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Los datos lo confirman: estudiar mejora tus ingresos (y mucho)

A mayor grado de estudios, mayores serán los ingresos percibidos por su ocupación principal: nuevo informe de Florencia Iragui y Javier Okseniuk, de LCG.
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16-05-2025
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Columna publicada por Florencia Iragui y Javier Okseniuk, de LCG, bajo el título "La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos"

La relación entre nivel educativo e ingresos: las curvas de Mincer en Argentina

En el cuarto trimestre 2024, al analizar los ingresos de la población relevada según su máximo nivel educativo alcanzado (versión sencilla de una ecuación de Mincer), vemos una curva con pendiente positiva hacia el final, demostrando que, a mayor grado de estudios, mayores serán los ingresos percibidos por su ocupación principal.

La pendiente es positiva para ambos géneros, y la brecha es evidente en todos los niveles de estudio. En general los hombres perciben mayores ingresos que las mujeres, ampliándose la diferencia a mayor grado de estudio, salvo cuando se salta a universitario completo (incluye Terciario), nivel educativo que parece ser más importante para las mujeres: finalizar el estudio superior implica 57% de más ingresos promedio para las mujeres, contra 40% para los hombres.

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

La experiencia laboral se paga. Los jóvenes (definidos como aquellos entre 30 y 40 años), suelen ganar menos que un individuo con igual nivel educativo, pero mayor edad. Así, la experiencia parece rendir frutos en tanto genera mayor productividad. Sin embargo, los tres grupos etarios tienen ingresos similares cuando tienen un estudio superior (universitario o terciario) completo, aunque esto varía según el trimestre analizado.

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

La región en la que se encuentren también tiene impacto en las ganancias por educación. El mayor grado de escolarización parece rendir mayores frutos en las regiones de CABA y Patagonia. Aunque la línea también comience de un punto más alto en los que no completaron el primario en estas dos regiones, se ve como la pendiente es más empinada que en las regiones del NEA o NOA. Así, debe analizarse bien cuáles son los incentivos para comenzar y finalizar un estudio terciario o universitario en cada región, y la configuración del tejido productivo y social para afianzar esos incentivos.

Evolución en los últimos 20 años

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

La curva de Mincer ha mostrado una pendiente cambiante en los últimos veinte años, con un "premio" por tener un título universitario o terciario mayor en 2004, 2019 y 2024. El premio por finalizar el secundario, sin embargo, se mantuvo más o menos constante. En cuanto a los niveles educativos más bajos, no hay un patrón claro en los distintos años muestrales.

La lupa en quiénes asisten a la educación superior (terciario y universitario)

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

En términos absolutos, actualmente hay más alumnos del primer decil en terciarios o universidades que del decil con mayores ingresos (113.000 vs 80.000, respectivamente) entre los 18 y 25 años. La cantidad de alumnos crece hacia los deciles medios y luego cae, pero en líneas generales se observa que son todas las clases sociales las que asisten a la educación superior actualmente. En este gráfico también se puede ver que la cantidad de alumnos que asisten a establecimientos privados se multiplica por 2 en el noveno decil, respecto al primero. 

Analizando los alumnos de cada decil en comparación a la población joven, sin embargo, sigue habiendo un sesgo pro-rico en la asistencia a la educación superior, en tanto que es mayor la proporción, en los deciles altos, de jóvenes (18 a 25 años) que asisten a estudios superiores (acá sumamos alumnos y a quienes egresaron en esas edades), como se ve en la línea gris del gráfico de abajo. 

En otras palabras, el hecho de que la cantidad de alumnos que asisten a la educación superior esté bastante repartida por decil, esconde la realidad de que hay una mayor proporción de jóvenes en los deciles bajos, con lo que la proporción de alumnos y egresados en esos deciles bajos es efectivamente menor.

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

El mismo gráfico, pero en porcentaje del total de estudiantes actuales y anteriores (siempre de estudios superiores) por decil nos muestra cierta "dinámica" de cómo es la postura de los jóvenes de hoy en cuanto a voluntad de cursar estudios superiores (terciarios y universitarios) respecto a los jóvenes de otras épocas, para cada uno de los deciles. Un porcentaje alto implica que hay muchos jóvenes cursando estudios superiores respecto de los que cursaron en el pasado, y eso parece ser lo que está sucediendo con los deciles más bajos, que tienen porcentajes más altos que los deciles altos. 

Para intentar controlar por el sesgo demográfico de mayor participación de jóvenes en los deciles bajos, hemos incorporado otra línea que muestra la participación de jóvenes entre 18-25 años (estudien o no) y toda la población mayor a 18 años. Si bien esa línea tiene pendiente negativa (hay sobre ponderación de jóvenes en los deciles bajos, respecto de los altos), resulta más chata que la anterior, con lo que los datos muestran que el mayor ímpetu actual de cursar estudios superiores de los deciles bajos, no es sólo por cuestiones demográficas sino también por mayor iniciativa de transitar estudios más complejos y aplicados y la mayor oferta de educación superior.

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

También se destaca el alto grado de finalización en educación superior en el decil 10 en comparación con el decil 1 (85% y 53% del universo total que alguna vez atravesó la educación superior, respectivamente). Hay que tener en cuenta que restamos a los estudiantes actuales del denominador (estudios superiores finalizados + no finalizados), para quedarnos solamente con aquellos que desertaron sin poder recibirse.

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

En el gráfico superior se ve cómo la cantidad de universitarios entre 31 y 40 años es igualmente significativa, cuando uno podría pensar que es el rango etario más propio de alumnos de posgrado. La cantidad de gente que actualmente cursa un posgrado es poco más del 0,2% de la población total mientras que, si le sumamos los que ya finalizaron este grado de escolarización llega a 1,1% de la población relevada.

 

La educación terciaria y universitaria sigue logrando más ingresos percibidos

En relación con las edades de los estudiantes, se puede observar también que, de la población que estudia en el nivel superior, un 66% tiene entre 18 y 25 años en el decil 1 y 2, mientras que para el último decil se reduce a 52%, lo que muestra que hay más estudiantes de +25 en los deciles altos. Esto podría significar tanto que hay más estudiantes "crónicos" en los deciles altos como que en las clases más pudientes son más las personas que se animan a realizar otra carrera o curso terciario. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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