El ministro de Deportes de Irán confirmó que su selección no jugará el Mundial 2026: la multa que deberá pagar y quién podría ocupar su lugar
El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, anunció que la selección iraní no participará del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, en medio de la guerra que enfrenta al país con Estados Unidos e Israel y que ya provocó un fuerte impacto político y deportivo.
En declaraciones a la agencia alemana DPA, el funcionario fue contundente al referirse al contexto actual. "Desde que este Gobierno corrupto asesinó a nuestro líder, no tenemos condiciones para participar en el Mundial", afirmó en referencia a la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo iraní, quien falleció durante los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
Donyamali sostuvo que el conflicto bélico y la situación interna del país hacen prácticamente imposible pensar en la presencia del seleccionado en la Copa del Mundo. "Debido a las maliciosas medidas tomadas contra Irán, nos vimos obligados a librar dos guerras en ocho o nueve meses y miles de nuestros compatriotas fueron asesinados. Por lo tanto, definitivamente no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera", sentenció.
Aunque la retirada aún no fue confirmada oficialmente ante la FIFA, las declaraciones del gobierno y de dirigentes del fútbol iraní alimentan la posibilidad de que el país finalmente renuncie al torneo, un escenario extremadamente inusual en la historia moderna de los Mundiales. La última vez que una selección clasificada se retiró antes de disputar la fase final fue en 1950, cuando Francia e India renunciaron a viajar al Mundial de Brasil.
La situación se vuelve aún más compleja porque los tres partidos que Irán debe disputar en la fase de grupos están programados en territorio estadounidense, país con el que actualmente mantiene un conflicto militar abierto. El seleccionado asiático tiene previsto enfrentar a Nueva Zelanda (15 de junio), Bélgica (21) y Egipto (26), con dos encuentros en Los Ángeles y uno en Seattle, lo que incrementa las tensiones políticas y diplomáticas alrededor de su posible participación.
La postura del gobierno fue respaldada también desde el ámbito del fútbol. El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, planteó abiertamente la posibilidad de un boicot al torneo y cuestionó la neutralidad del entorno deportivo en Estados Unidos. "¿Qué persona sensata enviaría a su selección nacional a Estados Unidos si la Copa del Mundo fuera tan política como lo fue la Copa de Asia en Australia?", señaló el dirigente.
Taj hizo referencia a lo ocurrido durante la Copa Asiática femenina disputada en Australia, donde seis futbolistas iraníes decidieron permanecer en ese país tras recibir visas humanitarias, luego de negarse a cantar el himno nacional en señal de protesta contra el régimen. Ese episodio generó una fuerte controversia política y deportiva dentro de Irán y profundizó la tensión entre el gobierno y algunos sectores del deporte.
Mientras tanto, la FIFA todavía no oficializó ninguna decisión, aunque el presidente del organismo, Gianni Infantino, reveló que mantuvo conversaciones con autoridades estadounidenses y que el gobierno norteamericano garantizó que la selección iraní podría competir sin restricciones si decide participar. Incluso el propio Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó que el equipo asiático sería "bienvenido" al país durante el torneo.
Las sanciones por no participar de un Mundial
Si Irán finalmente confirma su retiro, la federación podría enfrentar sanciones económicas y deportivas importantes. El reglamento del Mundial establece que una selección que se retira del torneo debe pagar una multa mínima que puede oscilar entre 250.000 y 500.000 francos suizos (entre US$ 320.000 y US$ 640.000), dependiendo del momento en que se anuncie la decisión.
Además, la federación debería devolver los fondos otorgados por la FIFA para la preparación del equipo, que rondan los US$ 1,5 millones, y perdería también el premio inicial de US$ 10,5 millones que recibe cada selección por participar en la fase final.
A estas penalidades podrían sumarse medidas disciplinarias adicionales, como la exclusión de futuras competiciones internacionales organizadas por la FIFA o la Confederación Asiática de Fútbol, si el organismo considera que la retirada viola el reglamento del torneo.
En caso de concretarse la baja, la FIFA deberá decidir cómo cubrir la plaza vacante. La normativa le otorga "entera discreción" para designar un reemplazante, aunque lo más probable es que el lugar quede en manos de otra selección asiática. En ese escenario, Irak aparece como el principal candidato, ya que alcanzó el repechaje intercontinental y es el equipo mejor posicionado dentro de la Confederación Asiática entre los que aún no lograron la clasificación directa.
El eventual retiro de Irán generó un intenso debate en el fútbol internacional porque el Mundial 2026 será el primero de la historia con 48 selecciones, lo que aumenta el valor deportivo, político y económico de cada plaza. A pocos meses del inicio del torneo, la posibilidad de que un equipo clasificado decida no participar refleja cómo las tensiones geopolíticas pueden impactar directamente en el calendario deportivo global y colocar al fútbol en el centro de un conflicto internacional.
Los países clasificados al Mundial 2026
- Conmebol (6/6): Argentina, Ecuador, Colombia, Uruguay, Brasil y Paraguay.
- Concacaf (3/6): México*, Estados Unidos* y Canadá*. Panamá, Curazao y Haití.
- África (9/9): Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, Ghana, Cabo Verde, Sudáfrica, Costa de Marfil y Senegal.
- Asia (8/8): Japón, Irán, Uzbekistán, Corea del Sur, Jordania, Australia, Qatar y Arabia Saudita.
- Oceanía (1/1): Nueva Zelanda.
- Europa (12/12): Inglaterra, Francia, Croacia, Portugal, Alemania, Países Bajos, Noruega, Austria, Bélgica, Escocia, Suiza y España.
*Países organizadores.
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