Argentina, en el podio de los peores infiernos fiscales del mundo: solo la superan Rusia y Venezuela
En la cuarta edición del Índice de Infiernos Fiscales elaborado por The 1841 Foundation, Argentina vuelve a destacarse por las razones equivocadas. El ranking, que evalúa los sistemas tributarios más hostiles del planeta, ubicó al país en el tercer puesto global, solo superado por Rusia y Venezuela.
El informe no deja lugar a eufemismos: con una inflación acumulada del 211% en 2023, un déficit cuasifiscal del 10% del PBI y una deuda pública bruta equivalente al 154% del producto, la Argentina reúne todos los ingredientes para constituirse en un verdadero infierno para los contribuyentes.
Pero el drama no es solo numérico. Según Martín Litwak, abogado especialista en planificación patrimonial y fundador de la institución que elabora el índice, "la presión fiscal es una parte importante del análisis, pero lo que realmente define a un infierno fiscal es la combinación de impuestos altos con un Estado de derecho débil y escasa protección a la privacidad y la propiedad".
24 tributos nuevos en los últimos años
El informe, que abarca 82 países de Europa y América, revela que en los últimos años se crearon o incrementaron más de 24 impuestos en el país, sobre una estructura ya considerada confiscatoria. La creciente discrecionalidad del Estado, las restricciones cambiarias, la intervención sobre la propiedad privada y el colapso de la seguridad jurídica completan el cuadro.
El método de evaluación combina un análisis cuantitativo (60%) —presión fiscal, deuda, inflación y déficit— con una dimensión cualitativa (40%), que pondera la calidad institucional, la eficacia del gobierno, el control de la corrupción, la estabilidad política y la rendición de cuentas. Las fuentes utilizadas son el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Milei, en la línea de largada
Aunque algunos podrían preguntarse por qué la Argentina mantiene este lugar aun bajo un nuevo gobierno, el estudio aclara que los datos corresponden al año 2023, es decir, antes de que Javier Milei asumiera la presidencia en diciembre. Habrá que esperar a las próximas ediciones para evaluar si la gestión libertaria logra revertir la tendencia o si el país seguirá atrapado en este podio vergonzoso.
"El índice busca evidenciar que no se trata solo de cuántos impuestos se pagan, sino cómo se gobierna, cuánto se respeta el derecho, y si el aparato estatal está al servicio del ciudadano o en su contra", concluye Litwak.