Es la economía, Alberto
Por Nicolás Salvatore Economista
Cuatro variables económicas van a tener un peso decisivo en todo el proceso electoral.
Estabilidad cambiaria. Aun en el escenario más pesimista, en el que se retiren una gigantesca cantidad de depósitos en pesos y se vendan una enorme cantidad de títulos públicos en pesos (básicamente Lecap para comprar dólares y generar una corrida cambiaria, el BCRA posee reservas “disponibles” (aproximadamente US$ 45.000 millones ? netas + swap con China, que es un pasivo de largo paso ejecutable), que multiplican ente 4 y 8 veces tal demanda potencial de dólares derivada de los citados activos en pesos. Más aún, la gran mayoría de las carteras de inversión ya ha tomado su cobertura en dólares, hoy. El riesgo de una disrupción cambiaria tiende a cero.
La inflación. La tasa de inflación bajó drásticamente entre marzo (4,7%) y junio (2,7%), cerca de 50% en cuatro meses, una enormidad. Se proyecta que siga bajando en julio (2,4%) y, luego, marcadamente en el segundo semestre, cuando habría una tasa de inflación promedio igual o menor al 2%. Varios economistas como, por ejemplo, Rodolfo Santángelo, Daniel Artana y Federico Sturzenegger, han manifestado públicamente su coincidencia con este pronóstico. Si tal cosa ocurriera, la inflación esperada para 2019 rondaría el 37-38%. ¿Por qué? No habrá aumentos significativos de tarifas y naftas hasta el 24 de noviembre; estabilidad cambiaria; política monetaria supercontractiva y, por último, cerca de 50% de capacidad instalada ociosa en la industria.
Salarios, jubilaciones y planes sociales de la Anses. Como a partir de julio-agosto la inflación será menor al crecimiento de los salarios ya pactados en paritarias, el salario real del sector en blanco, sindicalizado, aumentará más que la inflación, impulsando el consumo y el crecimiento hasta fin de año. El sector sindicalizado, si bien no es mayoritario en cantidad de trabajadores, representa el 70% de la “masa salarial, debido a sus altos ingresos. En la última medición del Indec, el consumo en hipermercados creció 2,5% (desestacionalizado versus mes anterior). Por su parte, las jubilaciones, actualizadas por el índice por el cual la oposición casi incendia el Congreso, aumentarán 47% en 2019, mientras que los planes sociales fueron ya aumentados 45% por el Gobierno. Es decir, los beneficiarios de la Anses verán aumentados sus ingresos entre 7 y 9 puntos por encima de la inflación esperada. Un misil al consumo.
El crecimiento. El crecimiento será impulsado esencialmente por el consumo, tanto debido al incremento de vastos ingresos en términos reales, como por la batería de incentivos a la demanda que impulsa e impulsará el gobierno, tales como el programa Ahora 12 a tasas de 20%, 17-18 puntos por debajo de la inflación ?otro misil al consumo y al crecimiento?, los créditos para los jubilados o el alivio de deudas para las pymes, entre otras medidas de peso, incrementadas por el efecto multiplicador. Keynes bautizó a tal cosa como “política de demanda efectiva”. Funciona. Contrariamente a la idea instalada por la cual la economía jugará en contra del Gobierno sostengo, por el contrario, que lo hará decididamente a favor. Levanto apuestas.