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Tras el episodio con Lannis, contadores porteños se defienden de las críticas y dan su postura sobre el uso de la IA

En una entrevista exclusiva, el presidente del Consejo porteño, Gustavo Diez, terminó con los señalamientos y explicó los motivos que llevaron a enviar una intimación a la app.
Gustavo Diez, presidente del Consejo. EE
Gonzalo Chicote 01-11-2025
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Lannis es una aplicación que todavía no está operativa pero que ya generó polémicas. Se presenta como el "primer contador AI del mundo" y, por eso, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño (CPCECABA) la intimó a cesar sus actividades.

"Se ha constatado que dicha plataforma vulnera la Ley Nacional 20.488 ofreciendo y prestando servicios de asesoramiento y liquidación de impuestos, incumbencia exclusiva de los profesionales matriculados en la carrera de Contador Público", aseguró la entidad.

La noticia podría haber quedado ahí, de no ser porque el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, criticó la decisión en su cuenta de la red social X.

El funcionario comparó la situación con la vivida en Brasil de fines del siglo XIX con los quiebrakilos (que rompían las balanzas de los comercios por estar en contra del sistema métrico decimal) y aseguró que "es una representación más de la Argentina de las castas".

Muchos estuvieron a favor y otros tantos en contra del posteo. Los dueños de Lannis hicieron declaraciones públicas, mientras que las autoridades del CPCECABA prefirieron la vía de los comunicados en sus redes sociales. Hasta ahora.

El Economista logró una entrevista exclusiva con Gustavo Diez, presidente del Consejo, quien habló de todo: aclaró el motivo por el que intimaron a la app, apuntó contra Sturzenegger por sus declaraciones y aprovechó para explicar el rol de la entidad que preside.

Intimación a Lannis

En primer lugar, Diez recordó que el Consejo Profesional tiene por fin regular las actividades de los contadores públicos, los actuarios, los licenciados en Economía y en Administración de Empresas.

Este no es un dato menor en esta historia, ya que están obligados por ley a controlar el ejercicio de estas profesiones y, al mismo tiempo, facultados para llevar a cabo acciones cuando detecten personas que realizan tareas propias de ellos sin estar matriculado o recibido en estas carreras.

Lo mismo ocurre cuando los matriculados hacen cosas que están por fuera de lo que establecen las normas de ejercicio y de ética profesional. En este caso, las consecuencias son mayores, ya que pueden ser sanciones o hasta la quita de la matrícula.

En este contexto, explicó que es común encontrar en redes sociales personas que buscan prestar servicios sin tener un título universitario. Y transmitió que algo parecido fue lo que sucedió con Lannis.

"Ellos publicitan diciendo -y eso está por todos lados- 'terminemos con el contador humano'. No podemos permitir que digan algo así o que el contador cobra más de lo que debe", manifestó y disparó: "Es un ataque directo a la profesión".

Diez contó que luego de la citación, se presentaron los titulares de app en el Consejo con un abogado y aseguraron dos cosas: primero, que no tenían por intención atacar a los contadores, sino de promocionar su herramienta; segundo: que no tenían contadores en el equipo.

(NdR. Joaquín Paños, co-founder de Lannis, se contactó con El Economista para asegurar que sí trabajan con contadores y que están matriculados)

Por eso, el presidente del CPCECABA quiso dejar en claro que "no atacamos el servicio que presta la empresa, sino que discutimos y enviamos una intimación por cómo quisieron vender su producto".

  • Además, aseguró -sin menospreciar- que los servicios que ofrece la app son pocos en relación a las tareas que puede realizar un profesional. "El contador tiene un campo profesional mucho más amplio que eso", resaltó.

Recordó asimismo que "cada contribuyente es un mundo en particular y no hay una solución única", por lo que la pericia y los conocimientos de los contadores siempre será necesaria para evitar problemas a futuro. 

Y mencionó el caso, bastante frecuente, de los monotributistas que son obligados a abandonar el Régimen Simplificado de oficio por ARCA y que tienen problemas muy grandes por no haber sido asesorado por un profesional capacitado. 

"Si un pequeño contribuyente no se asesora, ¿quién es el responsable?", ejemplificó y añadió: "Con un contador tenés un responsable directo -que es el profesional que te asesora- y un organismo que lo controla en el ejercicio de la profesión -que es el CPCECABA-".

Crítica a Sturzenegger

Diez aprovechó también la oportunidad para aconsejar a los matriculados a utilizar todas las herramientas tecnológicas con inteligencia artificial que estén a su alcance, sin descuidar sus obligaciones de controlar los resultados. 

"Nosotros tenemos que adaptarnos a los cambios y entender que la IA es una herramienta para poder trabajar. Y desde el Consejo estamos tratando de hacer eso: capacitar a la gente en el uso de la IA", sostuvo.

Mencionó varios cursos y talleres, que son impartidos para cubrir distintas necesidades de los profesionales, así como eventos que buscan acercar la nueva tecnología a sus matriculados. 

Por eso lamentó la referencia de Stuzenegger con los quiebrakilos. El funcionario había citado a la novela "La Guerra del Fin del Mundo" de Mario Vargas Llosa, aunque de manera equivocada, ya que la referencia a los seguidores de Ibiapina figura en el ensayo "¡Abajo la ley de gravedad!".

La comparación, aunque errada, tenía un propósito claro: asimilar al Consejo con una entidad vetusta que desprecia la tecnología y la combate, en vez de fomentarla. No sólo eso: también lo acusó de casta.

Esta idea no es nueva. A principio de año, la diputada libertaria Marcela Pagano presentó un proyecto de ley que busca crear la matrícula nacional unificada y eliminar la necesidad de "matriculación provincial adicional ni afiliación obligatoria a colegios o consejos profesionales".

Esta iniciativa, claro está, no sólo afecta a la entidad porteña, sino también a las de otras jurisdicciones, así como a otras entidades profesionales -como el Colegio de Escribanos o el de Abogados, por citar solo un par de ejemplos-.

Diez bajó las aguas sobre el tema, al recordar, primero, que la propuesta no fue tratada desde su presentación. En segundo lugar, recordó que cada Consejo Profesional provincial fue creado por una ley local y no nacional. 

Por último, explicó que, en las provincias, son estas instituciones las que se encargan de abonar la jubilación de sus matriculados a través de las cajas profesionales. Por todo esto, consideró que "no es tan sencillo el tema" como eliminar estas entidades.

Luego se tomó unos minutos para hacer referencia a la acusación de "casta" que recibió de Sturzenegger. Recordó que la matrícula de un profesional en Ciencias Económicas en la Ciudad ronda los $11.000 mensuales y aseguró que se trata de "la más barata de toda la Nación".

"Si además la comparás con todos los servicios que ofrecemos (entre los que destacó las capacitaciones, las comisiones de estudio y los diversos canales que existen para despejar dudas sobre cualquier tema profesional), es extremadamente barata", resaltó. 

Por último, dejó un dato de color sobre la situación del ministro, al afirmar que "si Sturzenegger hiciera lo que dice la ley, se debería matricular porque es economista" y concluyó: "El Presidente de la Nación, Javier Milei, está matriculado en el Consejo". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar