Qué cambia en Wimbledon este año y por qué es un hecho histórico
Wimbledon, uno de los torneos más importantes en el mundo del deporte, dejará de contar con jueces de línea por primera vez desde su nacimiento en 1877 y tendrá ojo de halcón automático a partir de este año, en la 138° edición. El sistema, llamado Hawk-Eye Live (Ojo de Halcón en vivo), ya fue implementado con éxito en otros torneos del circuito tenístico y representa un gran avance para reducir el margen de error en cada punto.
Esto quiere decir que cuando una pelota salga fuera de la cancha o un saque no entre, ya no será una persona quien diga "out" o "fault", sino una máquina. Y tampoco habrá posibilidad de que los tenistas pidan la revisión de un punto.
Esta tecnología utiliza múltiples cámaras y simulaciones en tres dimensiones para seguir con precisión cada movimiento de la pelota. Jamie Baker, director de Wimbledon, habló sobre este cambio histórico en una entrevista con la AFP. Allí destacó que el torneo busca "equilibrar tradición e innovación" en cada decisión.
El Hawk-Eye Live fue utilizado por primera vez durante la pandemia de Covid-19 en el US Open 2020 y a partir de allí tuvo un crecimiento exponencial en otros Grand Slams como el Abierto de Australia y el US Open. Tal fue así que la ATP decidió implementar el sistema en todos los eventos a partir de este año. De este modo, el único de los cuatro grandes que seguirá dependiendo del ojo humano en las líneas será Roland Garros.
La decisión, tomada por el All England Lawn Tennis Club y el Comité de Gestión de The Championships en octubre del año pasado, representará, además, un gran ahorro para la organización de Wimbledon, ya que durante el torneo había cerca de 300 trabajadores oficiando de jueces de línea.
Sin embargo, no desaparecerán todas las caras conocidas. Unos 80 antiguos jueces de línea cumplirán funciones de asistencia al árbitro principal en cada cancha y estarán listos para intervenir ante cualquier posible falla del sistema automatizado. "Es un paso positivo en cuanto a estética y ambiente, algo que forma parte de la identidad visual de Wimbledon", destacó Baker.
Por otra parte, el Ayuntamiento de Londres aprobó la expansión de Wimbledon, que tiene como objetivo construir 39 nuevas canchas, una de ellas con capacidad para 8.000 espectadores. Esto será en un parque ubicado a varios kilómetros del All England Club.