Dólar

¿Argentina se dolarizará antes del 30 de junio de 2026?

¿Se viene la dolarización? El precio real que le pone el mercado al plan de Milei
15-01-2026
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La pregunta está "priceada" en tiempo real: en Polymarket, el contrato "¿Argentina se dolarizará antes del 30 de junio de 2026?" cotiza alrededor de 7% de probabilidad (al 15 de enero de 2026). 

  • Ese número no dice qué va a pasar, pero sí resume el consenso especulativo: hoy el mercado ve la dolarización plena como un evento de baja chance en un horizonte de cinco meses y medio.

Para que ocurra antes de esa fecha, harían falta varias condiciones a la vez. La principal es conseguir suficientes dólares para convertir la base monetaria y, sobre todo, para sostener el sistema financiero sin prestamista de última instancia. 

El propio BCRA viene describiendo 2026 como una etapa de "re-monetización" y acumulación de reservas: su plan prevé compras por US$ 10.000 millones (y hasta US$ 17.000 millones si sube más la demanda de dinero), "sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos", dentro de un régimen de flotación entre bandas. 

  • Ese diseño es consistente con fortalecer reservas y normalizar la demanda de pesos, no con "apagar" el peso en cuestión de semanas.

Además, el esquema actual (bandas + tasas + refinanciación en pesos) revela que la discusión central sigue siendo cambiaria y de financiamiento

Marina Dal Poggetto lo planteó en estos días como un 2026 "bisagra" por la restricción de dólares y el perfil de vencimientos (con una "pared" hacia 2027), en un contexto donde el riesgo país bajó pero el acceso al crédito todavía no es pleno.  

Y, en paralelo, la dinámica de deuda en moneda local sigue exigiendo tasas altas para rollear vencimientos, algo que también funciona como termómetro de la confianza y del "costo" de sostener el ancla. 

Dolarización: por qué podría pasar

Del lado de los argumentos a favor, hay dos motores: política y expectativa. Si el Gobierno quisiera acelerar a fondo, podría intentar una secuencia de "shock" con apoyo externo (líneas de crédito/puentes), cambios regulatorios y un anuncio contundente para coordinar expectativas. 

En teoría, una dolarización rápida puede bajar el riesgo de un nuevo salto nominal si se percibe como creíble. El problema es que la credibilidad exige el insumo escaso: dólares líquidos (o financiamiento que el mercado considere equivalente), y un marco operativo robusto para depósitos, pagos y liquidez bancaria.

Dolarización: por qué NO podría pasar

Del lado de los argumentos en contra (los que hoy dominan), pesan tres. Primero, restricción externa: Fausto Spotorno lo sintetizó en términos de "estabilizar la balanza de pagos" (la fuente de la volatilidad argentina), lo que en la práctica remite a que sin un flujo sostenible de divisas, cualquier régimen se tensiona.  

Segundo, el propio rumbo oficial luce más alineado con competencia de monedas / desinflación / acumulación gradual de reservas que con eliminar la moneda local en el primer semestre. 

Tercero, aun con mejoras financieras, el programa está intentando volver al mercado y administrar vencimientos sin vaciar reservas, lo que sugiere una estrategia de transición más que un "cambio de régimen" inmediato. 

Con esos elementos, la lectura más consistente con precios de mercado y señales de política es: que exista la idea (y que el tema sea parte del ADN del mileísmo) no implica que sea operativamente probable antes del 30 de junio.

  • Para que la probabilidad suba de manera marcada, el "gatillo" sería ver un paquete creíble de dólares (financiamiento grande, de disponibilidad rápida), más un anuncio formal de hoja de ruta y mecanismos bancarios.

Si lo que se consolida, en cambio, es el plan BCRA 2026 de remonetización y compras de reservas "sujetas" a flujos, el escenario base sigue siendo competencia de monedas y normalización gradual, no dolarización plena en el primer semestre.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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