Pintaba para fiesta millonaria en Pasadena y River terminó contra las cuerdas
River intento pero no pudo. Dio todo lo que tenía. Fue de menor a mayor. Mereció más pero se quedó en las puertas de la victoria tras el 0-0 con el Rayados de Monterrey de Sergio Ramos en el segundo partido del Mundial de Clubes.
El principio del partido en Pasadena, en un Rose Bowl que lució casi a tope al norte de Los Angeles, fue más para un Monterrey que puso en cancha a todas sus figuras, entre las cuales sobresalen los españoles Sergio Ramos y Canales.
Gallardo, por su lado, eligió lo que tuvo a su disposición tras la lesión de Driussi en el debut del torneo. Por eso el público de River, que copó el Rose Bowl a pesar de la abundancia mejicana en Baja California, empezó impaciente y terminó aplaudiendo de pie más allá del injusto resultado.
Porque en el intento de Gallardo de rearmar el equipo tras la baja obligada de Driussi, entre Galoppo y Meza pareció sobrarle un jugador a River. El ex Independiente, de buen pie y técnica, nunca llegó a pisar el área en posición de peligro, algo cuasi necesario siendo que el Muñeco jugaba sin 9 definido. Y por eso el primer tiempo River mostró no mucho más que actitud, una rabona y un buen tiro libre de Mastantuono entre dos equipos que se estudiaron mucho, como dos boxeadores experimentados.
Pero River estaba casi obligado a ganar y consciente de la situación salió al segundo tiempo mucho más agresivo y plantado diez metros más adelante en la cancha.
Con Armani imperturbable, mirando todo desde lejos y un Monterrey que se conformaba con el empate cada vez más, Gallardo quemó todas las naves y recién cuando Borja entró pareció poder llevarse por delante a su rival. Porque si bien Andrada le tapó un buen zurdazo a Mastantuono de tiro libre y también otro de jugada, ahí River parecía solo llegar por inercia. Mientras que cuando Meza le dejó su lugar al "Colibrí" Borja, los espacios empezaron a aparecer casi con naturalidad en los avances de River, y fue el ex arquero de Boca el que se convirtió en figura e impidió el segundo triunfo de River.
Un triunfo que lo hubiera dejado puntero y cómodo pero que siendo empate final lo obliga a ganarle al Inter de Lautaro; y además tendrá que hacerlo sin Enzo, Galoppo ni Castaño, suspendidos los tres por un árbitro que lejos estuvo de estar a la altura de las circunstancias. Pintaba para fiesta millonaria en Pasadena y River terminó contra las cuerdas y rayado por las cuentas que tendrá que hacer para pasar de fase.