¿Keynesianismo culposo?

Luis Caputo destroza a Keynes...pero aplica su receta en silencio

Hay un cambio en la política económica, pero el Gobierno no lo quiere comunicar.
El ancla fiscal no se toca. El resto se puede negociar. EE
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  1. Crecimiento del gasto público en términos reales (con subsidios creciendo casi 26%)
  2. Baja de encajes del 50% al 45% en depósitos a la vista y del 45% al 40% en FCI
  3. Nueva línea de créditos del BNA para PyMEs: tasa del 25% anual y a 12 meses (además, la entidad rebaja al 23% la TNA para descuento de cheques a 30 días)
  4. Línea del BNA para renovar y equipar el hogar en hasta 20 cuotas sin interés
  5. Bajas en las tasas de interés de la economía 
  6. Congelamiento de naftas por 45 días decidida por YPF

Sin pompa, disimuladamente, casi con culpa, hay un cambio en la política económica.

Según Marina Dal Poggetto, de EcoGo Consultores, todo nace de un temor. "El Gobierno está asustado por la dinámica del nivel de actividad", dijo, en Ahora Play. 

Esa debilidad ya estaba a empezando a pegar en un lugar muy sensible. ¿Las encuestas? Sí, pero no...Estaba empezando a pegar en la caja, es decir, la recaudación de ARCA.

Por eso, mientras Luis Caputo destroza a John Maynard Keynes en la TV (con Luis Majul dijo que generó el mismo daño que Maquiavelo a la política), sotto voce le toma prestadas algunas herramientas.

"El Gobierno está viendo como enrolla retóricamente el barrilete de 'la inflación va a bajar todos los meses hasta llegar a 0%'", dijo Emmanuel Alvarez Agis, sobre el cambio del equipo económico. "Hay cosas que el Gobierno hace, pero no dice", señaló en diálogo con Cenital, y agregó que Milei ya practicó algo similar con la AUH en 2024. "La puso en máximos históricos y creo que nunca lo mencionó", dijo.

En marzo, el gasto primario volvió a crecer en términos reales. Fue la segunda ocasión de los últimos 12 meses. Así lo muesta un informe de Analytica Consultora. Fue una suba de 2%, casi homeopática.

 

El motor del crecimiento real fueron los subsidios económicos, que se dispararon casi 26% real en el tercer mes del año.

 

"En medio de un shock global recesivo y de un proceso de transición de modelo económico con competencia importadora (que incluye los excedentes asiáticos a precios de remate), el Gobierno tuvo que salir a buscar sostener (no impulsar) la demanda para evitar un enfriamiento económico excesivo. La duda es si este impulso será suficiente para amortiguar los efectos negativos", dijo Sebastián Menescaldi, de EcoGo, ante la consulta de El Economista. "Creo que por ahora lo más importante es haber logrado dar liquidez al sistema y haber reducido la volatilidad de la tasa de interés. Eso puede permitir que aquellos que dan crédito, en particular no financiero que usan capital propio y préstamos de cortísimo plazo para fondearse, vuelvan lentamente a pensar en abrir los grifos", agrega.

Esto dijo Gustavo Reija, columnista habitual de El Economista: "Más allá de la aberración que el ministro Caputo dijo el otro día sobre Maquiavelo y Keynes, lo cual demuestra una ignorancia supina, el Gobierno tiene acciones que están emparentadas con el keynesianismo. Ellos jamás lo van a reconocer, pero no hay duda que es así. Por ejemplo, este tema de que YPF va a mantener una suerte de congelamiento de precios, a pesar de que los costos lo están aumentando porque el combustible aumenta, no se entiende en la lógica libertaria que Milei trata de defender. Se entiende en otra lógica que está mucho más emparentada con el keynesianismo, con las elasticidades de demanda, con las propensiones al consumo, todos conceptos que para Milei serían prácticamente diabólicos. Por otro lado, el tema de bajas de tasas, los intentos de direccionar el crédito o lo que dijo Caputo en el reportaje a Majul que sugiere que todo el mundo saque un crédito hipotecario para aumentar la demanda...Es evidentemente que se están dando cuenta de algo que venimos escribiendo hace rato y que la demanda agregada está totalmente deprimida y que la tienen que mover. A pesar de lo que Milei pueda decir, eso sigue respondiendo a lo que Keynes escribió en el año 1936".

"Hay una mayor preocupación de Gobierno con el nivel de actividad, pero no diría que están aplicando políticas keynesianas ahora", dijo otro economista en off the record. Otro, en cambio, cree que no hay un plan integral sino algunas respuestas, como la baja de tasas, para problemas específicos como el aumento de la morosidad.

Es un cambio -menor, por cierto- en la política económica, que no compromete el ancla fiscal, el N°1 de las tablas de los 10 Mandamientos. Lo mantiene, pero lo complementa con pragmatismo. Como alguna vez dijo Milei: "Yo soy liberal libertario, no liberal libertatado". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar