Un economista muy cercano a Milei revela el verdadero objetivo del blanqueo
En su último newsletter titulado Teoría y práctica del Canuto, el economista Gustavo "Lacha" Lazzari —uno de los analistas más cercanos al pensamiento de Javier Milei— explica por qué el nuevo blanqueo impulsado por el Gobierno representa una reparación histórica para los ahorristas argentinos y marca un giro sin precedentes en la política fiscal.
"El sistema impositivo argentino es inviable. Ya lo sabemos por haberlo estudiado y/o padecido", afirma Lazzari, citando estudios del Banco Mundial que ubican a Argentina como uno de los países con mayor presión tributaria del mundo, "sólo superado por las Islas Comoros".
Ante esta carga impositiva "voraz e ineficiente", Lazzari argumenta que millones de argentinos optaron por el atesoramiento —guardar dólares en el colchón o en cajas de seguridad— en lugar de invertir: "Retiramos billetes sólo para que no caigan en la garra del depredador".
Lazzari aclara que no se trata de ahorro productivo, sino de defensa patrimonial: "Es tan pero tan ineficiente y voraz el sistema fiscal que ha hecho que los argentinos prefieran atesorar sin utilidad antes que ahorrar con algún grado de retribución y riesgo".
Para contextualizar el fenómeno de la informalidad, recurre a dos citas clásicas. Una de ellas, de Bastiat, expone la contradicción entre ley y moral:"Cuando la ley y la moral se encuentran en contradicción, el ciudadano se encuentra en la cruel disyuntiva de perder la noción de lo moral o de perder el respeto a la ley".
La otra, de Vargas Llosa, define la informalidad como una forma de resistencia social ante un "apartheid económico y legal": "Renunciaron a la legalidad. Y salieron a las calles a vender lo que podían".
Pero lo que distingue este momento histórico, según Lazzari, es que por primera vez un gobierno reconoce oficialmente el problema: "Es la primera vez en la historia argentina que un gobierno reconoce y explicita que el sistema fiscal es inviable".
A diferencia de otros blanqueos, este vendría acompañado de una reforma impositiva en curso: "La única forma de que la Reparación Histórica sea viable es con un sistema impositivo mucho menos gravoso".
- Aunque no espera un shock inmediato, Lazzari destaca los beneficios graduales que puede traer esta medida: "Moviliza fondos inutilizados", "mejora crediticia", "formaliza economía", "destraba proyectos de inversión en el mundo pyme" y "genera incentivos al ahorro productivo".
Con su estilo directo y enfático, Lazzari dice que los blanqueos históricos implicaban blanquear stocks sin cambiar el diseño impositivo (eran, dice, como "bañarse y ponerse la misma ropa"). Por eso eran "exitosos" en cuanto a exteriorización y eventualmente recaudación pero no afectaban a las causas de la informalidad.
Por eso Lazzari advierte que sin una reforma fiscal profunda, nada cambiará de fondo. "La única forma que la Reparación Histórica sea viable es con un sistema impositivo mucho menos gravoso", dice Lacha.
Si eso ocurre, se vendrán 8 efectos positivos.
- Condición necesaria, no suficiente
- Moviliza fondos inutilizados
- Mejora crediticia
- Formaliza economía
- Mejora amigabilidad fiscal
- Destraba proyectos de inversión en el mundo pyme
- Dinamiza economía
- Genera incentivos al ahorro productivo (flujo en adelante)