Esta es "la madre de todas las batallas" para Javier Milei
Gustavo Lacha Lazzari combina conocimientos técnicos (es economista), prácticos (es empresario e hijo de la entrañable Lita) e históricos (producto de lo previo, y de peinar algunas canas, ya tiene el lomo curtido con la volatilidad argentina). Por si fuera poco, recorre mucho el país (un ejercicio clave para conocer el interior profundo y matizar la mirada AMBA-céntrica) y lo conoce, y mucho, a Javier Milei.
Por todo eso, su visión sobre lo que está pasando siempre es muy interesante. En su tradicional newsletter "En una carilla", Lacha comparte sus impresiones de lo que está pasando con la economía y la política, combinando rigor técnico con un lenguaje más accesible.
En su última entrega, deja muy en claro cuál es, según él, "la madre de todas las batallas" para Javier Milei (en rigor, para Argentina): la reforma tributaria.
"Desde nuestro punto de vista es la 'madre de todas las batallas'", dice Lacha. "El problema medular de la Argentina es la inviabilidad fiscal", sentencia. La buena noticia, dice Lacha, es que el Gobierno tomó nota y tiene una reforma en mente. Además, otra gran noticia es que "la sociedad da mandato para una reforma tributaria de fuste".
Veamos la estrategia del Gobierno (primero veamos, después evaluamos) i. Sostiene
El Gobierno de Milei, a través de declaraciones públicas del Presidente y los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, señalan que la baja de impuestos está condicionada a la baja del gasto. En otras palabras, bajar el gasto es requisito previo para la baja de impuestos.
La lógica subyacente es que "si el país crece, recauda más y sería ese incremento de la recaudación el que 'sería devuelto a la sociedad mediante la baja y eliminación de impuestos'".
Además, la "motosierra permanente" actuaría como freno contendedor de gasto o directamente generando su reducción en términos reales.
Impuesto al cheque y retenciones
Así, razona Lacha en base a la declarada estrategia libertaria, "una vez asegurado el superávit fiscal 'con consistencia de largo plazo' se comenzaría (potencial) con la eliminación del impuesto a débitos y créditos (impuesto al cheque) y con la reducción hasta la eliminación de retenciones a las exportaciones (DEX)".
¿Por qué estos dos impuestos? "Porque son dos impuestos no coparticipables lo cual reduce los costos de negociación con las provincias", explica Lacha.
"El más marketinero para reducir son las retenciones, pero el impacto directo es sobre el sector agropecuario primario. Y las consecuencias sobre los costos de los alimentos siembran dudas sobre la velocidad de la implementación. El impuesto al cheque afecta a todos los sectores y, si bien también es emblemático, su reducción o eliminación se traduce en beneficios directos para una franja mucho más amplia de la población. Se prometió (y creo en ello) que la dinámica electoral no va a afectar en la adopción de medidas", dice.
Unos pesitos en las arcas de ARCA
Pero también es cierto que son dos tributos que dejan unos pesitos en las arcas de ARCA.
Según Iaraf para 2025 se prevé una recaudación en términos de DEX del 1,43% del PIB. En tanto que DDyCC (impuesto al cheque) recaudaría 1,65% del PIB. No es poco...
¿Cuánto ayuda el "p x q" para eliminar retenciones? En otras palabras, ¿una reducción de las retenciones (no eliminación) podría ser compensadas por el mayor volumen de exportaciones? Lacha cree que no es tan así. "Los precios internacionales siembran dudas y las estimaciones sobre cantidades (de la Bolsa de Comercio de Rosario) también", dice.
Por ende, toda la apuesta estaría dada en el aumento de recaudación proveniente del mayor nivel de actividad esperado para 2025.
"Nuestra estimación es que, si todo va bien, esto quiere decir, un crecimiento consolidado de al menos 5% durante 2025, para fin de año se podrá pensar en bajar los impuestos mencionados. El resto de los impuestos nacionales relevantes, IVA, Ganancias, Laborales no estarían en agenda para la reforma en 2025 (Dios quiera me tenga que tragar este punto)", dice Lacha.
¿Pueden aguantar los chacareros?
No hay dudas que los márgenes están ajustados en el sector del agro. "En el sector agropecuario la capacidad de espera es dispar. Hace un año en una ronda de productores escuché algo genial que comparto 'yo aguanto dos cosechas, yo una, yo ni media'. Tres productores, tres realidades", dice Lacha. Como dice Fede Cobreros (@pampaqq en X) "cada productor es un planeta distinto".
Es cierto que "aún sin conflictividad, las voces de quejas están creciendo".
"El tremendo impacto de la sequía sumado a más de 20 años de expoliación con derechos de exportación y discriminación cambiaria han dejado un campo con espaldas flacas", dice. Queda por saber si el apoyo de la razón es más fuerte que la resistencia de la espalda.
Por otro lado, el sector industrial, en especial, pyme mercado internista, está pidiendo 'igualar la cancha' frente al desafío de la competencia internacional. "La expresión de igualar la cancha refiere a reforma tributaria y a la reducción del costo argentino que permita competir en condiciones competitivas. No refiere a una devaluación, lo cual habla de una madurez conceptual", dice Lacha.
Para el sector de energía y minería (la nueva novia de la política), "la reforma impositiva no es tan urgente, toda vez que los precios relativos y el RIGI representa una reforma impositiva de hecho específica para dicho sector".
¿Aguanta el sector privado el tiempo requerido por la estrategia del Gobierno? "No es prudente responder dicha pregunta en general pues 'cada productor es un planeta'. El dato relevante es que la estrategia está en marcha. Será el tema de discusión del 2025. El reloj de arena juega. No sólo por ansiedad (es sería lo de menos) sino por sustentabilidad", sentencia. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar