Vacío de consumo

El impuesto del 2% que hizo estallar a Caputo: "No compren nada"

"No compren nada en Pilar. No avalen el accionar irresponsable de su intendente", escribió Caputo en X, respaldando a la ASU, que denunció el impacto inmediato de la decisión.
Imagen hecha con IA. EE
08-12-2025
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La guerra fiscal del verano ya tiene protagonistas y un escenario claro. Luis Caputo decidió confrontar directamente con el intendente de Pilar, Federico Achával, una de las figuras emergentes del peronismo bonaerense, por la creación de una nueva percepción municipal del 2% sobre cada compra realizada en el distrito. Para el ministro, la medida es un "impuestazo encubierto" que golpea de lleno a los consumidores, rompe la competencia y contradice la agenda nacional de reducción de cargas tributarias.

El mensaje fue tan político como económico.

"No compren nada en Pilar. No avalen el accionar irresponsable de su intendente", escribió Caputo en X, respaldando además a la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que denunció el impacto inmediato de la decisión.

Qué decidió Achával: un 2% extra en cada ticket

El conflicto se disparó cuando Pilar modificó la Tasa de Protección Ambiental, que hasta ahora se cobraba como un monto fijo, y la reemplazó por una alícuota del 2% del importe neto de IVA en todas las compras realizadas en supermercados, hipermercados, shoppings, hoteles, industrias, universidades privadas y empresas de servicios.

El cambio quedó plasmado en la Ordenanza Fiscal e Impositiva N°112/25 y comenzó a regir el 1° de diciembre, exigiendo que las cadenas adapten sus sistemas antes del 15 del mes. Para el sector, ese plazo es técnicamente inviable.

La medida afecta a cada ticket, sin tope ni monto mínimo, lo que significa que todas las compras dentro del partido aumentan.

Impacto directo: suben todos los precios, desde lo más barato hasta lo más caro

Una de las críticas más fuertes de las cadenas es que el recargo del 2%:

  • No distingue montos
  • No tiene mínimo no imponible
  • Se agrega en la línea de caja
  • No se informa con claridad previa al consumidor

Ejemplos sobran.

  • Una heladera de $1.500.000 aumenta casi $25.000 solo por este impuesto local.
  • Y una caja navideña de $10.000 queda en $10.165,28, un desfasaje que genera reclamos inmediatos en la línea de caja.

Para Caputo, esta es la prueba de que la decisión de Achával "castiga a la gente y encarece la vida diaria".

Competencia desleal dentro del propio Pilar

El nuevo tributo no alcanza a todos los rubros.

Quedan afuera:

  • Almacenes
  • Locales de electrodomésticos
  • Ferreterías
  • Bazar y deportes
  • Pañaleras
  • Pet shops
  • Carnicerías

Eso implica que dos comercios pueden vender el mismo producto dentro del mismo municipio, pero solo uno debe cobrar el recargo del 2%.

Para las cadenas, esto genera "competencia desleal" y afecta especialmente la venta de artículos de alto valor.

Caputo amplificó esa crítica para presentar el caso como un ejemplo más de "distorsiones tributarias locales" que su equipo promete eliminar.

El caos operativo: sistemas sin adaptar, reintegros mal calculados y promociones anuladas

La ASU elevó un reclamo formal a la municipalidad de Pilar detallando múltiples problemas:

  • Las plataformas de pago digital como Modo calculan reintegros sin discriminar la percepción del 2%.
  • Las promociones de diciembre, con precios cerrados, quedan invalidadas en la línea de caja.

El municipio informó el fin del sistema anterior el 3 de diciembre, aunque la nueva tasa regía desde el día 1, dejando solo 12 días para adaptar sistemas que requieren análisis, desarrollo, pruebas y aprobación presupuestaria.

Según el sector, se necesita un mínimo de tres meses para aplicar correctamente un cambio de esta magnitud.

Fondos de "Libre Disponibilidad": Caputo alerta por el uso del dinero

Uno de los puntos más sensibles es que el artículo 331 de la Ordenanza permite que los fondos recaudados se destinen como "recursos de Libre Disponibilidad".

Para la ASU, eso abre la puerta a:

  • Falta de transparencia
  • Destinos múltiples
  • Menor control ciudadano

Caputo retomó esa acusación y la convirtió en un mensaje político: "¿Protección ambiental? Si la plata es de libre disponibilidad, es claramente un impuestazo."

Caputo endurece el discurso: "Los intendentes kirchneristas no aprenden nunca"

En su primera reacción, la semana pasada, Caputo ya había vinculado la medida de Achával con "la vieja lógica kirchnerista de subir impuestos sin mirar el impacto en la gente".

Ahora redobló la apuesta: "Mientras La Libertad Avanza trabaja para bajar impuestos y hacer más competitiva la industria, ellos los suben como si nada. No les interesa la gente".

La ASU y otras cámaras empresarias —como la de mayoristas (Cadam)— también elevaron advertencias por el impacto directo en el consumo, la competitividad y las operaciones diarias.

Un caso municipal que se convierte en un conflicto nacional

Lo que empezó como una decisión tributaria local ya escaló al plano nacional.

Para Caputo, Achával representa el modelo que el Gobierno quiere combatir: más impuestos, más distorsiones, más costos ocultos.

Para Achával, la tasa es una herramienta de política ambiental y fiscal.

Para Caputo, es una señal equivocada, en un momento en el que el Gobierno busca enviar al mercado y al electorado la idea de un país que baja impuestos y simplifica el sistema tributario.

El resultado es claro: el conflicto no terminó. Apenas empieza.

Y Pilar se convirtió, de un día para otro, en el epicentro de la batalla entre la Nación y los intendentes que, según Caputo, "siguen viviendo en el siglo pasado". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar