Lacha: "La plata no tapa agujeros, los agranda. Los agujeros financieros se tapan con decisiones"
Gustavo Lacha Lazzari combina conocimientos técnicos (es economista), prácticos (es empresario e hijo de la entrañable Lita) e históricos (producto de lo previo, y de peinar algunas canas, ya tiene el lomo curtido con la volatilidad argentina). Por si fuera poco, recorre mucho el país (un ejercicio clave para conocer el interior profundo y matizar la mirada AMBA-céntrica) y lo conoce, y mucho, a Javier Milei.
Por todo eso, su visión sobre lo que está pasando siempre es muy interesante.
En su tradicional newsletter "En una carilla", Lacha analiza el desafiante presente nacional.
La trampa de la plata fácil
"La plata no tapa agujeros, los agranda". Con esa frase, Lazzari sintetiza la crisis argentina: los baches financieros —micro, medianos, grandes o macroeconómicos— no se resuelven con más dinero, sino con decisiones estructurales.
El menú es claro: cortar gastos (la motosierra, la licuadora, el "no hay plata") o aumentar ingresos vía producción. Más impuestos, dice, recaudan menos; menos impuestos potencian la producción y, en consecuencia, la recaudación.
Lacha lamenta que "semana tras semana estamos viendo temas exclusivamente financieros".
El ejemplo de la soja: retenciones vs. inversión
Lacha baja la discusión a un ejemplo concreto. Un productor con US$ 50.000 en soja debe elegir: guardarla o venderla perdiendo 26% en retenciones (unos US$ 13.000).
Si las retenciones fueran cero, el productor vendería, compraría un tractor y contrataría un trabajador. Entre el IVA del tractor y la carga laboral del nuevo empleo, el Estado terminaría recaudando US$ 15.600, más que con las retenciones.
"Cero retenciones duplica producción, resuelve recaudación y hasta asusta a los farmers americanos", dispara.
Subsidios afuera, impuestos adentro
El contraste internacional también juega: mientras Estados Unidos subsidia a sus agricultores con US$ 100.000 millones al año, en Argentina los castigamos con retenciones por US$ 10.000 a US$ 12.000 millones.
Resumen y conclusión: "La alquimia financiera puede posponer, ganar tiempo, y a veces es necesario que así suceda, pero jamás va a resolver lo que debe hacer la producción".
Lo que la campaña calla
Para Lacha, la política está en un freezer electoral: "Consejo de amigo: en campaña no creas todo lo que se dice". Pero, además, hay temas cruciales que ni siquiera se discuten.
Un "Plan Marshall" para Pymes
El sistema financiero argentino es minúsculo. Según el Banco Mundial, una pyme argentina recibe 1 dólar de crédito por cada 9 de una chilena, 6 de un brasileño o 16 de un norteamericano.
Décadas de inflación y carpetas de crédito "manchadas" dejaron a un tercio de las empresas fuera del sistema. Lacha propone un Plan Marshall: créditos largos, tasas razonables, períodos de gracia, cero subsidios.
"No puede cerrar la pyme que quiere seguir", resume.
Plan Federal de Autopistas
Lazzari rescata el viejo proyecto del ingeniero Guillermo Laura: 10.000 km de autopistas en 10 años, financiados con un aporte de US$ 0,10 por litro de combustible, sin peajes.
Un esquema privado, autofinanciado y con control estatal en la certificación de obras. "Hoy seguimos discutiendo si tapamos los pozos de rutas diseñadas para carretas, más angostas que los pasillos de un supermercado", ironiza.
Producción, no alquimia
En definitiva, para Lacha la salida no está en la ingeniería financiera ni en parches monetarios: la única vía es producción, inversión y trabajo.
"Cuando hay voluntad, sobran los recursos. Cuando no hay voluntad, sobran las excusas". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar