Polémica

¿Por qué hay tantos minutos de adición en el Mundial 2026?

En esta Copa del Mundo es habitual ver partidos que superan los 100 minutos y, en algunos casos, incluso se acercan a los 105 antes de un eventual tiempo extra
La cuarta árbitra anuncia el tiempo añadido
30-06-2026
Compartir

Los partidos del Mundial 2026 ya no duran solamente 90 minutos. Aunque el reglamento mantiene dos tiempos de 45 minutos, la decisión de la FIFA de recuperar casi todo el tiempo perdido transformó la duración real de los encuentros. En esta Copa del Mundo es habitual ver partidos que superan los 100 minutos y, en algunos casos, incluso se acercan a los 105 antes de un eventual tiempo extra.

La política comenzó a aplicarse con fuerza en Qatar 2022, cuando los tiempos adicionados sorprendieron al mundo con cifras inéditas. Hubo encuentros que superaron los 115 minutos de duración total, como el recordado Inglaterra-Irán, que tuvo 14 minutos de descuento solo en el primer tiempo. Aquella experiencia marcó un cambio de criterio que la FIFA decidió profundizar en el Mundial 2026.

La explicación se debe a que los árbitros ya no agregan un tiempo "estimativo", sino que recuperan casi cada segundo en el que la pelota estuvo detenida. La Comisión de Árbitros de la FIFA instruyó a los jueces para contabilizar con mucha mayor precisión todas las interrupciones del juego, con el objetivo de aumentar el tiempo efectivo de competencia y desalentar las pérdidas deliberadas de tiempo.

Entre las situaciones que se compensan se encuentran los festejos de gol, las revisiones del VAR, las sustituciones, las lesiones, la atención médica dentro del campo, las discusiones que demoran la reanudación del juego y cualquier interrupción significativa. Cada una de esas acciones suma segundos o minutos que luego aparecen reflejados en el tablero del cuarto árbitro al final de cada tiempo.

Las revisiones del VAR tienen un impacto cada vez mayor. Cuando una jugada requiere varios minutos de análisis o el árbitro debe acudir al monitor para revisar una acción, ese tiempo ya no queda absorbido por el desarrollo normal del partido. Lo mismo ocurre con los cinco cambios permitidos por equipo, que suelen concentrarse en los segundos tiempos y prolongan considerablemente las interrupciones.

A esta política se suma una de las principales novedades del Mundial 2026: las pausas obligatorias de hidratación. Debido a las altas temperaturas previstas en muchas sedes de Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA estableció dos interrupciones de aproximadamente tres minutos por partido, alrededor de los minutos 22 y 67. Esas pausas también se recuperan íntegramente mediante tiempo adicionado, por lo que contribuyen a extender aún más la duración de los encuentros.

El objetivo de la FIFA es aumentar el tiempo neto. Durante años, distintos estudios mostraron que un partido de 90 minutos tenía apenas entre 50 y 60 minutos de pelota en movimiento, ya que el resto se consumía entre interrupciones, demoras y pérdidas deliberadas de tiempo. Con este nuevo criterio arbitral, el organismo busca que los espectadores vean más fútbol y menos pausas.

Antes del Mundial de Qatar, el presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, Pierluigi Collina, explicó el cambio de filosofía: "Queremos evitar partidos con 42, 43 o 44 minutos de tiempo efectivo. Hay que compensar el tiempo perdido por sustituciones, penales, celebraciones, asistencia médica o el VAR". Esa línea de trabajo continúa vigente en Estados Unidos, México y Canadá.

La pantalla anuncia la pausa de hidratación obligatoria por el calor durante el Mundial 2026, cuyo tiempo luego se recupera con el adicional.

Las modificaciones también están acompañadas por nuevas reglas impulsadas por la IFAB, el organismo encargado de redactar las Reglas de Juego. Desde julio de este año, por ejemplo, los futbolistas disponen de 10 segundos para abandonar el campo cuando son reemplazados, una medida destinada a reducir las demoras deliberadas. Además, los árbitros cuentan con mayores herramientas para sancionar pérdidas de tiempo en saques de arco, córners y otras reanudaciones.

En los partidos de eliminación directa, la duración puede ser todavía mayor. Si el resultado permanece empatado tras los 90 minutos reglamentarios más el tiempo añadido, se disputan dos tiempos suplementarios de 15 minutos, que también incluyen descuento al finalizar cada período. Si la igualdad persiste, la clasificación se define mediante una tanda de penales.

Esta extensión del tiempo también tiene consecuencias deportivas. Los futbolistas recorren más kilómetros, el desgaste físico aumenta y los entrenadores deben administrar con mayor precisión las cinco sustituciones disponibles, especialmente en un Mundial ampliado a 48 selecciones y con calendarios cada vez más exigentes.

Gianni Infantino sigue de cerca el Mundial 2026. Bajo su gestión, la FIFA endureció las reglas arbitrales para reducir las pérdidas de tiempo y aumentar el tiempo neto.
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar