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Federico Pastrana, economista: "Las victorias de Milei hasta ahora son noticias de recuperación, no de crecimiento"

"Los sectores ganadores son el agro, la minería y la energía —los más primarizados—, y dentro de la industria, los más primarios, los procesadores de recursos naturales", dice.
Federico Pastrana, economista de la UBA y director de C-P Consultora junto a Pablo Moldovan. .
Ramiro Gamboa 30-12-2024
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"No se trata solo de bajar la inflación, sino de crecer y, sobre todo, de aumentar la productividad laboral", asegura Federico Pastrana, economista de la UBA y director de C-P Consultora junto a Pablo Moldovan. 

En este mano a mano con El Economista, analiza los desafíos de la economía argentina: el crédito, que crece pero "es desigual y, tarde o temprano, está vinculado a un aumento en los ingresos"; el poder adquisitivo, que apenas alcanza los niveles de noviembre de 2023 y los sectores ganadores y perdedores del modelo económico actual. 

Asimismo, Pastrana explica qué herramientas tiene el gobierno de Javier Milei para mejorar el poder adquisitivo sin generar más inflación, cómo influye el acceso a crédito en la percepción salarial y si es posible mantener un dólar poco competitivo sin afectar el empleo.

—¿Qué sectores económicos tienen los salarios más altos y más bajos? ¿Quiénes son los perdedores y ganadores del año de Milei?

—Los sectores ganadores son el agro, la minería y la energía —los más primarizados—, y dentro de la industria, los más primarios, los procesadores de recursos naturales. Los perdedores, básicamente, son los que más dependen del mercado interno, que fueron los que más se deprimieron, los que más vieron caer sus ventas, y dentro de los cuales está, por ejemplo, el sector metalúrgico. En los últimos meses se estuvo levantando la industria automotriz, por la reactivación del crédito, y también otros sectores de bienes durables vinculados al boom de crédito que estamos viviendo desde agosto en el marco del blanqueo.

—¿Qué herramientas tiene el gobierno de Javier Milei para mejorar el poder adquisitivo sin generar más inflación?

—A corto plazo, la forma está más vinculada a la estabilización, a bajar la inflación. El gobierno está pudiendo tener una recuperación del poder adquisitivo respecto a diciembre, que es una recuperación muy importante, en parte porque había habido una caída muy grande. Hoy el promedio del poder adquisitivo está a niveles de noviembre de 2023. Por ejemplo, si tomamos los indicadores monetarios de la seguridad social, que son más representativos del salario efectivo, hay una clara recuperación. El gobierno logró una recuperación importante del salario real, que está muy vinculada a la caída de la inflación. Cada vez que la inflación cae mensualmente, el salario real aumenta.

Es una recuperación que, si bien el gobierno festeja —y es entendible que lo haga, porque hoy la línea de comunicación y la retórica de Milei y de sus ministros está vinculada a la recuperación—, recién ahora logra llegar a los niveles de noviembre de 2023, cuando los salarios reales eran los más bajos de los últimos veinte años. Por lo tanto, la comparación es de un nivel malo. Hoy, la discusión sobre la recuperación es de corto plazo, y en eso la recuperación efectivamente existe por la baja de la inflación. Esto se nota más en los niveles de los salarios que tienen paritarias, que son los asalariados que mejor están. Claro que, en los sectores más desprotegidos, hay una recuperación muchísimo menor. En el universo de informales y cuentapropistas, que tiene una dinámica distinta, la recuperación es más baja a pesar de la baja de inflación. Después encontramos a los salarios públicos, que fueron uno de los ejes del ajuste fiscal. Con lo cual, ahí tenemos un problema grande: la disparidad salarial, según cómo uno la analice. Dependiendo del indicador que se use, y viéndola en su conjunto a lo largo de este tiempo, efectivamente aumentó, porque hay divergencia en los comportamientos de los distintos estratos del mercado. Eso está vinculado a la dinámica del corto plazo, a la dinámica de este año.

Cuando uno analiza los salarios reales a largo plazo, no se trata solo de la inflación. Los países que logran aumentar los salarios reales consistentemente a lo largo del tiempo lo hacen aumentando la productividad en el marco del crecimiento de la economía. A todos los países les pasa lo mismo, y en todos los períodos de la historia argentina en los que los salarios reales crecieron durante varios años, fue con crecimiento de la productividad. Si a partir de este año —que fue un año de mucho ajuste— no hubiera un período de crecimiento, difícilmente el salario real pueda seguir recuperándose. No se trata solo de bajar la inflación, sino de crecer y, sobre todo, de aumentar la productividad laboral, que es una discusión más de largo plazo. 

—¿Cómo ha sido la calidad del empleo que se ha creado en el 2024? Algunos creen que estamos volviendo a los años '90, con un dólar barato y desindustrialización que podrían aumentar el desempleo. ¿Estás de acuerdo? ¿Es posible mantener un dólar poco competitivo sin que eso impacte en el empleo?

—Dado que la economía se recupera desde mayo, con dificultades y con heterogeneidad, pero se recupera, siempre se crea empleo. Pero lo que estamos viendo es que el empleo se recupera poco. Esto está vinculado al carácter del crecimiento. Efectivamente, la economía argentina no está teniendo un desempleo muy alto, como pasó en los años '90. Por ahora ese proceso no es el que está ocurriendo, sino más bien que los empleos más precarios, los cuentapropistas, fueron los que permitieron absorber bastante la caída del empleo registrado. Con lo cual, efectivamente, los puestos que se crean son empleos más precarios.

—¿Cómo influye el acceso a crédito a tasas bajas en la percepción del salario real, incluso cuando el ingreso no aumenta significativamente? ¿De qué manera un crédito accesible puede compensar un salario que no sube mucho?

—El crédito es muy importante y ha crecido en este tiempo. En C-P Consultora hicimos una estimación del impacto del crédito desde la demanda y en los ingresos, y con eso pudimos concluir que el crecimiento del crédito fue muy fuerte y compensa la falta de crecimiento de los otros ingresos. Esa compensación se da en el marco de una euforia, de un aumento grande del crédito, que estaba en niveles muy bajos. De todas formas, seguimos en niveles bajos, que constituyen una oportunidad pero también muestran que Argentina tiene grandes problemas para aumentar el crédito.

Después, el crédito también es muy desigual y, tarde o temprano, está vinculado a un aumento en los ingresos. Estamos hablando de un proceso que se produjo y se produce en el corto plazo. El crédito empezó a aumentar considerablemente en agosto de 2024; la ampliación tiene pocos meses, y se dio en el marco de un blanqueo que fue importante, que le dio al gobierno dólares y que le permitió generar credibilidad sobre su política cambiaria de crawling peg. Así pudo demostrar que podía clavar el tipo de cambio por debajo de la inflación, con lo que lograron estabilizar la economía y bajar las expectativas de devaluación en el corto plazo, lo que facilita la creación de crédito, aunque sigue increíblemente bajo y todavía falta. 

Desde la consultora creemos que la economía argentina todavía está atrapada en una discusión de corto plazo, y las victorias de Milei hasta ahora son noticias de recuperación, no de crecimiento. A la estabilidad debería seguirle la discusión sobre el desarrollo, que todavía no llegó. 

 

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Federico Pastrana es economista de la UBA y director de C-P consultora. Es un apasionado de la macroeconomía, la inflación, la dinámica salarial. Fue presidente del banco BICE y tiene una larga trayectoria como profesor en temas de macroeconomía, finanzas y trabajo en varias universidades como UBA, UNSAM y UNDAV. Más información en la página de C-P Consultora: https://c-pconsultora.com.ar/.

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