecimiento rebote' terminó y la economía empieza a amesetarse en niveles más bajos que los de mediados de 2022 (último pico)", dijeron.
En junio, como recordó Milagros Gismondi, la actividad cayó 0,7% m/m y, además, se corrigieron abril (de +1,9% a +1,5%) y mayo (de -0,1% a -0,2%). Con esto, dijo en X, "el 2°T de 2025 pasó de +0,8% t/t a apenas +0,1% t/t". Eso, dijo, además de "reducir el arrastre para 2025", también muestra la tónica recesiva en la que ingresó la economía.
Quién dijo "recesión"
Con ese mar de fondo, una palabra maldita volvió a poblar los informes económicos: RECESIÓN.
"Hace ya un mes que las tasas reales en pesos rondan 2% mensual, niveles de los que no se encuentran registros en los últimos años y son sumamente nocivos incluso para agentes solventes que necesitan acceder al crédito", dijeron desde Equilibra. Y todo indica que el Gobierno mantendrá tasas de interés de punta para contener el dólar oficial y la inflación hasta las elecciones. "Esto significa un fuerte encarecimiento del financiamiento en pesos tanto para el sector público como para el privado", añadieron Lorena Giorgio y Lorenzo Sigaut Gravina desde Equilibra.
En un contexto de suba de tasas, encajes y morosidad, es probable que los bancos asuman una posición defensiva limitando el otorgamiento de crédito en pesos al sector privado. "Si esto ocurre, el amesetamiento del nivel de actividad en términos desestacionalizados, podría transformarse en una recesión", advirtieron Giorgio y Sigaut Gravina desde Equilibra.
Lo dijo Caputo
El propio Caputo reconoció hoy en X que la política de tasas altas puede conducir a una recesión. Aunque, aclaró, que es el mercado el que decide su nivel.
En un intercambio con Fernando Marull, Caputo dijo: "Siendo que las tasas son endógenas, una suba fuerte de las mismas durante un largo lapso de tiempo, SÍ te puede llevar a una recesión, porque implicaría que la percepción de riesgo seguiría siendo alta, lo que seguramente atentaría contra cualquier inversión en la economía real, más allá que pueda fondearse con capital propio".
Qué dijeron otros economistas
Invecq: "Difícilmente los datos de actividad muestren mejoras en la previa electoral, ya que las tasas se mantendrían altas hasta ese momento con el fin de contener al dólar".
LCG: "La tendencia será hacia arriba en tanto que seguirá latente la idea de que el tipo de cambio actual resulta insuficiente para equilibrar el comex, incluso con Vaca Muerta desarrollándose según lo planeado".
Kiguel: "Los números empiezan a hablar: la economía no sólo se frenó, sino que retrocede. La actividad cayó 0,7% mensual en junio y se ubicó 0,6% por debajo de fines del año pasado. El 5,5% de crecimiento que estimaban Gobierno y FMI para 2025 quedará más cerca del 4%, explicado casi enteramente por el rebote del segundo semestre del año pasado. La pregunta que nos hacemos algunos economistas es si no sería mejor optar por otra combinación de tipo de cambio y tasa de interés que permita descomprimir un poco la tensión". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar